La
vida y
la obra de
José Ma.
Covarrubias
Con la
presencia
de
Manolo
Arellano,
Armando
Cristeto,
Miguel
Cano, el
Rev.
Jorge
Sosa,
Omar
Feliciano,
Salvador
Irsys,
el Dr.
Javier
Martínez,
de la
Fundación
Mexicana
de Lucha
contra
el SIDA,
los
miembros
del
Grupo
Palomilla
Gay
charlaron
este
Martes
en El
Taller
sobre la
vida y,
básicamente
sobre la
obra del
recien
finado
José
Ma.
Covarrubias
[aka. La
Pepa,
Pepe o
la
Cavarrabias
-este último
debido
al
elejamiento
que tuvo
con Ser
Gay]
Luis
Manuel
Arellano:
¿Por qué
José
María
Covarrubias
ya no
está
con
nosotros?
...
entre
otros
motivos,
no quiso
seguir
respirando
un
ambiente
sórdido
impulsado
por
destacados
y
destacadas
"activistas"
para que
dejara
de
orgnizar
la
Semana
Cultural
Lésbica-Gay,
que fue
su pasión
y su
proyecto
de vida.
Pepe
[era]
pragmático
para
incorporarse
en el
ritmo de
un
movimiento
LGBT
que, en
momentos,
parece
gravitar
sin
rumbo ni
sentido.
De
ninguna
manera
comparto
los
comentarios
de qu
era
"necio"
y
"rígido"
en sus
apreciaciones.
Fueron
muchas
las
batallas
que
emprendió
por
convicción,
como la
valiente
denuncia
y
seguimiento
de
homicidios
contra
travestis
en el
Estado
de
Chiapas
a
principios
de los años
90.
Otras
luchas
que Pepe
enfrentó
fueron
sus
roces
con los
propietarios
de
algunos
bares
gay por
lo que
considero
discriminación
hacia su
persona
e
incluso
golpes.
Otro
frente
que se
le abrió
fue una
campaña
despiadada,
sucia y
cobarde
en
algunos
medios e
internet,
señalándolo
como
adicto,
enfermo
mental y
alcohólico.
Recuerdo
su
indignación
ante la
facilidad
con la
cual se
denuesta
y
lastima
al
interior
del
llamado
"ambiente"
gay. De
eso
nadie le
platicó,
pues lo
vivió
intensamente.
Antes de
completar
su ciclo
existencial,
Pepe
todavía
ganó
otro
round.
Logró
destrabar
en la
Secretaría
de
Relaciones
Exteriores
un trámite
viejo
para
obtener
el
registro
del Círculo
Cultural
Gay como
asociación
civil.
Me
sorprende
que
muchos
de
quienes
lo
lastimaron
ahora
difundan
mensajes
de
condolencia
y de un
tardío
reconocimiento
a su
trayectoria,
suspasiones
y
compromisos.
Puedo
asegurar
que Pepe
se fue
sonriendo
y que
ahora
mira con
cierta
srona
toda la
hipocresía
de la
que ya
se ha
librado.
[Fragmentos
del
texto leído
en Los
Martes
del
Taller y
que bajo
el título
"El
Lado
Oscuro",
Luis
Manuel
Arellano
envió a
la
Agencia
Anodis].
El Rev.
Jorge
Sosa nos
conmovió
con un
recuento
de los
últimos
días y
momentos
de la
Pepa,
pues José
María
regresó
de
Nayarit,
a donde
fue con
su
familia
de
sangre,
el
martes
12 de
agosto,
y a las
6 de la
tarde
tocaba
las
puertas
de la
Iglesia
de la
Comunidad
Metropolitana,
a donde
recibió
no sólo
un techo
sino un
lugar
donde
poder
descansar
y
conversar.
La idea
del
suicidio
en él
ya era
de
antes.
Su carácter
le había
llevado
por
muchos
vericuetos
y era
capaz de
llamar
por teléfono
y
hablar,
hablar,
hablar,
hasta
que,
tras el
silencio
en el
auricular,
la
pregunta
de Pepe
era:
"¿Estás
ahí?
Perdóname,"
a lo que
Jorge
respondía:
"Si,
Pepe. No
me voy a
pelear
contigo
nunca."
Ese
nunca
siguió
hasta
que el
viernes
15 de
agosto
dejó la
Iglesia
y,
luego,
se
reportó
desde un
hotel a
una
cuadra
del
Museo
Universitario
del
Chopo.
El
domingo
17 de
agosto,
a la
1:15 de
la mañana,
Pepe
llamó
al
reverendo:
"Ya
lo
hice."
fue una
de las
últimas
frases
del
activista.
En
palabras
de
Jorge,
tenía
que ser
ese día
pues
exactamente
entonces
se
clausuraba
la
exposicion
plástica
de la
edición
XVII de
la
Semana
Cultural
Lésbico-Gay.
"Vivió
como
quiso y
murió
como
quiso"-
concluyó
el
reverendo.
Por su
parte,
Armando
Cristeto
rememoró
que José
Ma. nació
en
Nayarit
y desde
que se
conocieron,
en 1985,
en el
Club de
Periodistas
de México
-en la
calle de
Filomeno
Mata-,
fueron
entablando
conversación
y
trabando
amistad.
Llegaron
a
colaborar
muy de
cerca y
Cristeto
no contó
que era
"mano
derecha
de
Covarrubias."
Cristeto
nos contó
anécdotas
de las
andanzas
de
Covarrubias,
como la
beca que
obtuvieron
de
CONACULTA
para
publicar
uno de
los tres
libros
publicados
alrededor
de la
Semana
Cultural
Lésbico-Gay.
Cristeto
forma
parte
del Círculo
Cultural
Lésbico-Gay.
El Dr.
Javier
Martínez
habló
de su
experiencia
al
tratar
con
Covarrubias,
pues en
alguna
ocasion
le
reclamó
-a la
Fundación
Mexicana
de Lucha
contra
el
SIDA-,
por
trabajar
en forma
conjunta
con Ser
Gay, a
lo que
ellos
respondieron
que era
parte de
su labor
contra
la
enfermedad.
José
María
también
pidió
alojamiento
en la
Fundación,
pero
debido a
su
intención
de
suicidarse
-conocida
desde
antes-,
se lo
negaron
ante
esta
posibilidad.
En una
ocasión
otorgaron
dinero a
nombre
de la
Fundación
para
publicar
uno de
sus
libros y
él pagó
con 150
libros.
Con
motivo
de su
depresión
profunda
le
ofrecieron
los
servicios
de
terapia,
a lo que
accedió,
por un
tiempo,
pero
luego ya
no quiso
seguir.
Miguel
Angel
Ham,
Alonso
Hernández,
Armando
Amézquita
y quien
esto
escribe
hablaron
también
de sus
encuentros
y
desencuentros
con el
activista,
toda vez
que fue
un ser
controvertido,
controversial,
cuya
obra
cumbre
fue, en
efecto,
la
Semana
Cultural
Lésbico
Gay.
(©)
Agustín
Villalpando/ENKIDU.