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Nobel de la Paz para activista
africana
Jim Lobe
WASHINGTON, 8 oct (IPS) - Activistas por los
derechos humanos y el ambiente elogian el otorgamiento del Premio Nobel de
la Paz a la keniata Wangari Maathai, y consideran que esa distinción
reconoce el creciente papel de la sociedad civil durante las últimas décadas
para transformar la política internacional y nacional, especialmente en
Africa.
Maathai, de 64-años y con fama internacional de
valiente e íntegra por sus esfuerzos para salvar bosques y poner fin a la
autocracia y la corrupción en su país, fue informada de que había
ganado el premio este viernes por la mañana en su ciudad natal de Nyeri,
cerca del Monte Kenia.
Es la primera vez que el Nobel de la Paz, establecido hace más de un
siglo, se concede a una africana.
”Se le debía desde hace tiempo un reconocimiento a las mujeres
africanas y a su contribución a la paz y el desarrollo”, comentó Salih
Booker, director ejecutivo de Acción Africa, unión de varias
organizaciones que condujeron en los años 70 y 80 el movimiento
estadounidense contra el régimen racista sudafricano del apartheid.
”Wangari realmente representa el rostro de un liderazgo africano
distinto del que desempeñan los jefes de Estado, cancilleres y generales,
todos varones, que solemos ver. Ella viene de los auténticos movimientos
de base que han unido las causas del ambiente y los derechos humanos ”,
destacó.
Conocida sobre todo por su papel al frente del Movimiento Cinturón Verde,
una campaña para proteger y sembrar millones de árboles en Kenia y el
resto del continente africano, la activista es también profesora
universitaria, fue elegida diputada en las elecciones de diciembre de
2002, y el año pasado fue nombrada viceministra de Ambiente y Recursos
Naturales por el presidente Mwai Kibaki.
El Movimiento Cinturón Verde es considerado ejemplar como actividad de
base que moviliza y educa a la vez. No sólo ha plantado unos 25 millones
de árboles,sino que también aboga por la biodiversidad, la conservación
de suelos y la igualdad de género, además de defender los derechos de
poblaciones rurales contra actividades mineras e industriales que trataron
de invadir sus territorios.
Siempre ha insistido en que hay una relación entre la escasez de recursos
naturales y los conflictos violentos, y este viernes dijo a la emisora
británica de radio y televisión BBC que ”el ambiente es muy importante
para la paz, porque cuando destruimos nuestros recursos, se vuelven
escasos y luchamos por ellos”.
Su trayectoria de activismo ha determinado que fuera víctima de
hostigamiento y persecución, y en algunas ocasiones golpeada o arrestada.
”Por primera vez en la historia, el Comité Nobel (que otorga el premio)
ha reconocido la guerra contra el planeta Tierra al conferir el premio de
la Paz”, sostuvo este viernes la organización no gubernamental (ONG)
ambientalista internacional Greenpeace, con sede en Amsterdam.
Maathai ”ha usado el poder de la no violencia y la resistencia creativa
para impedir címenes contra el planeta”, subrayó.
”En un mundo en que combatientes de la Guerra fría como (el ex
secretario de Estado estadounidense) Henry Kissinger pueden recibir el
mismo premio, y gobernantes como (el primer ministro británico) y (el
presidente estadounidense) George Bush pueden ser propuestos para ganarlo
tras asesinar a decenas de miles de civiles (en Iraq) sobre bases
fraudulentas, es bueno ver que se reconocen verdaderos actos de paz”,
apuntó Greenpeace.
”Ella es nuestro tipo de ganadora del Premio de la Paz”, añadió.
”Wangari Maatha es auténticamente una ambientalista africana muy
distinguida, que ha realizado una increíble contribución para mejorar el
ambiente y la sociedad, no sólo en Africa sino también en el mundo como
tal”, aseveró Meena Raman, de la ONG Amigos de la Tierra Internacional.
”Es un gran testimonio de la decidida lucha de una gran mujer”, comentó
Nnimmo Bassey, directora del capítulo nigeriano de la misma ONG.
La ONG estadounidense Human Rights Watch (HRW), defensora de los derechos
humanos, también expresó su satisfacción.
”Ella ha hecho más que nadie para poner la cuestión ambiental en la
agenda, y una de sus grandes fortalezas ha sido la insistencia en trabajar
desde la sociedad civil y mantenerse cerca de la base social”, opinó
Michael Clough, de la división africana de HRW.
El premio será entregado formalmente en Oslo el 10 de diciembre, Día
Internacional de los Derechos Humanos, y su dotación es unos 1,3 millones
de dólares.
Parte del dinero ”irá a programas ambientales. Tengo que hacer un
presupuesto y pensar qué voy a hacer”, dijo la galardonada a
periodistas en Nyeri.
Maathai ha recibido varios premios internacionales por su defensa del
ambiente, entre ellos el Goldman y el Sophie.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), con
sede en Nairobi, destacó oficialmente su trabajo en 1987 y ahora elogió
la decisión del Comité Nobel.
Wangari Maathai ”es un ejemplo que debería inspirarnos a todos, y
especialmente a las mujeres y niños africanos que cargan la mayor parte
de la carga de pobreza, conflicto y degradación ambiental”, según el
director del Pnuma, Klaus Toepfer. ( (FIN/2004)
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