EEUU.- El alcalde de Seattle reconoce las bodas gay de sus funcionarios

SEATTLE (ESTADOS UNIDOS), 8 (EUROPA PRESS, 8 de marzo de 2004, 23h46)

El alcalde de Seattle, Washington (noroeste), anunció hoy que otorgará validez legal a los matrimonios de sus funcionarios homosexuales.

El alcalde Greg Nickels lanzó una orden ejecutiva en la que Seattle reconoce los matrimonios de sus funcionarios homosexuales que se hayan casado en San Francisco o el Condado de Multnomah en Oregón, donde centenares de parejas gays peregrinan para contraer nupcias desde hace semanas.

Si bien Seattle reconocerá la validez de los matrimonios de las personas del mismo sexo, la ciudad no emitirá licencias de matrimonio a los homosexuales. "Seattle siempre estuvo a la cabeza de las ciudades que protegen a sus ciudadanos más allá de su tendencia sexual", dijo Nickels en una conferencia de prensa.

La orden ampliará la legislación antidiscriminatoria de la ciudad respecto a las parejas de homosexuales que se hayan unido en matrimonio en lugares como Canadá, donde los matrimonios entre las personas del mismo sexo son legales; San Francisco; el condado de Multnomah y dos ciudades de Nueva York, que emitieron licencias matrimoniales en un claro desafío a las leyes de sus respectivos Estados.

Nickels propuso además un decreto que extienda la protección legal a las parejas de homosexuales. El decreto, que aún debe ser aprobado por el consejero de la ciudad, les otorgaría a las parejas de homosexuales los mismos beneficios que a las de los heterosexuales. Este lunes, seis parejas de homosexuales del área de Seattle presentaron una demanda ante la Corte luego de inscribirse para obtener una licencia matrimonial en el condado de King en Seattle y que ésta les fuera negada.

El procurador del estado Ron Sims informó a las parejas que si bien él está a favor de los matrimonios de homosexuales, no tiene otra alternativa que cumplir con la legislación estatal que las prohíbe. Más tarde, en una conferencia de prensa, Sims comparó la prohibición a emitir licencias matrimoniales para las personas del mismo sexo a la que existía hasta fines de los años sesenta para las personas de distintas razas.

"No deberíamos decirle jamás a las personas que se aman, las personas que funcionarán toda la vida como una sola (...) que criarán a sus hijos, que no se pueden casar. Pero lo hacemos", subrayó Sims.