Mucho comercio y pocos derechos
humanos
Gustavo González
SANTIAGO, 13 nov (IPS) - La cumbre del foro
de Cooperación Económica Asia-Pacífico que se celebrará la próxima
semana en la capital chilena incluirá en su agenda la coordinación de la
lucha contra el terrorismo, pero ignorará las violaciones de los derechos
humanos que cometen la mayoría de sus Estados miembros.
"Tanto China como Rusia tienen un historial
muy oscuro de abusos a los derechos humanos”, dijo a IPS el analista
internacional Raúl Sohr. "Pero ningún país en el mundo, ninguno,
sin excepción, se abstiene de comerciar con China”, agregó, en
referencia a uno de los principales integrantes del foro conocido también
como APEC por sus siglas inglés.
Un informe de la organización Amnistía Internacional (AI), titulado
"El prontuario de los países de la APEC”, consigna, además de los
atropellos en Rusia y China, el mal registro en materia de derechos
humanos de Estados Unidos, con los maltratos a prisioneros de guerra y la
masiva aplicación de la pena de muerte.
Los presidentes George W. Bush, de Estados Unidos, Vladimir Putin, de
Rusia, y Hu Jintao, de China, serán las principales figuras de la cumbre
en Santiago de Chile del foro creado en 1989 y cuyas 21 economías
representan 55 por ciento del comercio y 57 por ciento del producto
mundial.
Chile, México y Perú son los únicos socios latinoamericanos de este
vasto conglomerado, que integran también Australia, Brunei, Canadá,
China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón,
Malasia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Rusia, Singapur, Tailandia,
Taiwán y Vietnam.
Con 40 por ciento de la población mundial (2,5 mil millones de habitantes),
APEC aportó 70 por ciento del crecimiento económico global en la última
década, sobre todo por la espectacular expansión de China con su modelo
de "comunismo de mercado”.
En esta cumbre, que se desarrollará desde el viernes 19 al domingo 21 de
este mes, los líderes de las 21 economías analizarán la idea de
convertir al foro en un gran tratado de libre comercio para asegurar las
metas de liberalización del intercambio en dos etapas: en 2010 para los
industrializados y en 2020 en el caso de los miembros en desarrollo.
En la agenda de trabajo estará otra vez un tema recurrente desde 2001,
que es la neutralización del terrorismo a través de la coordinación de
medidas de represión y control policial e intercambios informativos sobre
movimientos financieros sospechosos y desplazamientos transfronterizos de
personas.
"El respeto a los derechos humanos es una de las garantías de que el
terrorismo no va a proliferar, por lo tanto, debería ser una preocupación
primordial de los miembros de APEC”, dijo Sohr, analista internacional
del canal Chilevisión y autor, entre otros libros, de "Las guerras
que nos esperan”.
"Aunque APEC es un acuerdo de cooperación económica, y esa es su
finalidad primordial, debería contar con un espacio en el que también se
expresen las reservas que pueda haber sobre las violaciones de los
derechos humanos en los respectivos países”, añadió.
En ese rumbo, organizaciones de izquierda presentaron en los tribunales
chilenos una demanda contra Bush por violaciones a convenciones
internacionales sobre trato de prisioneros de guerra y torturas, con base
en los tormentos crueles y degradantes que soldados estadounidenses
aplicaron a detenidos en la prisión de Abu Ghraib en Iraq.
La jueza que analizó en primera instancia la presentación la declaró
inadmisible, ya que a su juicio el mandatario estadounidense goza de
inmunidad en virtud de convenciones de protección a diplomáticos y
dignatarios, pero los demandantes presentaron una apelación que aún no
ha sido resuelta por la corte de Santiago.
El informe de AI consigna también los maltratos a prisioneros en el
enclave naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba, así como en
instalaciones militares en Afganistán también a cargo de la fuerza
internacional liderada por Washington.
La organización humanitaria con sede en Londres recuerda asimismo que
desde 1976 tribunales estadounidenses ordenaron 885 penas capitales,
condenando a muerte incluso a personas que tenían menos de 18 años al
momento de delinquir.
Sohr señaló que en la separatista provincia de Chechenia, en la Federación
Rusa, "se han cometido masacres atroces por parte de las fuerzas
enviadas por Moscú y ha habido (internacionalmente) un silencio cómplice
en función de una alianza de lucha contra el terrorismo”.
El "prontuario” elaborado por Amnistía Internacional apunta que en
China las autoridades no han hecho nada para introducir reformas legales e
institucionales con vistas a "poner fin a las graves violaciones de
derechos humanos”.
Detrás del milagro económico chino hay miles de detenidos a quienes se
niega la libertad de expresión y corren riesgo de maltratos en las cárceles,
mientras la pena de muerte se aplica también masivamente. La persecución
étnica y religiosa afecta a los tibetanos y a minorías de musulmanes,
reporta la organización humanitaria.
La represión basada en la exclusión religiosa, la xenofobia y las normas
de seguridad nacional es un rasgo común en muchos de los miembros asiáticos
de APEC, como Brunei, Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Malasia,
Singapur, Taiwán, Tailandia y Vietnam, según el informe de AI.
Las violaciones de los derechos humanos tienen lugar también en los
Estados miembros de mayor desarrollo, como Japón, donde se denuncian
torturas en las cárceles y 20 por ciento de las mujeres sufren violencia
física o mental a manos de sus parejas.
Hay denuncias de violencia contra indígenas en Australia y Canadá, donde
también se registran, al igual que en Japón y Nueva Zelanda, atropellos
a los derechos de los emigrantes y los solicitantes de asilo.
Los maltratos carcelarios son también habituales en Chile, México y Perú.
AI subraya igualmente los asesinatos y desapariciones masivas de mujeres
mexicanas en Ciudad Juárez y Chihuahua, al igual que las amenazas e
intimidaciones a activistas de derechos humanos y periodistas peruanos.
"Es indudable que debiera haber (en APEC) una preocupación por los
derechos humanos, porque la economía no puede estar simplemente al
servicio del lucro, sino que tiene que estar al servicio de las
personas”, expresó a IPS el abogado Nelson Caucoto, uno de los más
connotados defensores de víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet
(1973-1990) en Chile.
"No es lícito subordinar la defensa de los derechos humanos a
intereses económicos”, sentenció Patricio Quevedo, coordinador del
grupo de Derechos Humanos de las Minorías Sexuales en la filial chilena
de AI.
En declaraciones a IPS, Quevedo advirtió también la falta de espacios de
participación de la sociedad civil en APEC.
"Lamentamos que el tema económico se ponga por encima y hemos hecho
un llamado a los países miembros de APEC a que se preocupen y comiencen a
elaborar políticas de protección de los derechos humanos”, señaló.
"Los derechos humanos cruzan transversalmente a un país y a la
comunidad de las naciones”, indicó Caucoto, quien fustigó la "falta
de coherencia” de los Estados que relegan la defensa de las libertades básicas
en otros Estados por intereses económicos y comerciales. (FIN/2004)
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