Se casa en Cambridge, Massachussets la primera
pareja gay boricua
[20 de julio de 2004] CON DOS anillos idénticos
de doce diamantes, uno por cada año de relación, el abogado William
"Bill" Luckefort y el comerciante Héctor "Pichi"
Betancourt se convirtieron en la primera pareja homosexual puertorriqueña
en contraer matrimonio en Estados Unidos.
Así lo anunció ayer Luckefort en una entrevista con El Nuevo Día en
la que enfatizó la importancia de la unión concretada el mes pasado ante
la jueza Donna López, de Cambridge, Massachusetts. Sostuvo que además de
culminar su larga relación, él y Betancourt querían servir de modelo a
las nuevas generaciones y aportar a la lucha por la igualdad de derechos
para las parejas del mismo sexo en Puerto Rico.
También fue un asunto de "sanación" porque "cuando uno
no puede ser como uno es siempre surgen complicaciones".
Según dijo, como niño nunca tuvo modelos homosexuales que emular y no
fue sino hasta tarde en la vida, a los 33 años, y después de dos
matrimonios que descubrió y aceptó su homosexualidad. Después de eso
logró establecer una relación estable y familiar con Héctor e incluso
criar a sus dos hijas durante la adolescencia junto a él.
"Mis hijas son siempre primero", apuntó al señalar que
cuando surgió la necesidad de que asumiera la custodia de las niñas su
pareja las acogió inmediatamente. Ellas también lo acogieron y hoy día
incluso le confían más sus intimidades que a él mismo.
Recalcó que las dos jóvenes son heterosexuales, una de ellas ya
casada, y estudiantes exitosas de Medicina en el Massachusetts Institute
of Technology y de Derecho en la Universidad de Puerto Rico.
El abogado de 57 años, estadounidense de nacimiento y con 30 años de
residencia en Puerto Rico, afirmó que aspira a que su matrimonio sea
eventualmente convalidado en la Isla para poder disfrutar de derechos
civiles básicos con su pareja en materia de pensiones, seguro social,
salud, y herencia, entre otros asuntos que atañen las relaciones de
pareja. Betancourt, quien no pudo estar presente por compromisos de
trabajo, es de San Juan, preside la empresa Verdísima y tiene 42 años.
AUNQUE LA pareja no acudirá de inmediato al Tribunal Supremo
con un caso para que se legitime su unión, no lo descarta en el futuro.
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