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Nuevos temblores y más víctimas
Ranjit Devraj
NUEVA DELHI, 27 dic (IPS) - Nuevos sismos
obligaron este lunes a advertir a las poblaciones de la Bahía de Bengala
que se mantuvieran lejos de las costas por el peligro de más maremotos
como los del domingo, que mataron al menos a 20.000 personas en el sur y
el sudeste de Asia.
La cantidad de muertos seguirá aumentando a medida
que se revele la extensión del desastre.
Varios equipos de rescate fueron enviados al sur de India, Indonesia,
Malasia, Maldivas, Sri Lanka y Tailandia, los países más afectados por
los maremotos o ”tsunamis” desatados por dos terremotos, que en
algunos casos provocaron olas de hasta 10 metros de altura.
”Hemos registrado nuevos sismos con una magnitud de seis puntos en la
escala de Richter y pedimos a las personas que permanezcan a por lo menos
dos kilómetros de distancia de las costas”, dijo a IPS el director del
Departamento Meteorológico Indio (DMI), A.K. Shukla.
Por su parte, autoridades indonesias indicaron que se registraron más de
60 temblores esta mañana.
Shukla advirtió que se producirían más temblores luego de los
terremotos del domingo.
El primero de ellos, con una magnitud de 8,5 en la escala de Richter, tuvo
su epicentro en la occidental provincia indonesia de Aceh y fue seguido
por otro de menor intensidad cerca de las islas Nicobar y Andaman, 300 kilómetros
al norte de Sumatra y 1.200 kilómetros al este de Chennai, India.
Sin embargo, la Inspección Geológica de Estados Unidos habló de un solo
terremoto registrado al oeste de la provincia indonesia de Sumatra, con
una magnitud de nueve grados en la escala de Richter.
El jefe de policía S.B. Deol de las islas Andaman y Nicobar (territorios
bajo jurisdicción india desde 1947) confirmó este lunes que 3.000 de los
45.000 habitantes del archipiélago murieron por los maremotos.
El número total de muertos en India continental llegó a 4.200 a las 9.00
de la mañana, hora de Greenwich, en Sri Lanka a más de 5.800 y en
Indonesia a 4.448, más de la mitad de ellas en la capital de Aceh, la
ciudad más cercana al epicentro del sismo.
En Tailandia, cuyos bellos centros turísticos se convirtieron en
escenarios de muerte y destrucción en pocas horas, murieron 839 personas,
en Malasia 44, en Maldivas 32 y dos en Bangladesh.
Los tsunamis --palabra japonesa usada para referirse a las olas causadas
por terremotos o volcanes submarinos-- cruzaron toda la Bahía de Bengala,
en el noroeste del océano Índico, hasta chocar contra la costa de Sri
Lanka y del meridional estado indio de Tamil Nadu.
India y Sri Lanka no son cubiertas por el estadounidense Centro de Alerta
de Tsunamis del Océano Pacífico, que hubiera advertido del peligro a las
comunidades costeras de esos países.
Científicos indios admitieron haber sido tomados completamente por
sorpresa.
”Este es un nuevo fenómeno para nosotros y, aunque teníamos algunos
indicios, no estábamos preparados para un tsunami”, dijo R.S.
Dattatreyam, del DMI.
”Los tsunamis no son bien estudiados en India. Es un fenómeno muy raro
en el territorio nacional y por eso no se ha realizado ninguna investigación
sobre las localidades costeras vulnerables al mismo”, dijo por su parte
el director del Instituto de Mitigación de Desastres, Mihir Bhatt.
Las autoridades indias lanzaron este lunes una operación de rescate en
Tamil Nadu y Sri Lanka.
El gabinete indio se reunió en forma urgente para estudiar una estrategia
ante lo que se considera el más grave desastre natural en el sur del país
de los últimos años.
El gobierno envió cuatro barcos y varios helicópteros cargados con
suministros a Colombo, la capital de Sri Lanka, y otra flota similar se
dirigió a Maldivas.
La Federación Internacional de la Cruz Roja y las sociedades de la Media
Luna Roja lanzaron de inmediato un llamado para recolectar 6,5 millones de
dólares para asistir a más de 500.000 personas y apoyar las operaciones
de rescate en Sri Lanka, India, Indonesia, Malasia, Tailandia y otros países
de la región.
La Cruz Roja, a través de su Fondo de Emergencia para Atención de
Desastres, donó 900.000 dólares, y las oficinas locales de la federación
en India y Sri Lanka ya iniciaron la evacuación de sobrevivientes, proveyéndoles
alimentos, abrigos y tiendas de campaña.
Un portavoz de la Cruz Roja anunció que la organización enviará
medicamentos desde Copenhague para ayudar a 100.000 personas en Sri Lanka.
El cargamento incluye además medicinas para tratar 2.000 posibles casos
de diarrea.
”Las necesidades básicas para las víctimas son tiendas de campaña,
mantas, agua potable, alimentos y utensilios del hogar, como redes para
protegerse de los mosquitos. Una importante parte de las operaciones será
buscar a familiares perdidos”, dijo el jefe del Departamento de Asia Pacífico
de la Cruz Roja, Simon Missiri.
Las aldeas costeras fueron las más afectadas por el oleaje, que acabó
con la vida de más de 4.850 personas y desplazó por lo menos a un millón,
según informaron las autoridades de Sri Lanka y el sitio oficial del
grupo rebelde Tigres para la Liberación de la Patria Tamil-Eelam (LTTE).
Los insurgentes controlan una zona del norte del país también afectada
por los maremotos.
”Es una gran tragedia. Pero lo bueno es que ahora estamos alcanzando a
las personas y les estamos diciendo que vamos a ayudarlas”, dijo el
secretario del primer ministro de Sri Lanka, Lalith Weerathunga.
Tanto el gobierno como el LTTE hicieron un pedido internacional de ayuda
para afrontar lo que consideran la peor catástrofe natural en la historia
del país.
(FIN/2004)
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