Terapias, Vacunas y Cura Para el VIH: La Meta Inmediata Para Todos
José F. Colón

Las vacunas terapéuticas que permitirán interrumpir durante algunos periodos los tratamientos antiretrovirales que se administran a enfermos de SIDA podrían ser una realidad en dos o tres años. Así lo ha asegurado el jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, Josep María Gatell. Este especialista ha presentado los contenidos del IX Simposium “Por un mundo sin VIH”, que se celebra durante este fin de semana en Sitges. Estas vacunas, que no son preventivas, permitirían “activar el sistema inmunológico para que combata el virus” e “interrumpir, aunque sea transitoriamente, la administración de tratamientos antiretrovirales”, aseguró Gatell. “El objetivo es que estas vacunas permitan controlar la infección”, añadió este experto, quien calificó el posible avance de “muy importante”.
Vacunas terapéuticas para frenar terapias contra el VIH, Nuria Azcutia, 21 Febrero, 2003,

La producción de un tratamiento, que produzca la cura de los millones de personas que vivimos con VIH/SIDA en el mundo, debe ser la prioridad principal de quienes investigan cómo detener el virus y su diseminación. La creación de una vacuna que inmunice a las personas no contagiadas por el virus es de suma importancia; sin embargo, relegar el hallazgo de la cura para los ya infectados a un segundo lugar significa la muerte prematura de millones de seres humanos quienes tenemos derecho a la vida.

Debe establecerse un balance en las investigaciones, para desarrollar un enfoque que permita a los científicos de las naciones que llevan a cabo dichas investigaciones, tener acceso a los recursos que les permitirá eventualmente, antes que más tarde, la producción de una cura para la epidemia.

Los protocolos, dedicados a la investigación de una vacuna para la población no infectada, son largos, costosos y lentos. Se requiere la colaboración de poblaciones a riesgo, que permitan la inoculación de material genético que no producirá la enfermedad en aquellos que participen en los mismos. No obstante, el miedo, la falta de confianza y el estigma, pueden ser factores que alarguen y entorpezcan las investigaciones, especialmente después de los resultados de las primera vacuna en las investigaciones con Vax-Gen, que no fueron halagadores.

El desarrollo de terapias que permitan que quienes tomamos medicamentos antiretrovirales interrumpamos los mismos, dejando que nuestros organismos descansen de los efectos secundarios que causan su uso prolongado, son un alivio necesario para evitar que el organismo decaiga, especialmente en órganos como el hígado o el páncreas. Este tipo de investigación debe ser  prioritario al mismo tiempo que se intenta desarrollar una cura definitiva, porque sin duda alargará la vida de quienes tomamos dichos medicamentos, protegiéndonos de su posible toxicidad.

Es importante se asignen recursos necesarios para desarrollar estrategias múltiples, que cubran cada una de las opciones mencionadas, pues aunque hemos podido desarrollar pruebas rápidas para detectar la presencia del virus en la sangre, éstas son elementos de detección que matriculan a los positivos al uso de medicamentos sumamente costosos y cuyos efectos secundarios, a largo plazo, aún son desconocidos.

La mejor forma de eliminar la diseminación e impacto del VIH es atacarlo de raíz en tres maneras: 1) lograr lo antes posible una cura para los ya infectados, 2) desarrollar maneras en que los medicados, por las terapias antiretrovirales, puedan descansar de su uso constante para evitar toxicidad y, 3) produir una vacuna para las personas no contagiadas, evitando que más personas se infecten de un mal que actualmente no tiene cura.

Dichas estrategias, unidas a campañas constantes de educación y prevención a la comunidad, detendrán el impacto de un flagelo que ya ha cobrado millones de vidas en el Mundo.

La presión constante de la opinión pública, en todo lugar, debe hacer que los líderes de las naciones más ricas establezcan las estrategias antes enunciadas. No podemos vacilar y menospreciar ningún esfuerzo, poniéndolas en posiciones secundarias a otro tipo de problema, sea el que sea. Hacerlo es exponer a la humanidad a un exterminio lento y doloroso, que no discrimina y cuya erradicación es impostergable, urgente y vital.

Si bien es cierto que la lucha contra el terrorismo internacional es sumamente importante, tenemos que entender que la amenaza que causa el flagelo del VIH/SIDA, es igual de alarmante y amenazador.

La investigación del Universo es sumamente importante, pero no podemos, ni debemos, establecerla como prioridad mientras nuestra humanidad sufre de enfermedades mortales que causan estragos entre los más pobres.

No podemos darnos el lujo de creer, por complacencias falsas, que la lucha contra el VIH-SIDA ha terminado. Nada más lejos de la verdad. Hoy, con más esfuerzo que hace casi un cuarto de siglo atrás, debemos establecer el desarrollo de terapias, vacunas y la cura del VIH-SIDA como el norte que guíe nuestro esfuerzo común y universal...

Muchas gracias.

Nota: El autor es Coordinador de Pacientes de SIDA pro Política Sana, organización que se dedica a la lucha por los derechos de las PVVIH/SIDA en San Juan, Puerto Rico. Para comentarios puede escribirle a: 
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