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Terapias,
Vacunas y Cura Para el VIH: La Meta Inmediata Para Todos ”Las vacunas terapéuticas que permitirán interrumpir durante algunos
periodos los tratamientos antiretrovirales que se administran a enfermos
de SIDA podrían ser una realidad en dos o tres años. Así lo ha
asegurado el jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic
de Barcelona, Josep María Gatell. Este especialista ha presentado los
contenidos del IX Simposium “Por un mundo sin VIH”, que se celebra
durante este fin de semana en Sitges. Estas vacunas, que no son
preventivas, permitirían “activar el sistema inmunológico para que
combata el virus” e “interrumpir, aunque sea transitoriamente, la
administración de tratamientos antiretrovirales”, aseguró Gatell.
“El objetivo es que estas vacunas permitan controlar la infección”, añadió
este experto, quien calificó el posible avance de “muy importante”. La
producción de un tratamiento, que produzca la cura de los millones de
personas que vivimos con VIH/SIDA en el mundo, debe ser la prioridad
principal de quienes investigan cómo detener el virus y su diseminación.
La creación de una vacuna que inmunice a las personas no contagiadas por
el virus es de suma importancia; sin embargo, relegar el hallazgo de la
cura para los ya infectados a un segundo lugar significa la muerte
prematura de millones de seres humanos quienes tenemos derecho a la vida. Debe
establecerse un balance en las investigaciones, para desarrollar un
enfoque que permita a los científicos de las naciones que llevan a cabo
dichas investigaciones, tener acceso a los recursos que les permitirá
eventualmente, antes que más tarde, la producción de una cura para la
epidemia. Los
protocolos, dedicados a la investigación de una vacuna para la población
no infectada, son largos, costosos y lentos. Se requiere la colaboración
de poblaciones a riesgo, que permitan la inoculación de material genético
que no producirá la enfermedad en aquellos que participen en los mismos.
No obstante, el miedo, la falta de confianza y el estigma, pueden ser
factores que alarguen y entorpezcan las investigaciones, especialmente
después de los resultados de las primera vacuna en las investigaciones
con Vax-Gen, que no fueron halagadores. El
desarrollo de terapias que permitan que quienes tomamos medicamentos
antiretrovirales interrumpamos los mismos, dejando que nuestros organismos
descansen de los efectos secundarios que causan su uso prolongado, son un
alivio necesario para evitar que el organismo decaiga, especialmente en órganos
como el hígado o el páncreas. Este tipo de investigación debe ser
prioritario al mismo tiempo que se intenta desarrollar una cura definitiva,
porque sin duda alargará la vida de quienes tomamos dichos medicamentos,
protegiéndonos de su posible toxicidad. Es
importante se asignen recursos necesarios para desarrollar estrategias múltiples,
que cubran cada una de las opciones mencionadas, pues aunque hemos podido
desarrollar pruebas rápidas para detectar la presencia del virus en la
sangre, éstas son elementos de detección que matriculan a los positivos
al uso de medicamentos sumamente costosos y cuyos efectos secundarios, a
largo plazo, aún son desconocidos. La
mejor forma de eliminar la diseminación e impacto del VIH es atacarlo de
raíz en tres maneras: 1) lograr lo antes posible una cura para los ya
infectados, 2) desarrollar maneras en que los medicados, por las terapias
antiretrovirales, puedan descansar de su uso constante para evitar
toxicidad y, 3) produir una vacuna para las personas no contagiadas,
evitando que más personas se infecten de un mal que actualmente no tiene
cura. Dichas estrategias, unidas a campañas constantes de educación y prevención a la comunidad, detendrán el impacto de un flagelo que ya ha cobrado millones de vidas en el Mundo. La
presión constante de la opinión pública, en todo lugar, debe hacer que
los líderes de las naciones más ricas establezcan las estrategias antes
enunciadas. No podemos vacilar y menospreciar ningún esfuerzo, poniéndolas
en posiciones secundarias a otro tipo de problema, sea el que sea. Hacerlo
es exponer a la humanidad a un exterminio lento y doloroso, que no
discrimina y cuya erradicación es impostergable, urgente y vital. Si
bien es cierto que la lucha contra el terrorismo internacional es
sumamente importante, tenemos que entender que la amenaza que causa el
flagelo del VIH/SIDA, es igual de alarmante y amenazador. La
investigación del Universo es sumamente importante, pero no podemos, ni
debemos, establecerla como prioridad mientras nuestra humanidad sufre de
enfermedades mortales que causan estragos entre los más pobres. No
podemos darnos el lujo de creer, por complacencias falsas, que la lucha
contra el VIH-SIDA ha terminado. Nada más lejos de la verdad. Hoy, con más
esfuerzo que hace casi un cuarto de siglo atrás, debemos establecer el
desarrollo de terapias, vacunas y la cura del VIH-SIDA como el norte que
guíe nuestro esfuerzo común y universal...
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