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EUA: Panel
Discute las Diferencias al Crecer con Padres Gay
Un análisis de 25 años de
estudios sobre hijos de padres homosexuales no ha mostrado ninguna
diferencia significativa vis-à-vis niños de padres heterosexuales. Así
indicó la Drs. Ellen Perrin en un panel bien concurrido. Perrin es
profesora de pediatría en el Centro Médico Tufts-Nueva Inglaterra
[Tufts-New England Medical Center], y discutió nueve estudios sobre hijos
de padres gay. Estas investigaciones fueron publicadas entre 1981 y 1994
en la biblioteca de la Escuela Eliot-Pearson de Desarrollo del Niño
[Eliot-Pearson School of Child Development].
“Cada estudio individual es muy
pequeño y probablemente no puede ser confiable; sin embargo, cuando los
colocamos juntos, los estudios dicen una historia monótona y que se repíte.
Los resultados son increíblemente similares,” dijo Perrin.
Entre lo que encontraron los
estudios fue que no existen diferencias entre los hijos de padres
homosexuales y los hijos de padres heterosexuales en cuanto al logro académico,
la auto-estima, las relaciones con sus contemporáneos o la conducta típicamente
de género. Los niños de padres gays mostraron conductas de género que
son “verdaderamente indistinguibles” de sus contrapartes con padres
heterosexuales, dijo Perrin.
De hecho, los estudios buscan ahora
los beneficios de crecer con padres homosexuales, aseguró la doctora:
“Estamos iniciando la búsqueda de las fortalezas [strenghts] en lugar de buscar si estos niños se están bien,” como sus
contrapartes de padres heterosexuales. Un estudio reciente mostró que las
“parejas lesbianas comparten las tareas del hogar de forma más
equitativa, y sus hijos parecen ser menos agresivos y más tolerantes
hacia la diversidad,” señaló Perrin, quien subrayó que esto “no es
una sorpresa grande,” pues los hijos de padres gay con frecuencia crecen
acostumbrados a la diversidad desde principios de su vida. Los hijos de
madres lesbianas “reportan menos estrés, pero también reportan mejores
estados de ánimo. De acuerdo con sus profesores, estos niños estan mejor
nutridos y son menos agresivos.”
Los investigadores han dejado de
centrar su atención en “el mejor tipo de familia para el niño, ahora
se buscan pros y contras de los diferentes tipos de familias,” agregó
la doctora, quien fue autora de un reporte publicado en 2002 para la
Academia Estadounidense de Pediatría [American Academy of Pediatrics (AAP)],
donde se cambió la política formal de la AAP a fin de aceptar y apoyar a
padres homosexuales –hombres y mujeres- así como promover sus derechos
de adopción. Acorde con Perrin, al preguntar sobre la orientación sexual
de los padres de los niños es un acto intrínsecamente de homofobia.
“Una de esas preguntas que
siempre se hacen es: “¿Qué van a ser estos niños? [What are these kids going to be?]. Me incomoda
esta pregunta, pues es una cuestión de homofobia, porque en realidad no
importa,” si un niño es gay, dijo la investigadora.
Perrin además abordó los
argumentos que erigen los opositores a la paternidad por parte de personas
homosexuales. Ella concedió que la mayoría de estudios relevantes son
pequeños y no comprensivos para razones logísticas [not comprehensive
for logistical reasons]. La mayoría de los sujetos son los hijos de
madres lesbianas, pues no existe un número suficiente de parejas
homosexuales masculinas que deseen participar en los estudios.
Ella dijo que “los ejemplos pequeños
y no representativos son un problema” pues muchos de los primeros
estudios tienen un “asunto político,” pues intentaban probar que las
parejas homosexuales podían ser buenos padres.
En cuanto a las opiniones en
contra, “en realidad no cuentan con datos primarios. Lo que hacen es
mucha manipulación estadística. Es muy difícil contrariarlos, pues
hasta hace seis años o algo así, no contábamos con suficientes datos
buenos,” declaró Perrin.
Luego del discurso de Perrin,
algunas parejas de lesbianas hablaron de sus experiencias personales.
Audrey Roth y su pareja Robin Einzig, utilizaron el esperma de un donante
para tener a su hija. Ambas hablaron sobre las dificultades para escoger
un donante basadas sólo en perfiles escritos. “Estas decidiendo en la
Internet sobre la otra mitad genética de tu hija,” dijo Einzig.
La pareja estuvo de acuerdo en que
son afortunadas de vivir en Massachusetts, donde la homosexualidad es más
aceptada que en otras partes del país. Esto ha sido un factor importante
mientras viajan, señaló Einzig. “Siempre pienso sobre lo que hubiese
pasado si manejásemos por automóvil por todo el país,” agregó.
En tanto, Erin Phelps, quien ya tenía
dos hijos de su esposo cuando conoció a su pareja gay, dijo que encontró
apoyo de su comunidad y del sistema escolar para sus hijos. “Mi primer
pensamiento fue que las escuelas debían ser un lugar seguro para mis
hijos,” dijo Phelps. Cuando empezó a hablar con los administradores y
profesores de la escuela sobre su situación familiar, encontró que estos
ya habían tratado situaciones similares: “Descubrí que no era la
primera,” concluyó Phelps.
“Panel discusses differences in growing up with
gay parents,” © Keith Barry, The Tufts Daily, Nov 23. Traducción ©
Enkidu.
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