PVVS de Panamá enfrentan “muerte
por burocracia.”
por
Guillermo Murillo y Richard Stern
Asociación
de Derechos Humanos Agua Buena, Costa Rica
Aunque
parezca increíble, cientos de
PVVS de Panamá que son atendidas en el Hospital Santo Thomas, (el
principal centro de salud de la capital panameña) enfrentan la muerte
por “errores” burocráticos. Estas personas llevan más de dos meses
sin que se les suministre tratamiento antirretroviral, por un “error
humano.”
Quienes
son atendidos en este hospital pertenecen al sistema de salud publica,
es decir a las clases económicas mas bajas del país, los que han
enfrentado una serie interminable de obstáculos para intentar
sobrevivir y son los que tienen menos “voz y voto” en la sociedad
Panameña.
En
abril de este año, el grupo Génesis y la Fundación PROBIDSIDA (dos
organizaciones de PVVS panameñas) denunciaron esta situación y
enviaron una carta al Ministro de Salud, Dr. Fernando García, solicitándole
que realizara las gestiones necesarias para garantizar la entrega
ininterrumpida de estas terapias. En esa carta también se denunciaban
las interrupciones de medicamentos en el Seguro Social.
Por
ahora en el Seguro social ya se están entregando los medicamentos. “¿Cuánto
tiempo pasará hasta que haya otro desabastecimiento en esta institución?”,
se pregunta Miguel Ariza un activista panameño del grupo Génesis.
En
Panamá hay 1.823 PVVS tomando la terapia antirretroviral. Unas 700 los
reciben (cuando hay) por parte del Ministerio de Salud y el resto a través
del Seguro Social. Sin embargo se calcula que unas mil personas más
podrían estar necesitando los medicamentos y no han entrado a ningún
programa estatal.
A
nivel del Ministerio de Salud la situación es grave. “Por un error
humano”, según la Dra. Gladis Guerrero, Jefa del Programa Nacional de
SIDA de Panamá, no se logró concretizar la compra de medicamentos que
se tenía prevista, aprovechando por primera vez las rebajas obtenidas
en la “Negociación Centroamericana” realizadas, precisamente en
Panamá, en enero de 2003.
Según la Dra.
Guerrero, ya se están realizando de nuevo las gestiones para subsanar
el error y poder comprar con precios más competitivos, pero mientras
tanto el Hospital Santo Thomas (que tiene un presupuesto independiente
del Ministerio de Salud) hará compras directas para traer “lo antes
posible” los medicamentos a este hospital.
Hace
sólo seis meses en la Conferencia Centroamericana de SIDA, CONCASIDA
III, vinieron a Panamá las altos oficiales de las Agencias de Cooperación,
incluyendo ONUSIDA, OPS, OMS, PNUD, y otros para alabar el programa de
SIDA de Panamá. Donde están las voces de estos oficiales mientras se
produce una “matanza por burocracia” de la gente mas pobre de este
país. Panamá no es
un país de África sub-sahariana, tiene un índice de desarrollo humano
medio-alto, por lo que estas situaciones no deben ser aceptables. Todos
sabemos del peligro de desarrollo de cepas de resistencia cuando hay
interrupciones tan pronunciadas, sin mencionar el deterioro inevitable
en la salud de las victimas de este abuso de derechos humanos.
La
Dra. Guerrero mencionó que en los centros hospitalarios de provincias
donde el Ministerio hace la compra de medicamentos, sí hay ARVs en
todos ellos, pero que en el Hospital Santo Thomás, donde se atiende a
la mayoría de PVVS, todavía no hay medicamentos. Esto hace que las 50
PVVS que ya cumplieron con todos los trámites de “selección”, (lo
que pudo llevar varios meses), no han recibido sus primeras dosis, lo
que podría significar un agravamiento e incluso la muerte mientras
esperan que por fin lleguen estos ansiados y necesitados medicamentos.
La
Dra. Guerrero no supo dar una fecha exacta de cuando se harán esas
compras directas, tampoco para cuando el Ministerio podrá comprar los
ARVS aprovechando la rebaja obtenida en la negociación centroamericana.
Hacemos
un llamado al Dr. Peter Piot de ONUSIDA para que condene en términos
fuertes la situación Panameña que es completamente incongruente con
todas las pautas de mejor práctica promocionadas por esta y otras
Agencias. De no hacerlo, ONUSIDA estaría siendo cómplice del peor
ejemplo de abuso por omisión contra la clase más desprotegida de la
sociedad.
Mientras
tanto las PVVS tendrán que seguir esperando hasta que las autoridades
sanitarias comprendan la urgente necesidad de tener los medicamentos a
disposición de quienes los necesitan; sin excusas, pues para el SIDA
esas excusas son precisamente la puerta por donde se aprovecha para
matar a la gente, o bien realizar manifestaciones en las vías públicas
como las organizadas hace unos años cuando el seguro social se negaba a
entregarles los medicamentos.
Guillermo
Murillo y Richard Stern
Asociación
de Derechos Humanos Agua Buena |