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Realistas contra
neoconservadores, otra guerra inacabada
Jim Lobe
WASHINGTON, 19 jul (IPS) - Una nueva batalla
en la guerra entre el ala realista y la neoconservadora del gobierno de
Estados Unidos estalló con un llamado a la Casa Blanca para que alcance
acuerdos con Irán sobre problemas de interés mutuo.
Se trata de un estudio realizado por un grupo de
trabajo del centro académico independiente Consejo de Relaciones
Exteriores (CFR), codirigido por el ex consejero de Seguridad Nacional del
ex presidente demócrata James Carter, Zbigniew Brzezinski, y el jefe de
la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del ex presidente republicano
George Bush, Robert Gates.
Los expertos advirtieron que los neoconservadores que proponen alentar
desde Washington un "cambio de régimen" en Irán subestiman el
poder del actual gobierno islámico chiita.
"A pesar de la considerable inestabilidad e insatisfacción popular,
Irán no está en el umbral de otra revolución. Las fuerzas comprometidas
con la preservación del actual sistema se mantienen firmemente en
control" de la situación, indica el informe de 79 páginas publicado
este lunes.
El estudio titulado "Irán: Tiempo de un nuevo enfoque" también
señala que la invasión a Iraq, así como los avances de Irán en el
desarrollo de su capacidad de fabricar armas nucleares, hace más urgente
que nunca la necesidad de reanudar el diálogo roto hace 14 meses.
Pero un "gran regateo" para allanar todas las diferencias entre
Teherán y Washington no sería realista, agrega. En cambio, las
conversaciones deberían concentrarse en asuntos clave, como la
estabilidad regional y las ambiciones nucleares de Irán.
El grupo de trabajo de 21 expertos también aconsejó ofrecer a Irán
menos palo y más zanahoria que en el pasado, y sugirió que "la
perspectiva de relaciones comerciales con Estados Unidos podría ser una
poderosa arma ".
Las recomendaciones del informe son considerados anatema por los halcones
neoconservadores vinculados con el vicepresidente Dick Cheney y con el
secretario (ministro) de Defensa Donald Rumsfeld, que fueron los que más
presionaron en favor de la invasión a Iraq.
La difusión del informe chocó con un furioso ataque de Michael Ledeen,
figura clave del centro académico neoconservador American Enterprise
Institute y muy allegado al subsecretario de Defensa, Douglas Feith, para
quien Irán está "maduro" para una revolución encabezada por
fuerzas "democráticas".
Ledeen, que considera a Teherán capital mundial de los "amos del
terror" islámico, escribió en la publicación electrónica National
Review Online que las recomendaciones del CFR eran "humillantes"
y tendientes al "entreguismo".
Esa afirmación se ve reforzada por un informe que divulgará en breve una
comisión bipartidaria que investiga los ataques que dejaron 3.000 muertos
en Nueva York y Washington el 11 de septiembre de 2001, según el cual Irán
suministró ayuda a la red terrorista Al Qaeda, e incluso aportó a
algunos de los que cometieron esos atentados y les brindó refugio seguro.
El contrapunto se registra en un momento particularmente delicado de las
relaciones Washington-Teherán, formalmente rotas hace 25 años luego de
que militantes islámicos ocuparan la embajada estadounidense en Irán y
tomaran a sus funcionarios como rehenes durante meses.
El informe recuerda que Estados Unidos tiene hoy 160.000 soldados en las
fronteras de Irán --20.000 en Afganistán y 140.000 en Iraq--, y que
Teherán fue identificado por el presidente George W. Bush a comienzos de
su mandato como parte de un "eje del mal" entonces junto con
Bagdad y Pyongyang.
Versiones circulantes el mes pasado según los cuales Israel planea un
ataque contra instalaciones nucleares iraníes agravaron la tensión,
mientras continúa la incertidumbre en torno del diálogo entre Teherán y
su programa nuclear con Alemania, Gran Bretaña, Francia y la Agencia
Internacional de Energía Atómica.
Estos nuevos factores intensificaron la lucha dentro del gobierno de
Estados Unidos, que ya lleva tres años y medio, entre los halcones --en
particular los neoconservadores-- para quienes la seguridad de Israel es
un compromiso clave y los realistas, liderados por el secretario de Estado
(canciller) Colin Powell.
Powell cuenta con el apoyo de varios ex funcionarios de gobiernos demócratas
y republicanos, entre ellos el es consejero de Seguridad Nacional de Bush
padre, Brent Scowcroft, Brzezinski y Frank Carlucci, consejero de
Seguridad Nacional y secretario de Defensa del fallecido ex presidente
Ronald Reagan (1977-1987).
Los halcones dominaron la política sobre Medio Oriente desde el 11 de
septiembre de 2001 hasta la invasión a Iraq, pero su hegemonía se
desvaneció a medida que quedaba en evidencia el empantanamiento de las
tropas ocupantes en el país árabe.
Los realistas también se han fortalecido por la percepción de que las
fuerzas estadounidenses en la región, que parecían invencibles tras las
campañas en Afganistán e Iraq, ahora son vistas más vulnerables.
"La acción militar es hoy altamente improbable, y, si se intenta esa
vía, no será exitosa", dijo este lunes el copresidente republicano
del grupo de trabajo del CFR, el ex director de la CIA Robert Gates.
Si el equilibrio interno de poder en el gobierno estadounidense favorece a
los realistas de Powell en lo que refiere a Iraq, la situación respecto
de Irán es menos clara.
Unos pocos analistas creen que Washington lanzaría un ataque militar
contra Teherán antes de las elecciones, pero son crecientes las versiones
según las cuales el "cambio de régimen" en Irán sería
prioritario en un eventual segundo gobierno de Bush.
Pero la alternativa realista a un diálogo constructivo con Irán respecto
de algunos problemas clave es "el aislamiento de Estados Unidos y la
impotencia", sostuvo Gates.
El mensaje crítico del informe es que resulta voluntarista la creencia de
que está en sus últimos estertores la República Islámica inaugurada en
1979 tras la caída del derechista shah Rezah Pahlevi.
Dada la capacidad de Teherán de ocasionar problemas a Estados Unidos
tanto en Iraq como en Afganistán, y dados los avances del programa
nuclear, "Estados Unidos debería lidiar con el actual régimen más
que esperar a que caiga", concluye el informe.
Según Brzezinski, eso debería concretarse como una oferta de
"declaración básica de principios" similar a la firmada en
1972 por China y Estados Unidos y que derivó en la normalización del vínculo
en 1979. (FIN/IPS/traen-mj/jl/ip ik/04) (FIN/2004)
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