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El casamiento entre homosexuales sale al tapete en la convención

WASHINGTON (AP) - Los delegados a la Convención Nacional Demócrata son por lo general más receptivos a la perspectiva del casamiento entre homosexuales que John Kerry y John Edwards.

Una encuesta de la AP entre los delegados a la convención halló que aproximadamente un 41% favorece el matrimonio entre personas del mismo sexo contra un 21% que se opone. La mayoría de los restantes dijo que su posición no podía encuadrarse en una respuesta clara a favor o en contra, o se negó a responder esa pregunta.

Kerry y Edwards rechazan el casamiento entre homosexuales pero también se oponen a una prohibición constitucional a los casamientos de personas del mismo sexo porque prefieren que los estados decidan la cuestión. Kerry apoya las uniones civiles, que darían a las parejas los mismos derechos de los casados aun sin concretar el matrimonio.

El presidente George W. Bush, al igual que Kerry, se opone al casamiento homosexual. Pero al contrario que el senador de Massachusetts, apoyó la enmienda constitucional contra esa unión que no fue aprobada por el Senado a mediados de julio.

"John Kerry y George Bush se oponen al casamiento homosexual", afirmó Winnie Stachelberg, directora política de Human Rights Campaing, un grupo defensor de los derechos de los homosexuales. "El desacuerdo gira en torno de constitucionalizar o no la discriminación".

En general, las opiniones de los delegados sobre el casamiento homosexual contrastan con las encuestas de opinión. Una consulta de Pew en marzo halló que los oponentes superan a los partidarios por margen de 2-1.

Los delegados a la convención provienen típicamente del ala más leal y activista de un partido político. Las autoridades demócratas dicen que los homosexuales tendrán una representación récord impulsada por los esfuerzos de reclutamiento en algunos estados.

"Para un grupo de activistas demócratas que tienden a ser más liberales que la población en general y aun los demócratas de las bases del partido, no es de extrañar", comentó Paul Watanabe, un experto en ciencias políticas de la Universidad de Massachusetts en Boston, sede de la convención que sesionará a partir del lunes.

La AP consultó a más de 3.100 delegados, unas tres cuartas partes de los más de 4.300 que participarán en la convención. Los resultados revelaron diferencias geográficas y raciales.

Un 80% de la delegación de Massachusetts --su corte suprema dictaminó que las parejas de homosexuales deben gozar derechos matrimoniales iguales y plenos-- favorece el casamiento homosexual. Un 61% de los delegados de California comparten esa posición, junto con un 45% de la delegación de Nueva York.

Pero los delegados de estados sureños como Alabama, Arkansas y Misisipí tendieron a oponerse.

Esas diferencias coincidieron con los resultados de una encuesta de Pew en enero según la cual los demócratas del sur se oponían al casamiento entre homosexuales por 65% a 25%, mientras que los demócratas en el resto del país lo aceptaban 51% a 42%.

Asimismo, un 39% de los delegados negros de toda la nación se opuso al matrimonio homosexual en comparación con 24% a favor. Entre los blancos y los hispanos, una mayoría en cada grupo favoreció los casamientos del mismo sexo.

Una encuesta de Pew difundida en noviembre indicó que el 60% de los negros se oponía al casamiento homosexual. Y una consulta a boca de urna después de las elecciones primarias del 10 de marzo en Florida, Luisiana, Misisipí y Texas halló oposición entre más de la mitad de los votantes negros.

Lula Gray, una delegada negra de Pine Bluff, Arkansas, se opone al casamiento homosexual pero rechaza una enmienda constitucional.

Y cree que los republicanos han planteado la cuestión del matrimonio del mismo sexo como "una cortina de humo para distraer de la guerra, la economía y otros temas".

"Tenemos otros problemas", afirma.

Aunque la posición de los negros sobre el tema puede ser más conservadora, la cuestión presumiblemente no los alejará de las urnas en noviembre, sostuvo Merle Black, profesora de ciencias políticas en la Universidad Emory en Atlanta.

"No será problema alguno", sentenció. "No es una cuestión electoral".