![]() |
|
||||||||||
|
Säuberung: Proceso de Purificación
A Tito Vasconcelos -activista incansable-
y a El Taller -lugar entrañable-.
"Al momento se
encuentran cerrados los siguientes
establecimientos LGBT: Bar
Tom’s, Aniway, Manicomio,
La Cueva, Metal, Cabaté-Tito
Neón, entre otros."
Antonio Medina-Óscar
Salvador/Notiese
Julio 29, 2004
En la segunda parte de los 1920´s, de manera muy sutil, discreta,
como el movimiento de la seda al tocarle la pizca de la brisa marina.
Paso a paso, sin que la población lo perciba como algo que ocurre
verdaderamente, sin que amenace a nadie, se insta a que la población
partiipe, a que denuncie. Se alienta a que los vecinos sean quienes
conserven vigilados sus propios territorios. Durante algo así como 10
años, los nazis fueron electos de manera democrática. La sanción
popular estaba con ellos. Hitler (1889-1945)
llegó al poder en 1933. El apoyo, la lógica y la legalidad de los
tiempos permitieron este proceso conocido entonces como "Säuberung."
Se limpia la cuadra, se limpia el vecindario, se limpia la ciudad, el
país y todo lo humano. En Berlín, por citar un ejemplo, la sede
del Partido Comunista fue cerrado, no por sus actividades
políticas, sino porque hubo una manifestación de protesta
contra ellos con la participación de 16,000 personas. Por razones de
seguridad es que se decide cerrar este edificio. El Partido Comunista,
cabe apuntar, jamás fue prohibido de manera oficial. Alemania era una
democracia. Y sin embargo, gays y lesbianas, comunistas, judíos,
intelectuales, artistas, todos estos sectores debatían si permanecer
en Alemania o emigrar, pues se trataba de un país civilizado, no como
la Rusia Stalinista.
Todos y cada uno de los grupos fueron convirtiéndose en sus propios
enemigos. Las organizaciones fueron acalladas, una a una, las
bibliotecas y universidades fueron cerradas. Todos tenían intereses
diferentes, por lo que jamás se podrían unir. Cada grupo, cada
sector era enemigo de sí mismo. Los hombres homosexuales fueron
discriminados sin que nadie se diera cuenta (los comunistas los
expulsaron).
Una vez que Adolfo resultó electo (1933), mucho ya estaba hecho. Se
habían sentado las bases de la represión a gran escala. Los grandes
y magistrales movimientos, tales como Kristallnacht (1938),
donde al menos 96 judíos fueron asesinados, cientos fueron
heridos; más de 1,000 sinagogas fueron incendiadas; casi 7,500
negocios fueron destruidos; los cementarios y las escuelas
vandalizadas; y 30,000 judíos fueron arrestados y enviados a los
campos de concentración.
Magnus Hirschfeld (1868-1935) y su Institut
für Sexualwissenschaft (1919-1933) vivenciaron en sangre propia
lo ocurrido. Una de las imágenes más recordadas del inicio de la
barbarie nazi es la quema de libros, casi nadie indica que tal foto es
de los libros del Institut für Sexualwissenschaft -institución científica
que promovía, entre otras cosas, la reforma al Párrafo 174 (que
criminalizaba la Homosexualidad), pues sostenían que la
homosexualidad no era un vicio ni una enfermedad, sino »natürlich
angeborene Variante sexueller Neigungen« [una variante natural innata
de las tendencias sexuales]."
La quema de libros, el cierre de lugares, el escuchar las
"quejas" ciudadanas, el volver enemigos a todo lo que es
extraño y raro. Todo fue cuestión de paciencia, tiempo y
perseverancia para que los nazis pudieran actuar sin contratiempos ni
oposición. Fue un proceso donde las personas fueron atacadas de la
manera más sutil -primero-, acariciando los temores y los rechazos
internos, para externarlos lentamente hasta volverse una agresión
plena, sin ser vista como tal. Sólo durante las Olimpiadas (1936) los
letreros de "Se prohibe la entrada a Judíos" fueron
retirados.
Los nazis ganaron la simpatía de la ciudadanía. El fervor de los
diversos sectores de la población, pero al final, todos fueron
sometidos -por convicción, por ilusion o por coersión-. La gran
conquista española utilizó tácticas similares, donde los niños
denunciaban a sus padres cuando estos participaban en ceremonias tradicionales
-no católicas-, y donde la Santa Inquisicion alentaba a que fuesen
denunciados, como todo deber de buen católico, todos aquellos actos contra
la fe y, ante todo, quienes los cometían -que después eran sometidos
a interrogaciones sin fin, desconociendo los cargos y a los
acusadores.
No permitamos que, en ningún lugar del Universo, esto vuelva a
ocurrir. Que en ninguna ciudad impere la esperanza por encima de la
realidad concreta.
STOP MORE SPAM with the new MSN 8 and get 2 months FREE*
|