¿Adictos sexuales?

© Isabel M. Sánchez/Enkidu  monserrats5@hotmail.com

 

Varias veces se puede notar que hay personas que al momento de escuchar que una persona es gay, lesbiana, transexual, etc., piensan que se trata de gente que está buscando continuamente contacto sexual, sin pensar primero que son personas como cada uno de nosotros, que pueden dedicarse a un sinfín de labores y no se la pasan pensando únicamente en tener relaciones sexuales con toda persona que se ofrezca.

La realidad es triste, muchas personas asocian a las personas que integran las comunidades LGBT con personas que siempre están en busca de encuentros sexuales, y que continuamente cambian de parejas pues se piensa que son inestables y que sólo buscan lo físico más que lo sentimental. Esto no es más que un error, que por unas cuantas personas que sí se comportan como verdaderos adictos, han llevado a que la mayoría vea de esa forma a las comunidades LGBT. Cabe apuntar que mucha gente también asocia que las personas transexuales forzosamente se dedican al trabajo sexual, pues han visto muchas chicas trabajar de esta forma, pero también hay que reconocer que muchas chicas llegaron a este difícil trabajo por la necesidad de ganarse la vida y el pan de cada día. 

En muchos lugares, las chicas transexuales son discriminadas laboralmente negándoles oportunidades y permanencia en el empleo; además, en la sociedad en la que vivimos se tiene estigmatizado este grupo por la falta de conocimiento de lo que pasa realmente cuando se es transexual; en algunos casos, también sufren el rechazo familiar. Todas estas situaciones a veces llevan a una chica ts a buscar una forma de ganarse la vida de manera honesta, y en el trabajo sexual encuentran una oportunidad de poder ser ellas mismas, al tiempo que desempeñan una labor que les reditúe a fin de mantenerse. Es mejor que una chica trabaje en esto, a que robe o se dedique a la venta de drogas u otras cosas que no son legales. Con todo, esto no significa que una chica sea una adicta sexual, simplemente es un trabajo que tiene que realizar para obtener su ingreso económico, y con eso solventar sus gastos. Se trata de chicas que pueden ser muy buenas amigas, si se les da la amistad, y si se convive un poco con ellas, no son objetos sexuales sin emociones ni sentimientos.

Tanto las chicas ts, como los gays, lesbianas, etc., no son personas que siempre están en busca de una relación sexual, o que a aceptan a cualquier persona para que les haga una propuesta. Se ha llegado a tener esta idea porque algunas personas se ofrecen a tener relaciones con diversas parejas, o porque las personas han visto que las parejas de gays, les, ts, etc., no duran, e inmediatamente buscan otra pareja; sin embargo, no todas las personas son así. Como en todo, hay personas que sólo buscan sexo, pero esto no implica que todas sean así. Recordemos, por ejemplo, que en muchas partes machistas, el hombre ve como un derecho el poder tener varias parejas sexuales en su vida y no por esto vamos a generalizar a decir que todos los hombres son machistas y que se comportan de esa manera. De igual manera, hay mujeres que han tenido varias parejas a lo largo de su vida sexual activa, y no vamos a generalizar diciendo que el resto de las mujeres tienen ese comportamiento. 

Tanto hombres como mujeres, considerados heterosexuales, que han tenido diversas parejas íntimas, no van a hacer que consideremos que la mayoría actúa de esa manera. Entonces ¿por qué a las personas que conforman las comunidades LGBT sí se les considera de esa manera? Podría ser porque son diferentes al estereotipo social, y que esas personas sean consideradas como desviadas y degeneradas. Hay más adictos sexuales en lo que llamarían “la sociedad normal” que en las comunidades LGBT. Toda persona tiene derecho a vivir su sexualidad como mejor le parezca, y de forma responsable. No vivimos en una época de principios de siglo donde todo esto estaba mal visto; en estos tiempos, simplemente qué pareja de novios no ha tenido relaciones sexuales antes de casarse. Los tiempos cambian, la sociedad cambia, entonces también deberían hacerlo los conceptos equivocados sobre ciertos grupos sociales.

Muchas parejas de gays, lesbianas y ts (o que tienen por pareja a un/una ts), son estables emocionalmente y han podido convivir sana y fielmente con su pareja. Algunos desearían poder adoptar un hijo, pero en México esto no es posible. No se permite a las parejas del mismo sexo adoptar un hijo, pues uno de los requisitos para la adopción plena es que se trate de una pareja de un hombre y una mujer, con 5 años de casados. En todas estas situaciones, las personas no están buscando varias parejas para tener contacto sexual, sino buscan como cualquier otra pareja, la estabilidad emocional y de formar un lazo familiar.

Ser parte de las comunidades LGBT no significa ser una persona que siempre busca relaciones sexuales, ser una persona promiscua o que sean personas que no pueden tener una estabilidad de pareja. Somos seres humanos como todos, con sueños, metas, ilusiones, que piensan en muchas cosas como cualquier persona y, como a todos, merecen que se les respete, se les den oportunidades y que no se les vea de una manera errónea. No se debe considerar adictos sexuales a las personas que han decidido expresar su sexualidad de manera libre, o por el hecho de que abiertamente platiquen sobre su vida sexual. Deberíamos considerar adictos a las personas que no pueden pasar un día sin ver material pornográfico, en las personas que ven a las mujeres u hombres únicamente como un objeto de satisfacción sexual, a toda aquella persona que esta siempre buscando el contacto sexual con toda persona que sea posible y, en cualquier situación, estos sí se podría decir que son los verdaderos adictos. Muchas veces son personas que se consideran heterosexuales y que no pertenecen a ningún grupo de las comunidades LGBT.

Hay que admitir que en la diversidad sexual se conocen parejas que viven en lo que se denomina pareja abierta, en la cual uno o los dos miembros pueden tener relaciones fuera de la relación sentimental de pareja, de forma responsable y segura. Esto no es mas que otra expresión de la sexualidad. Cada pareja es libre de decidir la forma de llevar su relación de pareja y no seguirán para ellos, las reglas o normas escritas o no escritas convencionales. Esto puede interpretarse como promiscuidad, o como una falta de respeto por la pareja, o como una inestabilidad emocional, pero también hay que mencionar que hay clubes de intercambio de parejas, donde en varios casos un requisito es que los asistentes sean parejas estables hombre-mujer. Esto, podríamos decir que es algo similar al concepto de pareja abierta, y es una practica a la que asisten varias parejas. Se trata de expresiones de la sexualidad de cada persona y de cada pareja. Si la pareja no siente que se están faltando al respeto con estas prácticas, pues respetemos su decisión de vivir así.

Tanto las comunidades LGBT, como el resto de la sociedad, tienen prácticas similares en cuanto a su sexualidad, y no por unos cuantos vamos a considerar como adictos sexuales a la sociedad en general. Pensemos bien las cosas antes de dar un calificativo a un grupo de personas. Primero veamos cómo actuamos, cómo actúa la sociedad en general, en todos los aspectos, antes de decir que unos cuantos son una cosa u otra cosa. La sexualidad es un derecho que todas las personas tenemos y cada una decide la manera en que quiere vivirla. No se imponen reglas o procedimientos para llevar una vida sexual estándar. Vivimos en una sociedad polifacética, ser diferentes es lo que hace de este mundo algo maravilloso, ya que si todos pensáramos y actuáramos igual, viviríamos en una sociedad monótona y sin sentido.

Seamos respetuosos con nuestros semejantes y no pongamos calificativos a ningún grupo de personas por ser diferentes, ya que todos formamos la sociedad y calificar a uno, es calificarnos a todos los que la conformamos.