Las Implicaciones de los Experimentos de Tuskegee sobre las Investigaciones del VIH/SIDA

por  © José F. Colón* - Enkidu

 

The people who ran the study at Tuskegee diminished the stature of man by abandoning the most basic ethical precepts. They forgot their pledge to heal and repair. They had the power to heal the survivors and all the others and they did not.

Today, all we can do is apologize. But you have the power, for only you—Mr. Shaw, the others who are here, the family members who are with us in Tuskegee—only you have the power to forgive. Your presence here shows us that you have chosen a better path than your government did so long ago. You have not withheld the power to forgive.

I hope today and tomorrow every American will remember your lesson and live by it.” (1)

Presidente Bill Clinton

 

 

En Macon, Alabama se cometió un crimen contra la humanidad cuyas repercusiones son difíciles de medir. Los experimentos sobre los efectos de la sífilis hechos con cientos de hombres negros por las autoridades estadounidenses a los cuales no se les dió tratamiento después de haber sido diagnosticados con la enfermedad, tienen repercusiones históricas inmensurables y difíciles de entender a corto y largo plazo para la humanidad.

La desconfianza que este error ha tenido y tendrá sobre el desenvolvimiento de investigaciones médicas y la participación de las minorías en dichas investigaciones es un hito irreparable sobre el cual no bastan apologías presidenciales, ni el pago de unos cuantos miles de dólares, los cuales de ninguna manera podrán compensar el daño que causó la desaparición de seres humanos, quienes fueron violados en la mas crasa e inhumana manera. ¿Cómo pueden los $10 millones de dólares en pagos de $37,500 dolares a los sobrevivientes y $15,000 a sus descendientes, pagar por una atrocidad tan impensable? (2)

El problema causado por los experimentos de Tuskegee no puede ser cuantificado, y menos aun medido. ¿Cómo vamos a lograr recapturar la desconfianza perdida y subsanar el daño a la medicina y a la salud pública causada por este evento nefasto?

Si a este hecho añadimos las denuncias hechas por Don Pedro Albizu Campos de que había sido irradiado mientras estuvo en prisión, así como las declaraciones malévolas del Dr. Cornelius Rhodes (3) sobre su visión acerca de los puertorriqueños, a los cuales trató como seres inferiores, ¿qué impacto tendrán dichas situaciones históricas sobre la validez de las investigaciones médicas y su valor ético y moral?

¿Donde estaríamos en las investigaciones sobre el VIH/SIDA si lo ocurrido en Tuskegee y lo expresado por el Dr. Rhodes nunca hubiese ocurrido?

Lo sucedido en Alabama y en Puerto Rico, con miembros de minorías, ha socavado la credibilidad de las autoridades de una manera atroz, dificultando que se pueda depositar enteramente la confianza en instituciones que ya fallaron.

La desconfianza generada por las atrocidades cometidas es entendible y tiene unas repercusiones que pueden ser cuantificadas sobre la cantidad de vidas que se han de perder como consecuencia.

Hoy, por desgracia, son éstas mismas minorías quienes, décadas después de lo ocurrido, sufren el mayor embate de la incidencia del VIH/SIDA, manteniéndose en los primeros lugares de mortandad, y diseminación de enfermedades contagiosas y virus sin cura. África está devastada por la incidencia de la epidemia del VIH. El Caribe está en segundo lugar en incidencia, después del África Sub-Sahariana. Estas son realidades irrefutables que pueden ser verificadas con meramente estudiar las estadísticas.

De alguna manera tenemos que subsanar el daño hecho. Tiene que existir la voluntad y la buena fe de sobrepasar el mal y, por bien de la humanidad, seguir adelante. El camino es arduo y tortuoso, y seguirá siéndolo mientras no podamos cerrar los ojos de noche y descansar tranquilamente con nuestras heridas comunes cicatrizadas, dando paso a mejores días, donde nuestra humanidad no esté tan dolida y enferma.

La responsabilidad es de todos aquellos que sentimos que nuestro planeta es un territorio común y que somos una sola humanidad; sin embargo, esta recae primordialmente en aquellos que fallaron en el desempeño de sus responsabilidades.

Esperemos que no nos fallen de nuevo...

 

* Nota: El autor es Coordinador de Pacientes de SIDA pro Política Sana en San Juan, Puerto Rico. Para comentarios puede escribirle a: jfcolon062@aol.com  

 

Recursos:

1)            http://clinton4.nara.gov/textonly/New/Remarks/Fri/19970516-898.html  

2)            http://www.forgottenhistory.org/exhibits/tuskegee.html  

3)            http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2002-November/004791.html