Tibotec cede los derechos de TMC120 como microbicida para países en desarrollo

Microbicidas 2004 reúne en Londres a cerca de dos mil personas

 

El Acuerdo Internacional por los Microbicidas (IPM, en sus siglas en inglés), una colaboración público-privada que persigue impulsar la investigación de microbicidas para la prevención del VIH, anunció ayer que ha llegado a un acuerdo con Tibotec, una filial belga de la multinacional Johnson&Johnson, con el objetivo de desarrollar TMC120 como un microbicida vaginal seguro y eficaz.

 

Microbicidas 2004 (www.microbicides2004.org)El anuncio se ha hecho público en el contexto de la Conferencia Microbicidas 2004, un encuentro bienal inaugurado el domingo en Londres con la participación de cerca de dos mil personas, entre las que se encuentran estos redactores. También es visible la alta participación de delegaciones del África subsahariana y del subcontinente indio, mientras que la presencia de países de habla hispana es sólo testimonial.

 

Los microbicidas son productos en forma de gel, de películas protectoras, de esponjas o de supositorios, entre otros, que contienen sustancias activas capaces de ejercer una barrera entre el virus y las mucosas vaginales y/o rectales, y evitar así la transmisión.

 

TMC120 es un inhibidor de la transcriptasa inversa no análogo de nucleósido (ITINN) que ha sido testado como posible microbicida en Fase I, arrojando buenos resultados preliminares. Ahora, Tibotec financiará la Fase II de investigación, pese a que ya ha cedido a IPM los derechos de desarrollo, fabricación y distribución del compuesto para los países con bajos recursos. Todo el proceso puede todavía tardar en completarse entre 5 y 10 años.

 

Algunos participantes en Microbicidas 2004 son escépticos y hasta críticos con la idea de utilizar antirretrovirales, y en particular no análogos, como microbicidas que en ningún caso tendrían una eficacia del 100%. Existe el riesgo de que el virus que traspase la mucosa vaginal, pese al empleo del producto, se haga resistente a toda la clase de ITINN.

 

Los defensores argumentan que vale la pena correr el riesgo, ya que según un estudio reciente de la Fundación Rockefeller, incluso un microbicida de eficacia parcial podría ahorrar 2,5 millones de infecciones nuevas en un periodo de 3 años. Como dijo ayer una intervención desde el público: "Consigamos primero el microbicida, y ya nos preocuparemos luego de las resistencias".

 

A pesar de la relativa novedad de esta nueva tecnología de la prevención, varias sustancias microbicidas vaginales se encuentran ya en plena Fase III o a punto de iniciarla. Los microbicidas rectales, sin embargo, se encuentran más rezagados tanto por razones biológicas (es una mucosa más compleja) como financieras (las donaciones son mucho más limitadas).

Fuente: Elaboración propia.

Más información sobre esta conferencia en www.microbicides2004.org/

 

Joan Tallada / Marion Zibelli

- desde Londres (Reino Unido)