|
DISCURSO OFICIAL DE LA XXVI
MARCHA DEL ORGULLO LGBT
FRAGMENTO 6
DERECHOS
HUMANOS
A
SER PRONUNCIADO POR RODRIGO GÓMEZ
Si bien en lo individual hemos
salido del closet y buscado la visibilidad como una forma de
autoafirmación, confianza y empoderamiento de nuestra diversidad, las
manifestaciones de intolerancia promovidas por supuestos grupos que se
autoasignan el papel de vigilantes de la tradición, la economía la
imagen urbana cosmopolita que sueñan algunos reconstructores de la
ciudad de la esperanza y el secuestro express, lo único que quieren es
que la población LGBT sea restringida y delimitada a espacios
geográficos invisibles a la vista y de paredes y limites infranqueables,
a estos ghetos.
Durante los últimos meses hemos
observado un incremento en las detenciones injustificadas a ciudadanos
del colectivo Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti y
Transexual (LGBT).
Un beso, una caricia, unas manos
entrelazadas, la apariencia física, la expresión corporal, la actitud,
la forma de caminar, se han convertido en motivo suficiente para que los
cuerpos policíacos intenten sorprender a las y los compañeros del
colectivo LGBT, llevándolos ante el juez cívico -en el mejor de los
casos- o haciéndolos víctimas de la extorsión, la mayoría de las
veces.
Afortunadamente cada vez son mas
las personas que acuden a las instancias legales para denunciar y exigir
la aplicación de la ley contra quienes abusan de su autoridad y violan
nuestros Derechos Humanos; pero también son muchos los que por
ignorancia o bajo la presión de la intimidación ejercida por un
servidor público vestido de policía, no presentan denuncia y quedan en
la oscuridad del anonimato.
Desde aquí exhortamos a todos los
presentes para que tomen conciencia de que hay una legislación vigente
que les protege de estos abusos y les pedimos la lean y tengan en mente
cuando sea necesaria.
Nuestro llamado sería incompleto
si no lo hacemos extensivo al Secretario de Seguridad Publica, Marcelo
Ebrard, para que se realicen campañas de sensibilización al interior
de los cuerpos policíacos y muy en especial, a las y los titulares de
las jefaturas delegacionales, ya que hemos observado que una parte
importante de estas violaciones a las garantías individuales, provienen
de la policía comunitaria.
Claro ejemplo es la Delegación
Cuauhtémoc, a cargo de la delegada Virginia Jaramillo. En la que desde
hace cuatro años se ha gestado una campaña de acoso en contra de
nuestros lugares de reunión, restaurantes, cafeterías, bares, discos,
las calles, los parques y las plazas que hemos hecho nuestras.
Las clausuras injustificadas, las
trabas y la falta de voluntad para corregir los posibles errores de los
establecimientos se han convertido en lugar común. Este punto no es
menor ni ajeno al movimiento LGBT, baste recordar que esta y las otras
Marchas del Orgullo en todo el mundo, tienen como punto de partida las
constantes razias y represión que detonaron las revueltas en el bar
Stonwell hace más de 30 años.
Imaginando una supuesta
degradación de la imagen urbana y una real disminución en sus ingresos,
han señalado a la población LGBT como la culpable de ello; bajo ésos
supuestos están operando campañas que nos señalan como los causantes
del deterioro económico de varias zonas. Es más fácil señalar a un
grupo que reconocer el verdadero origen del problema: el errático y
fallido rumbo económico del país en manos de la clase gobernante.
Ésos preclaros analistas de la
realidad social harían bien en buscar el origen del deterioro
económico en las políticas neoliberales emanadas de Los Pinos, en las
veleidades y desplantes de sus ocupantes y en la perdida de brújula que
parece caracterizar al actual gobierno.
Esta Marcha se ha realizado mas
allá de la voluntad de cualquier autoridad.
Sra. Jaramillo, Señores
Comerciantes, la población LGBT no llegó ayer a la zona rosa, ni hace
uno, tres, cinco o diez años, las zonas y lugares en los que convivimos
los hemos ganado a pulso a lo largo de muchos años, en esta ciudad
cabemos todas y todos, estas calles también son nuestras y nosotros
-con la gran mayoría de ciudadanos- creemos que deberíamos crecer
hacia una ciudad y un país que valore la riqueza de su propia
diversidad.
NO AL HOSTIGAMIENTO A NUESTROS
LUGARES DE REUNIÓN
NO A
LAS INCITACIONES AL ODIO
NO A
LA DISCRIMINACIÓN
LAS
CALLES Y LA CIUDAD SOMOS TODAS Y TODOS.
[29.06.2004]: DISCURSO
OFICIAL DE LA XXVI MARCHA DEL ORGULLO LGBT
|