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Informe de Gobierno:
México 2004: ¿Qué versión quieres?
"La discriminación lastima a la sociedad entera"
"La democracia es una forma de vida." V. Fox.
Ni al cuarto para las doce, el presidente de México se da cuenta de que su mandato está siendo sufrido por millones de personas en todo el país. El mandatario debería ver, con prudencia, con honestidad y, ante todo, con humildad, el llamado que a varias voces se dejó escuchar ANTES del Informe de Gobierno 2004, pues en el Congreso en pleno, un representante del Partido Convergencia cuestionó en diversas formas
"¿Quién es el pais?" y subrayó que en estos momentos, la nación se debae en una serie de paradojas, donde lo que se requiere es un verdadero Estado de derecho. El Partido Verde dijo
"¿Qué esta pasando Sr. Presidente?" pues las promesas del cambio han sido olvidadas y su mandato parece "uno más" de lo mismo. Para el PRD "todo sigue igual. Se repite la ceremonia," pues con todo y el Congreso en pleno, el Jefe del Ejecutivo no se encontraba presente para escuchar siquiera, ya no para responder, sino para escuchar, los comentarios, críticas y sugerencias que estos representantes, electos de manera popular, como el Primer Mandatario, le estaban haciendo uno a uno. Para el PRI, la actual administración cuenta con tres fallas: es ineficaz, no tiene rumbo, y carece de una visión de Estado.
Al mandatario se le realizaron acusaciones como la de intervenir en el proceso electoral de Veracruz, asi como de atacar de manera virulenta, empecinada, totalmente, al Partido Verde y sus miembros; también se escucharon voces que le instaron a que dejase el proceso en contra del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, ciudad capital de esta República tercermundista. Tercer Mundo, dirán muchos, es un término que ya está en desuso, pero en realidad cuando uno escucha o lee los análisis, las críticas, incluso las crónicas de personas que viven en el Primer Mundo, siempre hacen referencia a este Tercer Mundo, donde la pobreza es evidente -sólo hay que tener un hogar y salir a la calle-, donde la inseguridad es una amenaza latente -a menos, claro, que se mueva uno en camiones blindados y se atrinchere el lugar a donde se dirige uno a dar cuentas de su administración-, se hace incapié en los niveles demacrados con que la infraestructura del país cuenta -cada vez se acaba más, por ejemplo, con el servicio postal mexicano, y con el Seguro Social-.
El primer mandatario habló y dijo lo suyo. Llegó sin ver a su alrededor, sin escuchar el clamor popular, sin prestar atención a esas manos que le tendían pancartas con algún reclamo o situación. Si en verdad las cosas estuvieran funcionando, si alguno de sus actos fuesen como él los dijo, entonces podría haber hecho como en "el pasado," cuando los Jefes del Ejecutivo caminaban, en las primeras horas del día, de Palacio Nacional hasta el Congreso. Caminaban y saludaban. Ya no. Ahora la modernidad foxista impone un Estado de sitio desde más de un día antes de rendir cuentas. Que mejor ejemplo de su incapacidad para gobernar que se siente forzado a asistir custodiado como si SU pueblo estuviera en SU contra. No se ha dado cuenta, que lo único que deseamos, los ciudadanos comunes, son ideas simples, soluciones claras. No macroeconomía ni acuerdos internacionales. Lo único rescatable de esta administración es que se enfrentó a Estados Unidos por medio de la Corte Internacional de Justicia en el caso de los mexicanos condenados a muerte. El fallo de la corte favoreció a los connacionales. Falta ver si Estados Unidos lo implementan, claro está. Pero se le olvidó, de manera erronea, apoyar a su Secretario de Relaciones Exteriores, cuya oficina firmó un convenio con Estados Unidos para que, sin decir nada, su patrulla fronteriza utilice balas de goma contra los indocumentados.
¿Dónde está esa promoción del respeto a los derechos humanos de mexicanos en el extranjero?
Finalmente, si las cosas fueran como las pintó el presidente Fox, él y su familia harían uso de los servicios médicos del IMSS, él y su familia vivirían en uno de los departamentos de los que tanto se ufana, él y su familia, viajarían en transporte público y NO llamarían con el presupuesto de los MEXICANOS hasta Atenas para congratular a atletas que, en principio de cuentas, ni siquiera reciben el apoyo que merecieran por representar -ellos SI, a la nación mexicana-. Además, y que me desmienta quien corresponda, no es cierto que los medicamentos contra el VIH-SIDA estén disponibles para todos los pacientes. Si en realidad son pacientes, tal vez les llegue la remesa de medicamentos, tal vez no sea así. Ojalá yo también viviera en Foxilandia, donde Pinocho es uno de los actores principales en esta tragi-comedia. Dos preguntas se me
ocurren ¿Por qué no habló más de "mexicanos y mexicanas"`? ¿Dónde estaba Martita? Y un reclamo:
¿Por qué invitó a Serrano Limón, si mis ojitos no me traicionaron, claro, cuando se encuentra en medio de una auditoria y un escándalo por su LUCHA contra los problemas del pais por medio de la compra de trajes, tangas y otros enseres en lugar de utilizar los recursos para lo que se supone que habían destinado? No escuché ninguna respuesta contundente. No escuché al Fox que levantaba los dedos indicando Victoria. Sólo ví a un hombre frustrado, insatisfecho con su encargo, y decidido a salir del recinto en cuanto le fuese posible. Aún tiene tiempo para trabajar y lograr cosas grandes. Siempre y cuando despierte un día y sin Martita, ni guardaespaldas, salga a la calle, observa, converse, escuche a los mexicanos y a las mexicanas. Todos tenemos algo que aprender todos los días, a menos que la soberbia nos lo impida ver. Que los Pinos no lo cieguen, Sr. Fox.
©Agustin Villalpando/Enkidu.
Rinde su Cuarto Informe de Gobierno, Vicente
Fox Quesada
Sitio del
Cuarto Informe de Gobierno
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