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Para ganar, hay que darles duro...
por José
F. Colón

CHIKARA=
SÍMBOLO JAPONÉS DEL PODER
"Es
hora de que les hagamos llegar el mensaje para que se enteren donde está
el verdadero poder. Tenemos que solidarizarnos. Es hora de llegar a los
foros, de manifestarnos, de unirnos en acciones que conduzcan a un futuro
inmediato más justo para todos. Hay que abrir los corazones y los
bolsillos, dando a fuerza de latidos y donativos un nuevo sentido a la
vida. Para ganar, hay que darles duro...."
No hay remedio,
ante la inercia y la dejadez de los poderosos los pueblos tenemos que
unirnos para salvaguardar nuestros derechos y poder sobrevivir. Ya los
tiempos de acuerdos, diálogo y tibiezas pasaron. Ha llegado la hora en la
cual la acción tiene que preceder a las
palabras, especialmente cuando las mismas creen reacciones que estimulen
cambios positivos, especialmente para los menos pudientes...
La arrogancia de
quienes por tener poder o dinero es el cáncer
que impide que se reconozcan los derechos de los enfermos, los indigentes
y de aquellos que por no seguir el rumbo oficial de vida somos
relegados a ser ciudadanos de segunda, a expensas de decisiones hechas por
otros que no tienen la mas mínima idea de lo que se trata nuestra lucha,
nuestra cotidianidad.
Tomemos por
ejemplo el hecho de que por estigmas no se acaban de negociar leyes que
permitan, a través de la distribución de
jeringuillas, reducir el índice de infección
en muchos países donde este grupo focal es el
primero en incidencia del SIDA. El Centro de Control de Enfermedades
Infecciosas en Atlanta, Georgia sostiene, hoy día, que no se invertirá
ni un solo centavo en una práctica que ha probado ser sumamente
costo eficiente en la reducción de riesgo. Recalquemos
asimismo la actitud criminal de la iglesia, que cual mono con los ojos
tapados no emite una política pública
saludable y deja que su catequesis siga sumiendo a miles de personas
en enfermedades mortales o preñeces precoces o
no queridas. Ni les pasa por la cabeza hablar de profilácticos
aunque dicen defender a toda costa lo que ellos llaman vida...
Sigamos con los
derechos de la comunidad GLBTT. Nos han vilipendiado, han abusado de
nosotros, se nos ha asesinado, torturado y vejado en cientos de lugares en
el Mundo, más sin embargo, aquellos que dicen ser nuestros hermanos
todo lo que hacen es mirar al otro lado, ignorando las barbaridades
que nos ocurren y seguirán ocurriendo si ellos
no reaccionan y se dan de lleno a defendernos...
Ciertos grupos
fundamentalistas cristianos nos han declarado la guerra abiertamente. Nos
llaman aberrados, condenados, y decenas de epítetos
denigrantes que no suman en nada a una sana convivencia humana. Mientras,
nosotros hemos sido demasiado laxos, de brazos caídos,
y hemos preferido callar antes que contestar hiriendo su susceptibilidad.
Esto tiene que acabar. La razón, es cierto, no
grita, convence, pero para convencer hay que estar dispuesto a dar el 100%
en defensa de aquellos postulados que nos hacen luchadores, muchos de
ellos aplastados por las máquinas de los
grandes intereses que no quieren ver su sistema basado en el núcleo
de la familia amenazado...
Siento que hemos
dejado pasar demasiado tiempo sin que recojamos nuestras energías
y las depositemos todos a un mismo tiempo en aquellos lugares donde
tenemos que ser escuchados. Tenemos que maximizar nuestro activismo por que
no hacerlo puede costarnos la victoria decorosa que nos pertenece.
Recordemos que lo único que hemos hecho es
luchar por nuestros derechos humanos individuales y colectivos...
Si como entes
responsables nos echamos encima la defensa de los pobres, de aquellos que
no pueden, porque no saben, articular sus derechos, entonces nuestra
responsabilidad se triplifica. No podemos ser tan egoístas
como para mirar hacia el otro lado igual que se ha hecho con nosotros.
Tenemos que
entender que si queremos sobrevivir dignamente tenemos que defender
nuestro ambiente, nuestra manera novel de ver
las cosas, incluyendo desde los tratamientos médicos hasta el derecho a
adoptar huérfanos que necesitan de nuestro
cuido y amor...
El momento es
tal que no podemos dejar para luego nuestra lucha ni un solo instante. Es
hora de que se suelten trenzas y se levanten los puños
en señal de lucha y subversión...
Miren, deténganse
solamente un instante y estudien las estadísticas
para que se den cuenta de que las cosas no andan bien.
En estos días se reunen las ocho dis que
llamadas potencias mundiales.
Es hora de que
les hagamos llegar el mensaje para que se enteren donde está el verdadero
poder. Tenemos que solidarizarnos. Es hora de llegar a los foros, de
manifestarnos, de unirnos en acciones que conduzcan a un futuro inmediato
más justo para todos. Hay que abrir los corazones y los bolsillos, dando
a fuerza de latidos y donativos un nuevo sentido a la vida. Para
ganar, hay que darles duro....
Muchas gracias.
Nota: El autor
aboga por los derechos humanos, los de la comunidad GLBTT y los derechos
de las PVVIH/SIDA en San Juan, Puerto Rico. Para comentarios puede
escribirle a: jfcolon062@aol.com
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