He escuchado a muchas venerables ancianas del movimiento homosexual hablar del machismo como uno de los tantos obstáculos que tiene que librar la
población Lesbico Gay Bisexual
Transgenero (LGBT)..... en esta lucha por la aceptación social (Octavio
Giraldo Neira en su libro Las
Sexualidades Humanas nos dice que el machismo
consiste básicamente en la exageración de las características
masculinas y la creencia en la superioridad del hombre).
Queda claro que el machismo que se expresa en formas muy peculiares de
conductas esta estrechamente vinculado con el sistema patriarcal hegemónico
de nuestras culturas mezcladas con el Judeo-Cristianismo, donde la figura
masculina tiene un status central y
casi divino, donde el hombre que anda con muchas mujeres es muy macho
y la mujer que anda con muchos hombres es una puta.
No es en vano que en la lírica popular existan tantas frases que denigran
a las compañeras mujeres, y las colocan en un status
ínfimo como seres humanas:
“vieja el ultimo”, “llora como niña”, “las mujeres son
chismosas por naturaleza”, etcétera.
Todo esto como reflejo de esa misoginia
(odio irracional a las mujeres)
tan característica de nuestros países hispanoamericanos,
que a través de los años a sido reforzada con los medios disponibles
de la época, cine mudo y luego acústico, la prensa desde que fue
permitida por el clero después
de la Edad Media, claro los pulpitos de los muchos templos de la Iglesia
Catolica Romana han jugado un papel muy importante en esto de la
reproducción de estereotipos de Género en nuestras sociedades, claro que
estoy hablando de los aparatos ideológicos
y de represión del estado, en la actualidad en el ciber-espacio se da
acogida a paginas que no tienen otro propósito mas que el continuar con
ideas arcaicas sobre lo que es ser hombre
o mujer.
En efecto considero que el género
esta vinculado con la no aceptación positiva de la diversidad sexual. Lo
anterior en virtud de que el género es una construcción
socio-cultural-histórica, que ordena a hombres y mujeres, comportamientos
y estilos de vida bien delimitados, además que el género activa una
serie de mecanismos de crianza específicos según el sexo biológico,
ayuda además a crear en nuestras familias y en la sociedad toda una serie
de expectativas de lo que en el futuro seremos como mujeres u hombres. De
forma común se percibe a las personas homosexuales como fuera de las
normas morales impuestas (roles de género),
es por ello que en las más de las ocasiones se nos brinda la etiqueta de
“anormales”. A nivel social existen mecanismos de represión y castigo
para quienes no se encuentran alineados con el resto, es por esto que se
emplean términos despectivos como: traileras, tortilleras, marimachas (para
las lesbianas [homosexuales mujeres]), maricones, putos, jotos (para los
homosexuales varones), etcétera. Desde esta perspectiva sustento la hipótesis
de que a l@s demás (sociedad) no les importa con quien compartimos la
cama, ni lo que hacemos en ella, es más bien, el castigo que merecemos
por la transgresión tan grave a los lineamientos
del género. En la situación de las compañeras lesbianas la
transgresión consiste en que como estamos hablando de un sistema
patriarcal donde los hombres (figura masculina) juegan un papel central en
toda relación humana, no se puede concebir a la relación entre dos
mujeres como algo posible, en virtud de que siempre será necesario un pene
para satisfacerlas a ambas, recordemos que las relaciones lesbicas son
en muchas de las veces invisibilizadas o convertidas en una fantasía
heterosexual, como prueba de lo que digo, solo es necesario ver una película
pornográfica dirigida a población heterosexual de varones, para darnos
cuenta de que el tema lesbico no es considerado de mayor relevancia y si
como un espectáculo tolerado y en algunos casos deseado.
En el caso de los hombres, no es problema penetrar a otro hombre siempre y cuando se mantenga este rol (activo)
pues si se esta en el, en muchas de las ocasiones no peligra su identidad
heterosexual, esta es una idea más o menos generalizada en América
Latina, así lo apunta Marina Castañeda (1999) en su libro La
Experiencia Homosexual, en cambio para el hombre pasivo
(mayate es un termino empleado
en algunas regiones de México para referirse a los homosexuales
amanerados) este rol se equipara al de la mujer y por tanto el hombre que
lo juega y/o practica adquiere un status inferior semejante al de la mujer
en nuestras culturas, pero mucho más estigmatizado.
Ahora bien, hemos ya vinculado al machismo y al sistema patriarcal con
el rechazo a la diversidad sexual, pero ..... qué los hombres
homosexuales no son machistas ??? Muchos de nosotros hemos conocido
infinidad de lugares que son de exclusivo acceso para hombres
homosexuales, las mujeres han tenido que crear el termino lesbiana
para diferenciar la homosexualidad femenina de la masculina, en los grupos
de diversidad sexual hay más hombres que mujeres y por lo general son
hombres quienes dirigen estos grupos. Por tanto la respuesta parece lógica,
aun que jotas no podemos negar nuestra educación machista misoginia y
patriarcal, en la cual fuimos educados tod@s. En verdad es el machismo
algo contra lo que estamos luchando para mejorar nuestras condiciones como
población Lesbico Gay Bisexual y
Transgénero (LGBT)..... o ..... día a día legitimamos nuestro
status masculino y sacamos provecho de el, frente a las camaradas
lesbianas y mujeres claro en general.???..... CONTINUARA.....
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