LONDRES
07/07/2005 (Reuters) - Al menos 37 personas murieron y otras 700
resultaron heridas el jueves tras registrarse cuatro explosiones en el
sistema de transportes londinense, unos atentados calificados de "bárbaros"
por el primer ministro, Tony Blair, y que han perturbado el desarrollo de
la cumbre del G8 en Escocia.
Sin embargo,
el ministro del Interior de Francia, Nicolas Sarkozy, declaró a la
emisora de televisión France 2 que habló con su par británico, Charles
Clarke, diciendo que éste le había dicho que " la cifra provisional
son 50 muertos, 300 heridos, incluyendo 50 muy graves"
Clarke,
calificó las tres explosiones ocurridas en la red de metro y una más en
un autobús de "atentados terroristas".
"Sabemos
que esta gente actúa en nombre del Islam", dijo un sombrío Blair en
un comunicado desde su residencia londinense, adonde regresó desde
Escocia.
El primer
ministro agradeció al Consejo Musulmán del Reino Unido la rotunda
condena contra los autores de los atentados. "Sabemos que la enorme
mayoría de los musulmanes, tanto aquí como en el extranjero, son
personas decentes que cumplen con la ley y que aborrecen este tipo de
terrorismo tanto como
nosotros".
Mientras, las
autoridades de la Policía de Transporte advertían de la necesidad de
"permanecer vigilantes".
"Estamos
claramente conmocionados, pero no sorprendidos por lo que ha pasado",
dijo el comisario de la policía londinense Brian Paddick.
Paddick añadió
que la policía no había recibido ninguna advertencia previa y que aún
era muy pronto para saber si podía haber involucrados suicidas con bombas.
A partir de
las nueve de la mañana (08:00 GMT), y en el espacio de una hora se
produjeron tres explosiones en unos convoyes del metro atestados de
personas que se dirigían a trabajar. Además, la parte superior de un
autobús de dos plantas quedaba totalmente arrancada cerca de Russell
Square, junto a la terminal de trenes de King's Cross.
Paddick informó
que hubo siete muertos en un tren cerca de Liverpool Street, 21 muertos
confirmados en otro convoy cerca de King's Cross y cinco en un tercero en
Edgware Road, pero no quiso dar cifras de los muertos en el autobús.
Aunque medios han informado que dos personas resultaron muertas por esa
bomba.
"Yo
estaba en el autobús", dio un turbado pasajero. "Miré
alrededor y los asientos de detrás mío ya no estaban", añadió.
"Podías
ver cuerpos en la calle", dijo otro testigo, Peter Gordon. "Había
humo por todas partes. Fue una carnicería".
El jefe de la
policía londinense, Ian Blair, dijo que creía que se trata de un "ataque
coordinado".
El alcalde de
Londres, Ken Livingstone, desde Singapur, dijo que podía haber suicidas
involucrados.
"Quiero
hablarles directamente, a aquellos que vinieron hoy a Londres a llevarse
vidas", dijo. "Yo sé que ustedes no temen personalmente
entregar sus vidas a cambio de otras, y eso es por lo que son tan
peligrosos".
Los mercados
financieros cayeron cuando quedó clara la magnitud de los atentados, que
llegaron un día después de que la ciudad festejara haber ganado ser la
sede de los Juegos Olímpicos 2012.
REIVINDICADO
POR UN GRUPO DESCONOCIDO
Un grupo
desconocido hasta la fecha, el "Grupo Secreto de la Yihad de Al Qaeda
en Europa", reivindicó la autoría de los atentados, pero las
autoridades británicas y estadounidenses han dicho que no está claro si
es una reivindicación auténtica.
La
reivindicación se hizo en un comunicado en Internet en el que se advirtió
a Italia y Dinamarca para que retiren sus tropas de Irak y Afganistán,
según informaron la agencia de noticias italiana ANSA y el diario Al Quds
al Arabi.
"Ciertamente
encajaría en la metodología clásica de Al Qaeda, que se centra
precisamente en ello: atentados múltiples en objetivos de transporte e
infraestructura", dijo Shane Brighton, experto en inteligencia del
Royal United Services Institute for Defence.
La Comisión
Musulmana por los Derechos Humanos advirtió a los musulmanes de Londres
que se quedaran en casa para evitar cualquier acto de violencia contra
ellos.
Reino Unido
fue un aliado clave de Estados Unidos en su guerra sobre Irak, donde Al
Qaeda está emprendiendo sangrientas acciones de insurgencia.