| Bombas descarrilan
trenes y cumbre
Por Sanjay Suri
El atentado con bombas de este jueves en un
autobús y tres trenes de Londres mató a decenas de personas, hirió a
cientos y descarriló una larga campaña para que el Grupo de los Ocho
(G-8) atendiera asuntos marginados de la agenda internacional, como la
pobreza y el ambiente.
GLENEAGLES, Escocia, 07/07/2005 (IPS) - ”Estos ataques
distrajeron al G-8 de los asuntos centrales en el momento crucial”, dijo
a IPS el director internacional de la organización ActionAid, John
Samuel.
”Seis meses de esfuerzos en 70 países fueron socavados por este acto
terrible. No es sólo un ataque a la humanidad, sino además una muestra
de desprecio al problema de la pobreza y a los movimientos civiles”, añadió..
Samuel dijo que el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, y el
presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ”se libraron de una
situación incómoda”, ya que ahora, ante los atentados, volverán a su
discurso antiterrorista y no abordarán los temas que les demandaban las
organizaciones de la sociedad civil.
Al menos 37 personas murieron y 700 resultaron heridas este jueves en la
capital británica, según datos oficiales, al estallar una serie de
bombas en el sistema de trenes subterráneos y en un autobús. En forma
extraoficial se manejan cifras mucho mayores.
Ambientalistas señalaron que habían logrado ejercer una presión sin
precedentes sobre los gobiernos de los países más poderosos (Alemania,
Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia)
que conforman el G-8, antes de la cumbre que se realiza en la localidad
escocesa de Gleneagles.
Pero todo se echó a perder tras las bombas en Londres.
”El G-8 ha colocado un verdadero manto de humo sobre asuntos que
raramente obtienen la atención que merecen”, dijo a IPS Tony Juniper,
de la organización Amigos de la Tierra Internacional.
”Estos atentados inhumanos en Londres cambiaron la atención del mundo”
y ”eclipsaron todo” lo que las organizaciones no gubernamentales querían
poner al tope de la agenda mundial, añadió.
A instancias de Blair, anfitrión del encuentro, los líderes del G-8 iban
a discutir asuntos vinculados con el desarrollo de África y el cambio
climático.
Pero es probable que las duras negociaciones que estaban previstas para
este jueves y el viernes terminen en un fracaso, según lo indicado por
estrellas del rock como el británico Bob Geldof y el irlandés Bono,
quienes se reunieron el miércoles en Gleneagles con los líderes del G-8.
Ambos dieron el miércoles una conferencia de prensa tras dialogar con
Bush, Blair, el canciller (jefe de gobierno) de Alemania, Gerhard
Schroeder y el primer ministro de Canadá, Paul Martin.
”Tuvimos algunas reuniones muy difíciles hoy aquí”, señaló Bono, y
añadió: ”Existe el riesgo de que no terminemos con un acuerdo en la
cumbre”.
Blair estuvo todo este jueves en Londres, visitando heridos y revisando
aspectos de seguridad.
La presencia en Gleneagles del primer ministro británico es clave, no sólo
porque es el anfitrión, sino porque se esperaba que impulsara las
discusiones sobre pobreza y recalentamiento planetario. Pero ahora, otros
asuntos acaparan los discursos.
”La guerra contra el terrorismo continúa. No cederemos ante el
terrorismo. Haremos justicia”, dijo Bush tras el atentado en Londres.
El terrorismo islámico volvió a ser el centro de la atención, al igual
que tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva
York, y del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
Los atentados de este jueves, los más graves en la historia de Gran Bretaña,
fueron reivindicados por una ”Organización Secreta de Al Qaeda en
Europa”, según un comunicado que circuló en la prensa, aunque de
autenticidad aún no confirmada.
La red extremista Al Qaeda (la base) y su líder, el prófugo saudita
Osama bin Laden, son acusados por Washington de perpetrar los ataques de
2001.
”Sabemos que estas personas actúan en nombre del Islam. Pero sabemos
también que la vasta mayoría de los musulmanes en este país y en todos
lados son tan respetuosos de la ley como el resto de nosotros”, dijo
Blair este jueves.
”Si los terroristas buscan cambiar nuestra forma de vida a través de
estos métodos, no cambiaremos. Nuestros valores perdurarán por sobre los
de ellos”, añadió. (FIN)
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