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Bush bloquea acuerdo sobre cambio climático
Por Sanjay Suri
Los líderes del Grupo de los Ocho (G-8) países más
poderosos terminaron este viernes su reunión de tres días en este centro
escocés de golf divididos sobre el problema del recalentamiento global.
GLENEAGLES, Escocia, 8 jul (IPS) - ”Aquellos de nosotros que
ratificamos el Protocolo de Kyoto celebramos su entrada en vigencia y
trabajaremos para que sea un éxito”, señaló un documento del G-8. No
era difícil adivinar que Estados Unidos no estaba incluido.
El comunicado final subraya principios generales sobre el cambio climático,
pero no incluye acuerdos específicos para la reducción de emisiones de
”gases invernadero”, como exigían los ambientalistas.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, había dicho poco antes
de la cumbre de Gleneagles, iniciada el miércoles, que intentaría
convencer a sus pares sobre la necesidad de apostar al desarrollo de
nuevas tecnologías, en vez de confiar en el Protocolo de Kyoto.
El G-8 está integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia,
Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia.
En la declaración de este viernes, los líderes del grupo reconocieron
que existía suficiente evidencia científica para justificar medidas
”para detener y luego revertir el aumento de los gases invernadero”, y
destacaron la importancia de trabajar junto a los países del Sur en
desarrollo.
”Está en nuestro interés trabajar juntos y en sociedad con las
principales economías emergentes para encontrar formas de lograr
reducciones sustanciales de las emisiones de gases invernadero y nuestros
otros objetivos clave, como la promoción de sistemas de energía de baja
emisión. Los países industrializados tienen la responsabilidad de actuar”,
señalaron.
La mayoría de científicos coinciden en que el recalentamiento del
planeta es provocado por las actividades humanas, sobre todo por el efecto
de los gases liberados por la combustión de petróleo, gas y carbón, el
principal de los cuales es el dióxido de carbono.
Esos gases se acumulan en la atmósfera y, por su gran capacidad para
retener el calor de los rayos solares, acentúan el llamado ”efecto
invernadero”.
El Protocolo de Kyoto entró en vigor en febrero e impone a los países
industriales que lo firmaron y ratificaron la obligación de reducir sus
emisiones de gases a volúmenes 5,2 por ciento inferiores a los de 1990.
El plazo para operar esas reducciones vence en 2012.
Estados Unidos es el principal emisor de gases invernadero, con una cuarta
parte del total mundial. Bush retiró en 2001 la firma del acuerdo que había
sido estampada por su antecesor, Bill Clinton (1993-2001), arguyendo que
afectaría la economía nacional.
”Prepararnos a los impactos del cambio climático, resultante tanto de
causas naturales como humanas, es una prioridad absoluta de todos los países,
sobre todo en aquellas regiones que experimentan los cambios mas grandes,
como el Ártico, África subsahariana y otras zonas semiáridas, costeras
y pequeños estados isleños afectados por el aumento del nivel del mar”,
señaló este viernes el G-8.
”Trabajaremos con los países en desarrollo para ayudarles a construir
su capacidad de superar esos problemas e incluir sus objetivos de adaptación
(al cambio climático) en sus estrategias de desarrollo sustentable”, añade
el comunicado.
El G-8 anunció que promovería un diálogo con los países del Sur sobre
cambio climático, energías limpias y desarrollo sustentable. Blair
anunció una primera reunión para el 1 de noviembre en alguna ciudad de
Gran Bretaña.
Representantes de organizaciones ambientalistas internacionales señalaron
que el comunicado de este viernes carece de sustancia.
”La comunidad internacional está varada en el tema del cambio climático.
George W. Bush no ha cambiado, ni tampoco los otros siete”, dijo a
periodistas en Gleneagles Stephen Tindale, de la organización
ambientalista Greenpeace.
”Gracias a Bush no pudimos avanzar”, dijo Jennifer Morgan, del Fondo
Mundial para la Naturaleza.
”El comunicado no nos lleva a ningún lado. Hablan sobre reducir las
emisiones, pero no dicen cuándo, cuánto y ni siquiera qué clase de
emisiones”, añadió.
Tindale sostuvo que todo esfuerzo por avanzar en asuntos vinculados con el
cambio climático debería llevarse adelante sin la participación de
Bush.
”Traer a Bush es descender a un nivel de vaguedad tan grande que no
serviría de nada”, indicó, y sugirió que Estados Unidos sólo podría
reintegrarse a las discusiones sobre el recalentamiento planetario ”con
otro presidente”.
Tony Juniper, de Amigos de la Tierra, sostuvo que la cumbre en Gleneagles
fue ”una oportunidad perdida para que el G-8 asumiera toda su
responsabilidad”.
No obstante, destacó que la fuerte campaña no gubernamental para que el
tema ambiental estuviera en la agenda del G-8 ”mejoró la conciencia pública
en los últimos seis meses”.
”Aunque George W. Bush no entendió el mensaje, sí lo han hecho cientos
de millones de personas en todo el mundo”, afirmó.
El comunicado de este viernes es una versión bastante diluida de lo que
proponía Blair, anfitrión de la cumbre. El borrador incluía montos
específicos de dinero para alcanzar metas definidas de reducciones, que
no aparecen en la versión final.
Tindale aseguró que no menguarían los esfuerzos de los activistas contra
el cambio climático. ”Éste no es el fin del juego”, afirmó. (FIN)
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