|
| |
|
Ayuda al pueblo, no a
los gobiernos
Por Sanjay Suri
LONDRES, 05/07/05 (IPS) - Activistas exhortaron a los líderes del
Grupo de los Ocho (G-8) países más poderosos a destinar una parte
sustancial de su asistencia directamente a la población de África, y no
a los gobiernos.
”Nosotros decimos que al menos la mitad de la ayuda al desarrollo, que
debería duplicarse, sea volcada en iniciativas locales”, dijo a IPS la
directora del Instituto Internacional para el Ambiente y el Desarrollo (IIED,
por sus siglas en inglés), Camilla Toulmin.
El IIED es un instituto de investigación en el campo del desarrollo
sustentable, abocado en especial a África, América Latina y Asia.
El desarrollo de África será uno de los asuntos centrales en la próxima
cumbre del G-8. Jefes de Estado o de gobierno de Alemania, Canadá,
Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia se reunirán
en la localidad escocesa de Gleneagles entre este miércoles y el viernes.
El IIED sostuvo que uno de los principales escollos para el desarrollo de
África es el ”déficit de poder”, esto es, la incapacidad de la
población para controlar su propio destino, y en particular de las
mujeres, que representan a la mayoría de los pequeños agricultores.
La ayuda debería ser directa para impulsar la voz e influencia de los
pobladores y las organizaciones locales, pues de esa manera las personas
podrían cambiar por sí mismas su futuro, señaló el instituto.
El IIED teme que las poblaciones marginadas campesinas o habitantes de
asentamientos irregulares, no sean tenidas en cuenta en el debate sobre el
futuro de África.
”La asistencia que va de gobierno a gobierno hace que el poder esté
concentrado en los ámbitos centrales, y por eso las actividades de nivel
local no se benefician de los recursos”, dijo Toulmin.
Los gobiernos africanos apelan a potencias occidentales para conseguir
financiación, distorsionando así la dinámica del sistema impositivo en
cada país, señaló.
Obtener recursos a través de impuestos ”obliga a los gobiernos a
escuchar a la población. Si los gobiernos dependen de otros países para
obtener 80 o 90 por ciento de sus recursos, se rompe el vínculo con el
pueblo, al que deben dar cuenta. Por eso, cuando Occidente pide a esos
gobiernos que escuchen a su población, se inicia un proceso de consulta
inútil”, explicó.
La activista también señaló que destinar la ayuda sólo a los gobiernos
muchas veces fomenta la corrupción.
”Es un grave problema si 40 por ciento de la riqueza de África termina
en cuentas bancarias personales o invertida en otras actividades en
Occidente. Asia sudoriental tiene elites ricas, pero al menos éstas
reinvirtieron el dinero en sus propios países”, señaló.
Toulmin subrayó que la transparencia y la lucha contra la corrupción han
sido partes esenciales de la agenda del presidente de Estados Unidos,
George W. Bush.
”Ese es un aspecto en el que Bush es relativamente fuerte. El problema
es que combina eso con ser increíblemente mezquino”, señaló.
El IIED también instó a los líderes del G-8 a no considerar a los
africanos como ”víctimas y personas pasivas” ni al continente como un
lugar donde sólo hay ”crímenes e historias de desastres”.
”Eso puede ser verdad en algunos pocos lugares, pero África está llena
de energía y actividad. Buena parte de África crece y se desarrolla”,
y esto gracias a una ”agenda popular” que no es considerada
actualmente por los gobiernos, afirmó.
Por su parte, la presidenta del IIED y ex Alta Comisionada de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos, la irlandesa Mary Robinson, criticó la
falta de voluntad para ayudar a la población africana.
”África no es un fracaso ni está retrasada, sino que ha sido marginada
por la falta de voluntad de la comunidad internacional y de los gobiernos
locales para confiar a la población la dirección de proyectos propios,
como cultivos a pequeña escala”, sostuvo.
Robinson, quien fue presidenta de Irlanda entre 1990 y 1997, subrayó en
un comunicado que las mujeres africanas necesitan particular atención.
Ellas ”afrontan los mayores obstáculos para acceder a las tierras y a
los mercados, (y por eso) necesitan un mayor apoyo en relación con la
pobreza y los derechos de herencia, sobre todo porque su vulnerabilidad
aumentó a causa de la pandemia del sida”, síndrome de
inmunodeficiencia adquirida, indicó.
”¿Quién sabe cómo administrar mejor la tierra y otros recursos
naturales? ¿Es la población local, con cientos de años de experiencia y
conocimiento, o los gobiernos distantes y los grandes empresarios que
promueven un modelo económico que ya le ha fallado a todo el planeta?”,
preguntó.
Robinson sostuvo que la verdadera solución es ”invertir directamente en
los granjeros africanos y crear un mercado más justo, poniendo fin a los
subsidios de los países ricos y al vertido de excedentes de producción
en las naciones pobres”.
”La comunidad internacional debe enfocar mejor sus lentes para reconocer
las cosas positivas de África y de todas las regiones pobres, para así
ayudarlas a edificarse, no a socavarse”, añadió. (FIN/2005)
|
| »
CUMBRE DE LOS OCHO |
|
|
|
|
[08.07.2005]:Bombas
no sacuden a activistas
La noticia de los
atentados con bomba en el transporte público de Londres tuvo cierta
resonancia entre los manifestantes contra la cumbre del Grupo de los
Ocho (G-8), en esta localidad escocesa, pero no los sorprendió ni
cambió su agenda... más |
| »
POLITICA
|
[08.07.2005]: Bush
bloquea acuerdo sobre cambio climático |
| Los líderes del
Grupo de los Ocho (G-8) países más poderosos
terminaron este viernes su reunión de tres días en
este centro escocés de golf divididos sobre el problema
del recalentamiento global... más |
 |
|
[08.07.2005]: ¿Y
cómo va la guerra contra el terrorismo?
Las
explosiones de este jueves contra civiles que usaban el
transporte público londinense coinciden con un creciente
escepticismo en Estados Unidos acerca de la efectividad de la
”guerra contra el terror” del presidente George W. Bush...
más |
[07.07.2005]: Bombas
descarrilan trenes y cumbre |
| El atentado con bombas
de este jueves en un autobús y tres trenes de Londres mató a
decenas de personas, hirió a cientos y descarriló una larga
campaña para que el Grupo de los Ocho (G-8) atendiera asuntos
marginados de la agenda internacional, como la pobreza y el
ambiente... más |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|