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Guerra
de Palabras
por Brooke Shields
, NYT
Esperaba que no tuviese que llegara
a esto, pero luego de la entrevista de Tom Cruise con Matt Lauer en
el programa de NBC “Today” la semana pasada, me sentí obligada a
hablar no sólo por mí misma, sino por los cientos de miles de mujeres
que han sufrido la depresión post-parto [postpartum
depression]. Mientras que Cruise afirma que
Lauer y yo no “entendemos la historia de la psiquiatría” [”understand the history of psychiatry”],
voy a suponer de la manera más exagerada y decir que Cruise nunca ha
sufrido depresión post-parto.
La depresión post-parto es causada
por los cambios hormonales que ocurren luego de dar a luz. Durante el
embarazo, los niveles de estrógeno y de progesterona de una mujer
aumentan mucho; luego, en las primeras 24 horas después del parto, la cantidad de estas hormonas puede conducir a reacciones
que van de agitación [restlessness]
e irritabilidad a sentimientos de tristeza y desesperanza.
Yo
nunca pensé que tendría depresión post-parto. Luego de dos años de
intentar concebir y de muchos intentos de fertilización in vitro, pensé
que estaría extática cuando mi hija, Rowan Francis, nació en la
primavera de 2003. Pero en lugar de eso, me sentí completamente abrumada.
Este bebé era un extraño para mí. No sabía qué hacer con ella. No me
sentía alegre. Yo atribuía estos sentimientos de condena [doom]
a la simple fatiga y me imaginaba que eventualmente desaparecerían. Pero
no fue así; de hecho, todo empeoró.
No
podía soportar el sonido de Rowan llorando, y detestaba los momentos en
que mi esposo me la traía. Quería que ella desapareciera. Yo quería
desaparecer. En mis momentos más bajos, pensé en tragar una botella de píldora
o en saltar de la ventana de mi departamento.
No
podía creerlo cuando mi doctor me dijo que estaba sufriendo de depresión
post-parto y me dio una prescripción para el antidepresivo Paxil. No me
sentía apasionada por tomar drogas. De hecho, detuve de manera prematura
su ingestión y esto llevó a una recaída que casi me lleva a chocar mi
auto con una pared con Rowan en el asiento de atrás. Pero las drogas,
junto con sesiones semanales de terapia, son lo que me salvaron a mí –
y a mi familia-.
Desde
que escribo sobre mis experiencias con la enfermedad, muchas mujeres se me
han acercado, me dicen sus historias y me agradecen por abrir la discusión
sobre un tópico que no con frecuencia se discute por temor, por vergüenza,
o por falta de apoyo e información. Los expertos estiman que una de cada
10 mujeres sufren, generalmente en silencio, de esta enfermedad que tiene
un tratamiento. Estamos viviendo en una era de los así llamados valores
familiares, y sin embargo, como casi toda la atención post-natal está
centrada en el bebé, las mamá son pasadas por alto y se les deja solas
para que experimenten lo que pueden ser tiempos muy obscuros.
Y
los comentarios como los hechos por Tom Cruise son un deservicio a las
madres en todos lados. Sugerir que yo estuve mal al tomar las drogas para
lidiar con mi depresión, y que en su lugar yo debí haber tomado
vitaminas y realizado ejercicio, muestra una carencia completa de
entendimiento sobre la depresión post-parto y sobre el nacimiento de un
bebé en general.
Si
algo bueno puede venir de la perorata ridícula de Cruise, esperemos que
sea dar atención, como se necesita, a esta enfermedad seria. Tal vez
ahora es el momento de llamar a los doctores, en particular a los
obstetras y pediatras, para que realicen exámenes para determinar si hay
depresión post-parto. Después de todo, durante los primeros tres meses
luego del nacimiento, debes ver a tu pediatra al menos tres veces.
Mientras que los pediatras están capacitados para cuidar a los niños,
tendría sentido que ellos hablasen con las nuevas madres, les preguntasen
e informasen acerca de los síntomas y el tratamiento en caso de que
muestren señales de depresión post-parto.
De
un modo extraño, sería un alivio para mí cuando mi obstetra me dijo que
mis sentimientos de desesperación extrema y mis pensamientos suicidas
estaban directamente ligados con el cambio bioquímico en mi cuerpo. Una
vez que admití que post-parto es una condición médica seria, entonces
el tratamiento se convirtió en algo más a disposición y socialmente
aceptado. Con el cuidado de un doctor, he dejado la medicina, pero sin ésta,
no me habría convertido en la madre amorosa [loving parent]
que soy hoy en día.
Así
que aquí está. No es la historia de la psiquiatría, sino que es mi
historia, personal y real.
Brooke
Shields, autora del libro “Down Came the Rain: My Journey Through
Postpartum Depression,” [Y Seguía Lloviendo: Mi Travesía Por la Depresión
Post-Parto]
estelariza en Londres el musical “Chicago”.
“War
of Words,” Brooke Shields, NYTimes, London, July 1,
Traducción al castellano © EnkiduMagazine.com
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