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Diálogo, arma contra
terrorismo y xenofobia
Por Mario de Queiroz
VALE DO GARRAO, Portugal, 28/10/2005 (IPS) - La mejor manera de luchar
contra el terrorismo y la xenofobia es a través de la valorización de
los lazos culturales entre Europa, Medio Oriente, los países del norte de
África y del Mediterráneo oriental.
Esta es tal vez la principal conclusión a que llegaron este viernes unos
200 representantes de 47 países de Europa y de otros invitados como
observadores tras dos días de reunión en Vale do Garrão, en los
alrededores de Faro, la capital de la región meridional portuguesa de
Algarbe, supeditados al tema "Diálogo Intercultural y los Caminos
del Futuro".
Los ministros, viceministros y secretarios de Estado de Cultura del
Consejo de Europa firmaron la llamada Declaración de Faro, un documento
que fue elaborado durante dos años y que marca la clausura de las
conmemoraciones iniciadas en 2004 en Polonia del 50 aniversario de la
Convención Cultural Europea firmada en París.
La Convención de diciembre de 1954 define el marco de las actividades de
46 países miembros del Consejo de Europa en materia de educación,
cultura, patrimonio, deporte y de asuntos relacionados con la juventud,
aspectos ahora nuevamente destacados en la Declaración de Faro, añadiendo
el de la comunicación.
Participó también un delegado del Vaticano, además de países del norte
de África como observadores y representantes de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y Cultura (Unesco), de la
Unión Europea (UE) , la Fundación Anne Lindh, del Centro Norte-Sur del
Consejo de Europa (CNS) y de la Organización para la Seguridad y
Cooperación en Europa (OSCE).
"Se trata de un compromiso político asumido por todos los
participantes en esta convención y lo que de aquí sale es un compromiso
para llevar a cabo acciones", dijo la ministra de Cultura de
Portugal, Isabel Pires de Lima, en conferencia de prensa conclusiva del
encuentro.
En la misma oportunidad, el secretario general del Consejo de Europa, Tery
Davis, garantizó que esta reunión marca "el fin de la fase de la
retórica y el paso para la acción concreta". Para lo que será
todavía necesario explorar sinergias para realizar programas conjuntos
que llamen a la acción a la sociedad civil".
Davis subrayó que ya existen acciones concretas, tales como las llevadas
a cabo por el CNS, con sede en Lisboa, "que además de la lucha
contra la pobreza, amplió sus preocupaciones al diálogo
intercultural"..
El próximo año, el Consejo de Europa realizará una campaña contra el
racismo, la xenofobia, la intolerancia y lo que el secretario general
califico de "islamofobia", un término que entra en el léxico
internacional explicado por Davis como "miedo e intolerancia frente a
la cultura islámica, sobretodo entre la juventud".
La Declaración de Faro refuerza el primado de la universalidad e
indivisibilidad de los derechos humanos y de la democracia, rechaza el
concepto de "choque de civilizaciones" y recomienda la cooperación
cultural dentro de Europa y de esta región con el resto del mundo, como
"base para la paz mundial la estabilidad internacional a largo plazo
y como prevención del terrorismo".
"Rechazamos vehementemente todas las formas de discriminación,
especialmente en los campos del sexo, origen étnica y religión", se
lee en un pasaje del extenso documento que defiende con ahínco la
cooperación de las organizaciones regionales e internacionales con la
sociedad civil, especialmente la juventud.
La declaración apoya la proposición de la UE de declarar 2008 "Año
Europeo del Diálogo Intercultural", así como la iniciativa "Alianza
de Civilizaciones", de la Organización de las Naciones Unidas.
"La cultura podrá servir a la paz en el mundo", observó la
ministra Pires de Lima, decidida defensora de la cooperación y el
intercambio euro-mediterráneo, sosteniendo a renglón seguido que en este
campo "los líderes culturales tienen hoy una responsabilidad
redoblada" en la prevención de conflictos.
Por esta razón, cabe "a los ministros de Cultura y a los
representantes de las organizaciones internacionales que se ocupan de la
cuestión cultural, una tarea pacificadora, susceptible de neutralizar la
raíz de varios conflictos que atormentan a las sociedades", apunto
Pires de Lima, que desde mucho antes de ser ministra se destacó como
defensora implacable del diálogo intercultural.
La ministra exhortó a los participantes para que "la expresión diálogo
cultural sea tomada muy en serio y en una vertiente muy práctica y
terrenal", porque "muchas tensiones a escala global, algunas de
efectos dramáticos, se producen hoy por supuestas escisiones entre
creencias y civilizaciones". Por ello, dijo, "es necesario
delinear estrategias de combate a la intolerancia".
"Se trata de una propuesta, en el sentido filosófico del término,
absolutamente indispensable para la cohesión de la sociedad humana, la
garantía de la diversidad cultural, al combate a la xenofobia y al
racismo, la prevención de toda suerte de conflictos y, por lo tanto, la
paz y estabilidad sociales", añadió.
Según Pires de Lima, el diálogo cultural debe ser colocado en dos
niveles: en la agenda interna de cada Estado, ya que cada país es una
sociedad plural de los puntos de vista étnico, cultural y religioso, y en
la agenda política internacional.
En el escenario planetario, "unidos debemos delinear estrategias
eficaces de combate contra la intolerancia y la incomprensión",
exhortando a sus colegas presentes a "construir puentes diseñados
con idioma universal, como es el lenguaje de la cultura", dentro del
estricto limite del "respeto integral de la dignidad del ser humano,
hombre, mujer y niño", concluyó la ministra anfitriona.
El Consejo de Europa firmó un acuerdo de colaboración con la Unesco,
hecho calificado por Davis de "muy significativo", Es muy
importante que "estas dos organizaciones consiguiesen conjugar
esfuerzos y experiencias para fomentar el diálogo intercultural",
comentó.
Otro de los resultados concreto de Vale do Garrão fue la firma de un
acuerdo de cooperación entre el Consejo de Europa y la Fundación Anna
Lindh, organización cuyo propósito central es "la aproximación
entre Europa, el Mediterráneo y el mundo árabe".
Asimismo, el Consejo de Europa suscribió un convenio de cooperación con
la organización árabe Alecso (Liga Árabe para a Educación, Cultura y
Juventud), que desde su fundación en 1970 promueve el intercambio de
experiencias en esas áreas, así como en los campos de la comunicación y
del deporte.
Tras la firma de los acuerdos, tanto Davis como el presidente de la Comisión
de Cultura, Ciencia y Educación de la asamblea parlamentaria europea,
Jacques Legendre, hicieron especial hincapié en el papel crucial que los
derechos humanos y el respeto por la diversidad asumen en la construcción
de una identidad cultural europea.
No obstante, la satisfacción generalizada que se verificaba al cierre de
los trabajos en la tarde de este viernes se vio ofuscada por Alemania,
Austria, Gran Bretaña y Grecia, que ante la sorpresa de los demás
participantes, se negaron a adherir a un documento adicional.
Se trata de la llamada "Convención Marco" sobre el valor del
patrimonio cultural, que "contribuye para la cohesión de las
sociedades, el combate a la intolerancia y a la xenofobia".
Según Pires de Lima, esos cuatro países "entienden que ya hicieron
esfuerzos suficientes en el sentido del diálogo intercultural en lo
referente a la valorización de este patrimonio". (FIN/2005)
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