|
| |
|
Un muro dentro de la
fortaleza
Por Mario de Queiroz
LISBOA, 8/11/2005 (IPS) - Si la Unión Europea (UE) insiste en
convertirse en una fortaleza inexpugnable para los extranjeros, difícilmente
podrá vislumbrar un futuro promisorio. Así lo establecen tanto los
expertos en migraciones e integración como las tercas cifras de natalidad.
Pero, como se está demostrando en estos días de violentas protestas en
Francia, sin una política de integración de nada sirve promover una
estrategia de inmigración.
Para la analista portuguesa Teresa de Sousa, esta política "debe
adaptarse a la nueva realidad del mundo y no la misma de siempre, que hace
demasiados años la lleva a fijar en cerca de cero las cuotas de inmigración
legal y a combatir por todos los medios, hasta los inadmisibles, la
inmigración clandestina".
Dado la baja natalidad en el bloque y las necesidades de mantener al menos
el mismo ritmo de crecimiento económico actual, los especialistas
calculan que la UE necesitará en los próximos 50 años de una inmigración
aunque sea equivalente a los dos tercios de la población de principios de
este milenio para que no quiebre el sistema de jubilaciones ni se
deteriore la calidad de vida.
En cifras precisas y que se conversan entre los gobiernos de la UE,
formada por 25 países a partir de mayo de 2004, esto significa
incrementar de los 455 millones de habitantes existentes hasta alcanzar
los 700 millones en 2050
Los habitantes de la UE en 2002, entonces de 15 países, se calculaban en
376 millones de personas, 13 millones de las cuales eran de nacionalidad
ajena al bloque. Sin embargo, las estimaciones sobre los indocumentados
elevaban esa cifra de extranjeros al doble, según el estudio "Flujos
migratorios hacia Europa: actualidad y perspectivas" (Cabré, A. y
Domingo, A., 2002 . Albor, 678).
En los últimos años han cambiado las áreas de origen y destino. Francia,
Gran Bretaña y Alemania, los grandes receptores de inmigrantes en las décadas
del 60 y del 70, fueron sustituidos por los países del mediterráneo y
sur de Europa. Así, España, Italia y Portugal acogieron a la mitad del
saldo inmigratorio neto de toda la UE en 2003.
La contribución de España a la inmigración neta en la Unión Europea
fue de 23 por ciento, la de Italia fue de 21 por ciento y la de Portugal
de seis por ciento.
Sandra Gil Araújo, socióloga e investigadora española, autora del libro
"Movimientos de población en el Mediterráneo Occidental. ¿Un fenómeno
o un problema?", apunta en su obra que, en los últimos años, las
autoridades europeas habían admitido el fracaso de su política de
pretendida "inmigración cero" y comenzaron a revisar las
limitaciones impuestas.
Sin embargo, las medidas aplicadas por los gobiernos de Occidente como
respuesta a los ataques del 11 de septiembre de 2001 a Nueva York y
Washington, volvieron a colocar el tema de las migraciones en el ámbito
de la seguridad. La "lucha contra el terrorismo" ha impactado de
manera inmediata en las formas de percibir y gestionar la inmigración,
subraya la autora.
Según el Foro de Migrantes de la UE, "la causa principal de las olas
de migraciones del Norte de África, son el 'diktat' (imposición) económico
del Fondo Monetario Internacional, que produce un embargo total sobre el
Magreb", la región formada por Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania
y Túnez, habitada por 76,2 millones de personas y cuya deuda impide
inversiones de futuro, como la educación.
El origen de los inmigrantes en Europa en general ha variado de una década
a otra. Entre 1950 y 1970 se trataba de africanos y turcos, más adelante
de asiáticos, principalmente chinos, y en las últimas dos décadas de
latinoamericanos, especialmente colombianos y ecuatorianos con destino a
España y de brasileños a Portugal.
En menos de dos décadas, España y Portugal pasaron de ser países de
emigrantes a ser receptores de extranjeros, pero manteniéndose los flujos
de personas hacia los comunitarios Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia,
Gran Bretaña, Holanda, y Suecia, así como a Suiza y Noruega, que no son
miembros de la UE.
En términos proporcionales, Alemania ocupa el primer lugar, con una
inmigración equivalente a nueve por ciento de su población, seguido de
Francia, 7,5 por ciento, Gran Bretaña con 6,6 por ciento. En tanto,
Portugal registra 5,9 por ciento de población extranjera residente. La
ola de violencia que estalló en Francia y que amenaza con expandirse a
otros países europeos, como demuestran los casos ocurridos el martes en
Alemania y Bélgica, según los analistas locales, es menos probable que
se repitan en Portugal, al menos de manera similar.
El modelo colonial portugués en África, además del rico hacendado o
comerciante, al igual que sus vecinas posesiones francesas, inglesas,
holandesas o belgas, desde inicios del Siglo XX también incluía
emigrantes pobres que normalmente se mezclaban con las poblaciones
locales, dando origen a los mestizos luso-africanos, modelo similar al
impuesto en Brasil durante 300 años.
La propia pobreza de Portugal comparada con la rica Francia hace también
que los llamados barrios sociales no sean exclusivamente de inmigrantes,
separados del resto del país, sino donde también viven nacionales
excluidos. Una rebelión "a la francesa" sería también
seguramente protagonizada por portugueses pobres, vecinos de puerta de
africanos y brasileños.
Una posibilidad reconocida en la tarde del martes por el ministro del
Trabajo y Asuntos Sociales de Portugal, José Antonio Vieira da Silva, al
corroborar que en este país no es probable una réplica del caso francés,
sino más bien la preocupación reside en "dar respuestas a los
problemas sociales que existen en la sociedad en general".
"En Portugal debemos reforzar las políticas de inclusión social, no
por recelo de problemas como los de Francia, sino por razones de justicia
y de cohesión de la sociedad", expresó Vieira da Silva, también
alto dirigente del Partido Socialista.
Cada una de las realidades que se verifican en la UE presentan matices
diferentes en cuanto al nivel tanto de la integración como de la aceptación
de los extranjeros en la población local. En la región de París, más
de la mitad de la población menor de 15 años es originaria de África,
lo que ha dado un vuelco a la cultura de la zona en menos de una generación.
El caso francés ha relegado a segundo plano el desesperado intento de
inmigrantes ilegales por ingresar de cualquier modo en los enclaves españoles
de Ceuta y Melilla en África,
Allí, como señaló Teresa de Sousa a IPS, "miles de inmigrantes
intentaron vencer la barrera de alambre de púas cada vez más alta, que
separa África de Europa".
Además del caso español, De Sousa calificó de "hipocresía europea
en todo su esplendor" dos casos recientes ocurridos con inmigrantes
en Holanda e Italia.
"Vimos a 11 inmigrantes clandestinos morir carbonizados en el
aeropuerto de Amsterdam, donde estaban enjaulados a la espera de su
inevitable reenvío a sus países de origen", indicó.
También en la reciente visita del Alto Comisario de las Naciones Unidas
para los Refugiados a la isla italiana de Lampedusa, Antonio Guterres
"vio lo que no le gustaría haber visto: 700 detenidos en un centro
preparado para recibir 190 personas".
La analista, licenciada en Economía en Paris y redactora del diario Público,
de Lisboa, predijo a IPS que "el mayor riesgo es que historias como
éstas, van a repetirse inexorablemente hasta que comencemos a
considerarlas banales".
"Algo más inteligente y más humano debe ser hecho. Abrirse a más
gente es de propio interés de la UE, a no ser que quiera a corto plazo,
ser la región del mundo más envejecida y decadente, incapaz de
sustentarse a sí misma, a su tan elogiado y envidiado 'Modelo Social' y
ver su economía transformada en un museo del siglo XX en pleno siglo XXI",
añadió.
De Sousa aseveró que "el proteccionismo no es ciertamente la vía,
ni en la economía ni en la inmigración. Una Europa (transformada en una)
fortaleza hace mucho tiempo que dejó de ser una opción". ***** +
FRANCIA: La rebelión de los segregados (http://www.ipsenespanol.net/nota.asp?idnews=35704)
+ DERECHOS HUMANOS-FRANCIA: Limpieza de inmigrantes (http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=35679)
(FIN/IPS/mdq/dm/pr ip hd/05)
(FIN/2005)
|
|