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Jiménez de Parga cree que se deben proteger las
uniones homosexuales pero no darles la denominación de matrimonios
MALAGA, 15/11/2005 (EUROPA PRESS)
El ex presidente del Tribunal Constitucional Manuel Jiménez de Parga
consideró hoy que se deben "proteger las parejas de hecho y las
uniones entre dos hombres o dos mujeres durante mucho tiempo",
dándoles los derechos y obligaciones que se conceden a los matrimonios,
pero estimó que "no debe llamarse matrimonio" a esa unión.
Jiménez de Parga, que participó hoy en Málaga en la mesa redonda
titulada 'Reformas de la legislación matrimonial' dentro de la Semana
Jurídica de Cajamar, dijo "sí" a la protección de estas
parejas, pero "no" a llamarlas matrimonios, al considerar que
"el matrimonio es otra cosa, es la unión de un hombre y una mujer no
solamente para darse protección mutua y amor recíproco, sino también
para la procreación".
En su opinión, la ley tiene marcas de inconstitucionalidad porque
"se está violando" el artículo que se refiere a los
matrimonios y recordó que "nadie" en el momento constituyente,
en el que él estuvo presente, "hubiera podido pensar que se estaba
dando una apertura a la protección del matrimonio homosexual".
Respecto a las adopciones por parte de estas parejas, dijo que se trata
de un asunto "más conflictivo" y se mostró "en
contra", reconociendo tener "quizás, una visión excesivamente,
según dicen tradicional". "No he podido llegar, por muchos
esfuerzos que he hecho, a considerar que es positivo y aceptable que una
pareja de dos hombres o dos mujeres puedan tener a un ser pequeño,
indefenso, dándole ejemplo de su homosexualidad", apuntó.
En este sentido, añadió que en su opinión las personas que "tienen
tendencia a la homosexualidad no son personas abiertas a aumentar el
número de niños adoptivos".
TRASTORNO
Por su parte, el doctor en Medicina José Carlos Fuertes apuntó que
"todavía no está claro si los homosexuales son o no personas
normales", al precisar que "hay varios estudios contrastados que
hablan incluso de alteraciones genéticas en determinados sujetos".
Además, recordó que "hasta hace no muchos años" se les
clasificaba como "trastornados sexuales" y aseguró que "por
una presión de una serie de lobbies americanos desapareció" esa
calificación, señalando que "a lo mejor ahora, por la presión de
otro grupo de lobbies, nos encontramos con que esta unión es aconsejable".
Señaló que "hay tantos datos que avalan que las relaciones
homosexuales son alteraciones de la sexualidad como que son conductas
normales", pero precisó que "hay muchos más estudios" que
afirman que la relación padre y madre supone un equilibrio mayor en los
niños. No obstante, consideró "un grave error" incluir a todos
los homosexuales "en el mismo saco".
Desde el punto de vista del proceso, la catedrática de Derecho
Procesal de la Facultad de Derecho de la Universidad de las Islas Baleares,
Isabel Tapia, incidió en que con la reforma "se han desnaturalizado
tremendamente los procesos matrimoniales", de forma que, en su
opinión, "ha venido a trastocar las propias raíces del proceso".
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