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Las mujeres constituyen el 70 por ciento de los 1.300
millones de pobres absolutos en el mundo
Manos Unidas gestiona en Mali un centro de acogida
para mujeres abandonadas y con dificultades
MADRID, 4/3/2005 (EUROPA PRESS)
Las mujeres constituyen el 70 por ciento de los 1.300 millones de
personas que viven bajo el umbral de la pobreza absoluta en el mundo,
según datos de la OIT proporcionados por Manos Unidas con motivo de la
celebración del Día de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo.
Esta jornada fue instituida en 1910 por Naciones Unidas como
reconocimiento a los esfuerzos que la mujer realiza para alcanzar la
igualdad de derechos y la justicia. El próximo 8 de marzo tendrá lugar
en Nueva York de más de un centenar de representantes de países,
instituciones y organizaciones, convocados por Naciones Unidas para
analizar los avances logrados desde que, en 1994, 189 naciones crearon en
Beijing la Plataforma de Acción, el documento más amplio elaborado hasta
ahora en lo que a los derechos de la mujer se refiere.
Este documento hace hincapié en la necesidad de eliminar la
discriminación contra la mujer, erradicar la pobreza y adoptar medidas
para que las mujeres tengan acceso a puestos estratégicos en la vida
profesional y política. También se plantea reforzar la legislación para
proteger los derechos de las mujeres.
A pesar de los esfuerzos de la Plataforma de Acción y según datos del
Banco Mundial, al menos el 20% de las mujeres del mundo han sufrido malos
tratos físicos o agresiones sexuales. El ataque a los derechos humanos de
la mujer (asesinato, violación, esclavitud sexual y embarazo forzado) se
agudiza durante los conflictos armados y se utiliza como un arma de guerra.
De hecho, según datos del Banco Mundial, cerca del 70% de las
víctimas en conflictos armados recientes eran mujeres y niñas, recalcó
Manos Unidas. La OIT añade además que las posibilidades de que una mujer
al llegar a la ancianidad viva en la pobreza son mayores que las de los
hombres.
"El fortalecimiento del papel de la mujer en la sociedad es la
mejor manera de invertir en el desarrollo, de incrementar la productividad
de las comunidades y de reducir la mortalidad infantil y materna",
declaró recientemente al respecto el secretario general de Naciones
Unidas, Kofi Annan.
Pero, a pesar de ello, y de los avances logrados por mujeres en
numerosos países del mundo, todavía hoy dos terceras partes de los 876
millones de analfabetos del mundo son mujeres, según la ONU. Este
problema se agudiza en los países en desarrollo, en los que la
alfabetización de mujeres jóvenes, entre 15 y 24 años, es del 60%
frente al 80% de los hombres, según datos del Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD) en 2003.
Por todo esto, la ONG Manos Unidas, una organización fundada por
mujeres, asegura que su objetivo "es apoyarlas como trabajadoras
generadoras de ingresos familiares, como educadoras y cuidadoras de sus
hijos y familias y como ciudadanas responsables y comprometidas con el
futuro colectivo". Para la ONG "éste es un valor seguro y una
garantía de progreso y desarrollo de los pueblos".
PROYECTO EN MALI
"Para lograr ese progreso, durante las últimas décadas Manos
Unidas ha contribuido a la reinserción social de jóvenes madres solteras",
según declara la propia ONG. Uno de sus principales proyectos al respecto
se lleva a cabo en la ciudad malí de Mopti de la mano de la asociación
Yeredeme.
Mali es uno de los países más pobres del mundo. Actualmente ocupa el
puesto 174 de 177 en la clasificación del Índice de Desarrollo Humano
publicada por el PNUD en 2004. La tasa de analfabetismo, que es una de las
más elevadas del mundo, se incrementa en la provincia de Mopti. La
situación de extrema pobreza y la necesidad de encontrar el sustento para
sus familias, impide a los padres atender la tarea de educar a sus hijos.
Yeredeme es un centro de acogida para mujeres en situación de
dificultad (madres solteras, viudas jóvenes con hijos y esposas
repudiadas o abandonadas por sus maridos), con la finalidad de ofrecer a
estas mujeres la formación necesaria para llevar a cabo actividades (hostelería,
costura...) que les permitan obtener autonomía económica y reinsertarse
en una sociedad que las rechaza y margina.
Nuestro objetivo es "prestar especial apoyo a niñas que, tras
quedarse embarazadas, son repudiadas por sus familias y marginadas por la
sociedad", informó la ONG. Las mujeres que acuden a Yeredeme son en
su mayoría analfabetas y pertenecen a las clases sociales más bajas y a
las familias más desfavorecidas.
Desde sus inicios hasta hoy, la asociación ha duplicado su capacidad
de acogida. "El primer centro se quedó pequeño y con nuestra ayuda
se ha construido uno nuevo", añade la ONG. Además de en Yeredeme,
Manos Unidas contribuye con otros proyectos a la promoción de la mujer,
consciente de que en ellas se cimienta la base del desarrollo de pueblos y
naciones.
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