Corrupción ampara esclavitud
sexual
Julio Godoy
PARÍS, 8/3/2005 (IPS) - Cientos de miles de
mujeres jóvenes del norte de África, los Balcanes y Europa oriental
terminan como esclavas sexuales en la Unión Europea (UE) cada año, un
problema alimentado por la corrupción y la falta de políticas unificadas
del bloque.
Estas víctimas son despojadas de todos sus
derechos por los traficantes de personas, que las trasladan al bloque con
promesas de trabajo y luego las obligan, en muchos casos bajo amenaza de
muerte, a ofrecer su cuerpo en prostíbulos o en la pornografía.
Para ellas, el Día Internacional de la Mujer, que se celebra este martes,
ha perdido significado.
”La mayoría de las instituciones multilaterales y organizaciones no
gubernamentales que luchan contra la explotación sexual concuerdan en que
las víctimas de las redes de trata de personas en la UE son entre 200.000
y 500.000 cada año”, explicó a IPS Matiada Ngalikpima, abogada
francesa especializada en el tema.
La mayoría de las víctimas son mujeres jóvenes, pero también hay niños
y niñas explotados sexualmente y obligados a traficar drogas.
”Sobre todo vienen del sur, del Magreb, de la costa europea sobre el
Mediterráneo, de los Balcanes, Grecia, Italia y de Europa oriental a través
de Alemania”, afirmó Ngalikpima.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) calcula que
entre 10 y 30 por ciento de todas las víctimas de esclavitud sexual
procedentes de Europa oriental son niños y niñas.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hace una distinción entre
trata de personas y tráfico de migrantes.
”El tráfico de migrantes, con frecuencia realizado en condiciones
peligrosas y degradantes, involucra a personas que consienten en ser
trasladadas por los traficantes. Pero en la trata de personas, aunque las
víctimas hayan dado su consentimiento al principio, éste siempre es
obtenido por medio del engaño y la coerción”, explica la ONU en un
estudio.
Otra importante diferencia es que el tráfico de migrantes cesa con la
llegada de éstos a su destino, en tanto que la trata de personas implica
una explotación continua de las víctimas.
La policía de la UE, Europol, estima que la trata de personas en el
bloque genera miles de millones de dólares para los traficantes.
Es el problema de derechos humanos que más urgente solución requiere en
la UE, afirma Ngalikpima en su libro ”L'esclavage sexuel: un défi à
l'Europe” (”La esclavitud sexual: un desafío para Europa”), que será
publicado este mes.
”El desafío de la UE es armonizar cuanto antes sus diversas
legislaciones nacionales y poner en práctica las convenciones de la ONU
sobre trata de personas, además de encarar el problema desde una
perspectiva general, y no parcial como hasta ahora”, sostuvo la autora.
Ngalikpima subrayó que la trata de personas prospera también gracias a
la corrupción.
En 2001, el embajador francés en Bulgaria, Dominique Chassard, fue
sumariado y removido tras comprobarse que prostitutas búlgaras en
Estrasburgo y en otras ciudades del nordeste francés habían obtenido
visas de negocios.
La investigación reveló que funcionarios de la embajada francesa en Sofía,
en connivencia con agencias de viajes, emitieron ilegalmente las visas
para los traficantes.
Alemania lleva adelante una investigación similar sobre un gran número
de visas emitidas en Ucrania. La opositora Unión Demócrata Cristiana
alemana acusó al ministro de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, de
ser ”cómplice de los traficantes”.
Ngalikpima sostiene que estos casos demuestran el fracaso de las políticas
de control europeas.
”Por un lado, los gobiernos europeos endurecen sus leyes contra la
inmigración ilegal, un problema menor comparado con la trata de personas.
Y por otro lado, las burocracias otorgan visas permitiendo la esclavitud
sexual”, señaló.
La experta sostuvo que, además de armonizar sus leyes y aplicar los
protocolos de la ONU, los gobiernos del bloque deberían ofrecer una
completa protección legal y programas de rehabilitación a las víctimas..
La lucha contra la esclavitud sexual y la trata de personas debe seguir
los patrones usados contra otras formas de crimen organizado, con el
bloqueo de las transferencias de dinero y el congelamiento de cuentas
bancarias sospechosas. (FIN/2005)
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