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Pareja Lesbiana se une en Pennsylvania, por medio de una
ceremonia en la Iglesia Católica Independiente
En
la superficie, las vidas de Michelle Werley y Susan Miller parecen formar
parte de un guión de la serie de televisión “’Brady Bunch.” Antes
estuvieron casadas y luego, se encontraron cerca de su edad media [middle
age] y criando a sus hijos solas. Pero un día, encuentran de nuevo el
amor y forman una familia nueva.
¿Cuál
es la vuelta de tuerca [twist]?
Que
ellas no encontraron a otro hombre, sino que se encontraron una a la otra.
Ahora, tres años después de fusionar sus hogares para crear una familia
nueva en Nazareth, las mujeres planean proclamar su amor ante Dios en una
ceremonia en Bethlehem.
Su
unión será meramente religiosa y no será reconocida por ley. Sin
embargo, la ceremonia del Día de Año Nuevo es importante por oficiales
de la Iglesia Independiente Católica [Independent Catholic Church]
creen que es la primer ceremonia católica en su tipo en el estado de
Pennsylvania.
A
diferencia de la jerarquía de la Iglesia Católica Romana, que denuncia
las uniones entre personas del mismo género, la Iglesia Católica
Independiente deja esas decisiones a las congregaciones locales. La
Iglesia Católica Independiente de Lehigh Valley, que realizó su primer
servicio local en octubre pasado, acordó administrar la ceremonia a
Werley, de 39 años de edad, y a Miller, de 45.
“Esperamos
que esta unión mostrará que estamos abriendo las puertas a todos,”
dijo el Rev. Troy Keenhold, quien acordó casar a las mujeres: “Todos
son bienvenidos aquí.”
La
ceremonia llega en un momento cuando el país lucha por responder la
cuestión legal de las uniones civiles. Meses después de que las parejas
gay inundaron San Francisco para casarse, 11 estados han enmendado sus
constituciones para prohibir el matrimonio gay, mientras que el presidente
Bush aseguró que una prioridad durante su segunda administración, es
definir el matrimonio como una unión entre un hombre y una mujer. En
tanto, el mes pasado, la Suprema Corte de Estados Unidos rechazó escuchar
el caso de una disputa hacia la decisión en Massachusetts que legalizó
el matrimonio gay.
Sin
embargo, estas estadísticas no dicen mucho a Werley y Miller. Su historia,
aseguran, no es para hacer política, activismo gay ni siquiera por
igualdad de beneficios. Su historia es sobre amor y renovación de su
relación ante Dios. Ambas fueron criadas en el seno de la Iglesia Católica,
en diferentes partes del país, por lo que ambas habían cuestionado la fe;
sin embargo, la rutina [routine] del catolicismo era de alguna
manera confortante.
Miller
se graduó de la Escuela Preparatoria Católica Central Allentown
[Allentown Central Catholic High School], y recibió muchos de los
sacramentos: Bautismo, reconciliación, comunión, confirmación y
matrimonio. Si bien había tenido relaciones con mujeres, Miller asegura
que creía que había encontrado al hombre que la podría hacer feliz por
el resto de su vida, por lo que se casó con él en 1987.
“Cuando
me casé, pensé que era por el resto de mi vida. Era Católica Romana,
tuvimos una boda católica que duró una hora y media, nuestros hijos
fueron bautizados, no comíamos carne los viernes de Cuaresma. De verdad
pensé que esto era todo.” declaró Miller.
Susan
inició a cuestionar a la iglesia luego de que su hijo naciera en 1988.
Ella dijo que le resultó difícil encontrar un sacerdote que bautizara a
su hijo porque ella no asistía de manera regular a misa. Entre tanto,
Werley fue criada en el seno de una familia católica romana en el
Medio-Oeste [Midwest], recibió clases de catecismo e iba a misa
todos los domingos. Ella empezó a cuestionar a la fe en la preparatoria,
eventualmente dejó la iglesia cuando se casó con un hombre moravo y se
fue a vivir a Bethelhem, Pennsylvania, donde se convirtió a la religión
Morava cuando un ministro le dijo que la iglesia no juzga a la gente sino
que la ayuda a encontrar su camino a Dios. El catolicismo romano, dijo
ella, no parece tan invitante.
Werley
y Miller afirman que sus matrimonios se disolvieron por razones diferentes
a sus sexualidades. Sería hasta un año después de que Werley se separó
de su esposo que encontraría a su futura pareja de por vida [life
partner].
Su
Encuentro
Sentadas
en el sofá de su hogar modesto en Nazareth, Miller toma de la mano a
Werley mientras explica cómo se conocieron. Miller nos dice:
Ellas
trabajaban en una tienda de abarrotes local. Miller era la gerente, pero
no era la jefa directa de Werley. Sabiendo que Susan era gay, Michelle, más
reservada, platicaba con frecuencia con Susan y tal vez coqueteaba un poco,
sin darse cuenta de ello. De hecho, los amigos de Michelle se dieron
cuenta de la atracción antes que ella misma.
“No,
no” interrumpe Michelle, bajando su voz para dar un efecto más dramático,
“Nos vimos una a la otra en un café lleno de gente...” Ambas mujeres
rieron.
A
las tres semanas de su primera cita, Susan se cambió con Michelle y la
unión de sus familias inició. Los tres niños peleaban uno con el otro y
con su nueva mamá [their new parent]. “Eramos como dos leona que
protegían a sus hijos. De forma muy fácil pudo no haber funcionado,”
dijo Michelle.
Como
sucede con muchas parejas que vuelven a casarse, les costó mucho trabajo
y tiempo para conformar la familia. Luego, un día, la hija de Michelle
trajo a su casa una tarea escolar: un tótem hecho en casa sobre su
familia. Incluido en el poste estuvieron los rostros de Susan y sus dos
nuevos hermanos. Al final, Michelle pensó que eran ya una familia.
Una
iglesia nueva
No
obstante, algo estaba perdido en esta nueva familia. Luego de crecer bajo
la Iglesia Católica Romana, las mujeres extrañaban la fe familiar bajo
la cual habían crecido. La respuesta llegó este verano, cuando llegó a
su puerta un folleto. Este anunciaba la formación de la Iglesia Católica
Independiente y proclamaba la aceptación. La palabra “Católica” en
el volante les llamó la atención. “Llamamos al número,” cuenta
Susan, “El resto es historia.”
Aunque
la congregación es nueva en el Valle Lehigh, los Católicos
Independientes cuentan con una la línea de sucesión de obispos y
sacerdotes que viene desde San Pedro. Los Católicos Independientes creen
estar bajo la dirección del apostol San Pedro, y cuentan con muchas de
las mismas doctrinas de la Iglesia Católica Romana.
Los
Católicos Independientes rompieron con la Iglesia Católica Romana en la
década de los 1870’s, luego de que el Papa estableciera la doctrina de
la infalibilidad, asegurando que él no puede estar equivocado en asuntos
de fe y moral pues es el Papa y el supremo sucesor de Pedro.
Acorde
con Paul Griffiths, profesor y “Schmitt chair” de estudios católicos
en la Universidad de Illinois en Chicago, varios grupos diferentes
utilizan el título Católicos Independientes. Mientras que sus servicios
religiosos son similares, Griffiths dice, los Católicos Independientes no
se encuentran en plena comunión con la Iglesia Católica Romana: Los
sacerdotes católicos independientes se pueden casar; las mujeres son
bienvenidas para ser sacerdote; además, muchos sacerdotes practican otras
vocaciones. Y finalmente, algunas congregaciones están tomando pasos más
liberales en asuntos como la homosexualidad, permitiendo las uniones
civiles.
Esto
contradice las enseñanzas del Vaticano. El año pasado, los Obispos Católicos
Romanos de Estados Unidos, aprobaron una declaración que urge a los
estados a negar reconocimiento a los matrimonios formados por personas del
mismo género. Ellos aseguraron que no desean ofender a los homosexuales,
pero que ellos tenían que reforzar la enseñanza de que el sexo gay es un
pecado.
“Desde
la perspectiva de la Iglesia Católica Romana, los Católicos
Independientes no son muy Católicos. Pero si le preguntas a un Católico
Independiente, ellos afirman que sí lo son,” dice Griffiths.
Debido
a que no existe una autoridad central para los Católicos Independientes,
las estadísticas son muy difíciles de verificar. Los oficiales de la
iglesia creen que existen al menos 30 diócesis y 25 órdenes de
sacerdotes por todo Estados Unidos. En Pennsylvania, oficiales de la
iglesia cuentan con entre 2,000 y 3,000 Católicos Independientes, y la
nueva congregación en Lehigh Valley tiene alrededor de una docena.
Algo
así como un mes después de haberse convertido en Católicas
Independientes, Werley y Miller comenzaron a hablar sobre cuánto tiempo
habían estado juntas y sobre los aniversarios. La conversación se hizo más
seria cuando hablaron de la forma en que los aniversarios conmemoran un
momento cuando una pareja toma una decisión conciente de amar a alguien
por siempre, para aquellos que se comprometen.
Luego
Susan se arrodilló y propuso matrimonio. Esto era algo que Michelle nunca
había pensado que ocurriría. “En un lapso de 20 segundos, estaba al
teléfono con el Padre Troy, así que ella no pudiese arrepentirse,”
dijo Michelle con una sonrisa.
La
ceremonia de compromiso será religiosa. No hay nada legal al unir a esta
pareja, y no reciben ningún tipo de beneficios como las parejas casadas.
Sin embargo, esto no las ha detenido en anticiparse hacia el día de su
boda.
Werley
y Miller planean llevar a cabo una ceremonia privada con un grupo pequeño
de amigos. Al criar a tres hijos, el dinero no es mucho, así que
planearon la boda con un presupuesto corto. La recepción tendrá lugar en
la casa de un amigo, y están escogiendo entre su colección de discos
compactos para las canciones de entrada y de salida.
Pero
el evento ha salido de proporción como una bola de nieve. Los anuncios
fueron hechos en la iglesia y los reporteros empezaron a llamar a la
pareja. Ambas firmaron convenios con estaciones que cubrirán el evento,
aunque ellas no pueden recordar con cuáles, al calor de la actividad.
La
atención, si sobrepasa los límites, es algo que no habían buscado.
“No deseamos hacer ningún marco sobre ser una pareja, pero tampoco
deseamos ondear una bandera,” dijo Werley.
Si
bien no han habido amenazas en contra de la unión de la pareja, ellas
temen que esto ocurra una vez que la gente sepa. En estos momentos, Werley
dijo, la gente le hace comentarios cuando está en el pueblo por ser
lesbiana. Y la hermana de Miller le dijo que ella apoyaba la unión pero
que no desea que salga herida como consecuencia de la ceremonia.
Aún
se encuentran frescas en su memoria las historias noticiosas del año
pasado, cuando un grupo anti-gay llegó desde Kansas, de la Iglesia
Bautista Westboro, y llegaron a Bethlehem para protestar en las iglesias
que apoyan a los gays. La pareja asegura, sin embargo, que tampoco pueden
huir de la atención.
Con
su voz llena de emoción, Susan desea que sus nietos estén orgullosos de
ella por sostener una posición difícil. “¿Cómo puedo pedirles que
estén orgullosos de mí si me escondo?” © The Morning Call. Traducción © Agustín
Villalpando/Enkidu.
“Lesbian couple to tie the knot in
Bethlehem; Ceremony at Independent Catholic Church is believed to be the
first of its kind in Pennsylvania,” Nicole Radzievich, nicole.mertz@mcall.com --
610-861-3614 -- The Morning Call, Dec31, 2004.
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