Mandela informa de la muerte de su hijo a causa del
sida: El pesar de Mandela desafía el estigma
del sida en Sudáfrica
JOHANESBURGO 07/01/2005 (Reuters) - Cuando Nelson Mandela habla,
Sudáfrica normalmente escucha, pero su mensaje sobre el sida está
teniendo dificultades en llegar a los ciudadanos.
El anuncio de Mandela de que su hijo murió de VIH/sida saltó el
viernes a los titulares de todo el país, mientras el desconsolado ex
presidente instaba a la gente a hablar abiertamente sobre una enfermedad
que infecta a unos 5 millones de sudafricanos.
Pero en las páginas de necrológicas de los periódicos - llenas de
anuncios de fallecidos de entre treinta y cincuenta años - el sida nunca
se menciona. Sudáfrica, que se enfrenta a uno de los peores desastres de
salud pública de la historia, sigue mirando hacia otro lado.
"Hay mucha gente muriendo de sida y el estigma aún supone que en
la mayoría de las ocasiones la gente está demasiado asustada o demasiado
avergonzada como para informar de la causa de la muerte", dijo Mark
Heywood, de la Campaña de Acción para el Tratamiento (TAC), el principal
grupo de presión de sida de Sudáfrica.
Makgatho Mandela, que murió el jueves a los 54 años de edad, se
convierte en uno de los pocos sudafricanos prominentes cuyas muertes han
sido atribuidas públicamente al VIH/sida, una enfermedad que activistas
dicen mata a más de 600 personas en el país cada día.
El año pasado, el dramaturgo Gibson Kente, una de las principales
voces teatrales del país, falleció tras reconocer públicamente que
padecía esta enfermedad.
Un destacado 'disc jockey' de radio también hizo pública su batalla
contra el sida antes de morir el año pasado, mientras que el líder de la
oposición Mangosuthu Buthelezi se convirtió en la primera autoridad
política sudafricana en reconocer el coste personal del sida cuando dijo
que había perdido a dos hijos por esta causa.
EXCLUIDOS Y ATACADOS
Pero el miedo que rodea al sida es tan profundo que la revelación
pública de la infección por VIH a menudo deja a los enfermos en el
ostracismo social, y a veces son objeto de violentos ataques.
Una de las primeras sudafricanas en decir públicamente que tenía sida,
Gugu Dlamini, fue apedreada hasta la muerte por sus vecinos en 1998
mientras que en 2003 una víctima de una violación múltiple fue
asesinada después de que informara a sus asaltantes de que estaba
infectada con la enfermedad.
Thanduxolo Doro, un portavoz de la Asociación Nacional de Personas con
Sida (NAPWA), dijo que el estigma social es fuerte en zonas rurales, donde
se registran la mayoría de las infecciones por VIH en Sudáfrica.
"La gente vive en comunidades pequeñas, y el miedo a ataques, o
incluso a simplemente ser objeto de burla de sus vecinos, les mantiene
callados", declaró. "El sida ha sido asociado a mal
comportamiento, a la promiscuidad. Nadie quiere ser asociado a eso".
Algunos activistas responsabilizan al Gobierno del presidente Thabo
Mbeki, que durante mucho tiempo ha sido acusado de actuar demasiado
lentamente contra la epidemia de sida de Sudáfrica y sólo recientemente
empezó a ofrecer medicamentos antirretrovirales en el sector público.
Mandela - respetado casi con devoción religiosa por muchos
sudafricanos - desafió el estigma el jueves cuando dijo que la enfermedad
que mató a su hijo no era "una enfermedad reservada para personas
que van a ir al infierno y no al cielo".
/Por Andrew Quinn/
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