Pentágono desechó plan para fomentar homosexualidad
en enemigos
WASHINGTON (Reuters) - El Ejército de Estados Unidos rechazó en 1994
una propuesta para desarrollar un "afrodisíaco" que incitase a
la homosexualidad en las tropas enemigas, pero trabaja duro en el
desarrollo de otras armas menos letales, dijeron el domingo responsables
de Defensa.
La idea de fomentar la homosexualidad en el enemigo figuraba en un
documento desclasificado, una solicitud del laboratorio de la Base Aérea
Wrigth Patterson, en Ohio, para investigar con armas químicas no letales
con un coste de 7,5 millones de dólares (5,67 millones de euros).
La propuesta, revelada en respuesta a una petición de libertad de
información, indicaba que los productos químicos en desarrollo
afectarían al comportamiento humano y que "la disciplina y la moral
de las unidades enemigas se verían negativamente afectadas".
"Un ejemplo de algo del mal gusto pero no letal serían los
fuertes afrodisíacos, especialmente si los productos químicos también
estimulan el comportamiento homosexual", señaló el documento,
obtenido por el Proyecto Sunshine. El grupo reivindicativo saco a la luz
el documento de tres páginas en su sitio web.
El teniente coronel del ejército Barry Venable, portavoz del
Departamento de Defensa, dijo: "Esta sugerencia se consideró una
idea genial en una reunión, pero no fue tenida en consideración".
La investigación del laboratorio de la base también aconsejó
utilizar productos químicos que podrían ser rociados en las posiciones
enemigas para atraer las picaduras y mordeduras de insectos, roedores y
grandes animales.
Otra idea era crear una "intensa y duradera halitosis" para
facilitar que a los combatientes no confundir al enemigo con los civiles.
El Ejército de Estados Unidos continua comprometido en el desarrollo
de armas menos letales que pasen las rigurosas revisiones legales y que
sean coherentes con los tratados internacionales, dijo el Capitán Dan
McSweeny de la Marina, un portavoz de la división del Pentágono que
encabeza su introducción.
/Por Jim Wolf/
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