Cumbre de Bush y Putin se realizará en ambiente de
fuerte tensión
BRATISLAVA (AFP) 24/2/2005 - Los presidentes de Estados Unidos, George
W. Bush, y de Rusia, Vladimir Putin, se reúnen el jueves en Bratislava en
una cumbre precedida por profundas divergencias.
Los dos jefes de Estado, cuyas relaciones se enfriaron desde la guerra
de Irak, deben anunciar dos acuerdos: uno para mejorar la seguridad en las
instalaciones nucleares rusas y otro para controlar los misiles portátiles
tierra-aire.
Bush y Putin se entrevistarán durante 90 minutos en Bratislava, la
capital de Eslovaquia. Se trata de la última etapa de esta gira del
presidente norteamericano destinada a tratar de poner fin al malestar que
sienten sus aliados europeos debido a la invasión de Irak, dirigida por
Estados Unidos.
El mandatario estadounidense comenzó el jueves entrevistándose con el
presidente de Eslovaquia, Ivan Gasparovic, y con el primer ministro,
Mikulas Dzurinda. Más tarde debe reunirse con militantes de los
movimientos de Europa oriental favorables a la democracia y pronunciar un
discurso a los ciudadanos eslovacos en una plaza.
Pero el momento culminante de la jornada será su encuentro con Putin.
Se tratará de la primera reunión estadounidense-rusa desde sus
conversaciones al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica
Asia Pacífico (APEC) realizada en Chile, en noviembre pasado. En esa
oportunidad, Bush interrogó en privado a Putin sobre iniciativas que
consideraba como un retroceso para la democracia en Rusia.
Los desacuerdos de Bush y Putin, relegados a un segundo plano durante
los tres últimos años gracias a su cooperación en la guerra contra el
terrorismo, adquirieron mayor trascendencia desde que el presidente
norteamericano inició su segundo mandato poniendo mayor énfasis en la
promoción de la democracia y en su enfrentamiento con Siria e Irán.
"Para nosotros es importante mantener una relación constructiva
con Rusia", declaró Bush el martes durante una conferencia de prensa
conjunta con líderes europeos en Bruselas.
"Pero también le recordaré que Estados Unidos tiene mucha fe en
los valores democráticos", destacó.
Bush incrementó su presión sobre Irán, al que acusa de tratar de
dotarse del arma nuclear, y sobre Siria, exigiéndole la retirada de todas
sus tropas y de sus "servicios de inteligencia" de Líbano.
Sin embargo, Putin accedió a vender sistemas de misiles a Siria,
declaró que "no hay pruebas" de que Irán trate de dotarse de
la bomba atómica e incrementó su cooperación con este país en materia
de tecnología nuclear.
El mandatario ruso también provocó alarma en Occidente con varias
medidas consideradas como autocráticas, incluyendo sus iniciativas contra
el gigante petrolero Yukos, sus operaciones para amordazar a los medios de
comunicación y y la centralización del poder político en el Kremlin.
Putin declaró en una entrevista publicada por la prensa eslovaca que
"las instituciones democráticas deben adaptarse a las realidades
actuales de la vida rusa, a nuestras tradiciones y nuestra historia".
"Estamos contra el uso de esta cuestión como un instrumento para
llevar a cabo objetivos de política exterior (...) para manipular de una
u otra forma a un país tan importante y tan grande (como Rusia) para las
relaciones internacionales", declaró Putin.
De acuerdo con un artículo publicado por el Washington Post, los
presidentes norteamericano y ruso tratarán de mostrar progresos en su
reunión del jueves anunciando un acuerdo para luchar contra la amenaza
del terrorismo nuclear acelerando el incremento de los dispositivos de
seguridad en las instalaciones nucleares rusas.
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