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CAFTA con SIDA
por Omar Baños/El Faro
El futuro con el Tratado de Libre Comercio Centroamérica-República
Dominicana-Estados Unidos (TLC o el CAFTA, por sus siglas en inglés) no
es nada prometedor para las personas que viven con el VIH y SIDA. El CAFTA
está favoreciendo la ambición empresarial, comercial y capitalista sobre
el bienestar de todo un país. El CAFTA representa el progreso y
desarrollo económico a costa de la salud de las personas que viven con
VIH y SIDA.
El tratado de libre comercio es un pase libre, VIP, para que las compañías
farmacéuticas multinacionales hagan su "agosto" en los países
centroamericanos. Tanto El Salvador como los otros países
centroamericanos que han ratificado el tratado, han puesto en bandeja de
plata la oportunidad para que las compañías farmacéuticas
multinacionales prolonguen el derecho de exclusividad de patente de
medicamentos, monopolicen del mercado y erradiquen la competencia de
medicamentos genéricos.
En una carta a la Asamblea Legislativa de Costa Rica, fechada 26 de
febrero de 2004, Guillermo Murillo, vocero oficial de la Asociación
Costarricense de Personas que Viven con VIH/SIDA (ASOVIH/SIDA) y asistente
de dirección de la Asociación pro Defensa de Derechos Humanos Agua
Buena, con elocuencia demuestra lo que el TLC está logrando para impactar
negativamente a las personas que viven con VIH y SIDA y otras enfermedades
crónicas.
El activista Murillo, escribe: "En el Capítulo Quince de este
tratado se está dando protección retroactiva a productos ya patentados
(art. 15.1:11), se están limitando considerablemente las potestades al país
para que pueda revocar una patente (art. 15.9:4), se están ampliando los
plazos de las patentes a más de 20 años (art. 15.9:6 y 15.10:2), se está
imponiendo un plazo de cinco años a la información no divulgada (lo que
impedirá la comercialización de productos genéricos), (art.
15.10:1)…"
( www.aguabuena.org ).
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) también se ha
pronunciado en contra del TLC. En un comunicado de prensa del 27 de mayo
de 2004, afirma que el "CAFTA y otros tratados y acuerdos bilaterales
con Estados Unidos reducirá dramáticamente la habilidad de los países
para proveer medicamentos de calidad a bajo costo para sus ciudadanos".
En una nota de La Prensa Gráfica del 24 de septiembre, 2004, el Dr.
Rodrigo Simán, director del Programa Nacional de VIH/SIDA del Ministerio
de Salud de El Salvador, comentó de las posibles ramificaciones del TLC:
"Nosotros esperamos que los TLC no afecten la compra de medicamentos,
ya que ellos procuran asegurar la propiedad intelectual y eso impediría
que se acceda a medicamentos genéricos".
Eso es lo que ha pasado: los TLC han asegurado la propiedad intelectual
y no habrán medicamentos genéricos. Los países se verán obligados a
respetar la propiedad intelectual y respetar las patentes, entre otras
cosas, que frenarán el logro que se ha alcanzado hasta la fecha para el
acceso universal a los antirretrovirales. En El Salvador el logro ha sido
que 2,300 personas estén recibiendo tratamiento para controlar la infección
por el VIH.
No todos los medicamentos anti VIH tienen versiones genéricas. Sin
embargo, sin medicamentos genéricos existentes, los costos por una
combinación de tres medicamentos antivirales de marca podrá costará
hasta 10 mil dólares por año por persona.
El Salvador compra medicamentos genéricos a través del programa del
Fondo Global. Por ejemplo, la combinación de los medicamentos genéricos
zidovudina 300 mg + lamivudina 150 mg / nevirapina, tiene un costo de $342
por año. No hay que ser un genio para calcular que se gastará muchísimo
más dinero (dinero que no se tiene), se limitará el acceso a
medicamentos, y consecuentemente más personas se quedarán sin poder
tratar le infección por el VIH.
A uno solamente le queda preguntarse si los diputados de la Asamblea
Legislativa de El Salvador sabían de este "pequeño detalle"
antes de ratificar el tratado.
El 13 de diciembre de 2004, El Faro.net reportó en la nota <<Asamblea
ratifica TLC con Estados Unidos sin ni siquiera leerlo>>, de las
maniobras para ratificar el tratado en la Asamblea y del desconocimiento
de los diputados de los detalles del tratado. Según la nota, los
honorables diputados no tenían ni la mínima idea de lo que estaban
ratificando; no sabían sobre la falta de protección laboral, de la falta
de protección ambiental y, entre otros temas importantes, no sabían
sobre materia de propiedad intelectual y cómo ésta impactaría las vidas
de personas que día a día dependen de medicamentos.
En la nota de El Faro.net se cita al pecenista Ciro Cruz Zepeda,
presidente de la Asamblea Legislativa, admitiendo que ninguno de los
diputados sabía nada del tratado, pero que "creía en el mismo y
entonces su partido votaría a favor. 'Creo en el TLC y estoy dispuesto a
llevar esto hasta la muerte por aprobarlo'".
Bueno, el CAFTA ya está aprobado por la Asamblea Legislativa (gracias
a las fracciones de ARENA, PCN y PDC). Así que tendremos un CAFTA con
SIDA si es que el Congreso de Estados Unidos ratifica el tratado. La
semana pasada los periódicos nacionales ha reportado que el presidente
Antonio Saca anda en plena campaña en USA para que los congresistas
estadounidenses aprueben el CAFTA. Pero algunos congresistas están
haciendo bastantes preguntas sobre los vacíos del tratado.
El Sr. Ciro Zepeda ya no tiene que luchar hasta la muerte para aprobar
nada, pero las personas que viven con el VIH y SIDA en El Salvador sí
tendrán que hacerlo cuando el Programa Nacional de SIDA y el Ministerio
de Salud de El Salvador informen que no tienen los fondos para pagar por
los altos costos de los medicamentos de marca.
Entonces… ¿Quién podrá defendernos?… ¿El Chapulín Colorado?…
¿Nos ayudarán las píldoras de "chiquitolina"? No lo creo.
Algunos dirán que unos ganan y otros pierden con el CAFTA. Quizá sí,
pero nunca se debe negociar a ciegas ni jugar con la salud de un pueblo.
Cuando menos lo esperemos --como los diputados no acostumbran leer los
tratados-- aprobarán uno con un país que pida que un par de docenas de
niños salvadoreños sean conejillos de india para investigar medicamentos
nuevos para tratar el VIH o cualquier otra enfermedad. Eso generará
algunos empleos (algunos ayudantes de laboratorio y apoyo administrativo
que ganen $200 al mes). ¡Qué más podemos pedir!
Aunque esto parece realismo mágico, lamentablemente reconozco que cabe
dentro de lo que es posible en la política salvadoreña.
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