Musulmanes más
vulnerables
Por Sanjay Suri
Las bombas que explotaron la semana pasada en
la capital de Gran Bretaña, por las que más de 50 personas murieron y
otras 700 fueron heridas, parecen haber conmovido más a la comunidad
musulmana británica que a esta ciudad.
LONDRES, 11/07/2005 (IPS) - La vida en Londres lentamente vuelve a
la rutina, y cientos de miles de personas poco a poco se animan a usar el
tren subterráneo y los autobuses para dirigirse a sus trabajos, como lo
hacían hasta el jueves.
Tres bombas estallaron ese día en la red de trenes subterráneos y una
cuarta en un ómnibus. Aunque la investigación apenas comienza, la policía
ya apunta a la red extremista islamista Al Qaeda, liderada por el prófugo
saudita Osama bin Laden.
Los musulmanes británicos se dirigen a sus respectivos empleos con el
doble de miedo que el resto. Son vulnerables como cualquiera a los
atentados terroristas --de hecho, varias de las personas desaparecidas y
de los heridos el jueves eran musulmanes--, pero además temen ser objeto
de alguna reacción violenta de la población.
”Mezquitas en Leeds (200 kilómetros al norte de la capital) y en
Londres fueron atacadas con bombas molotov, y a otras les rompieron los
vidrios”, dijo a IPS un portavoz del Consejo Musulmán de Gran Bretaña
(MCB, por sus siglas en inglés) que usó el seudónimo de Inayat.
”Esto se ha propagado en todo el país. Pero afortunadamente nadie ha
resultado herido aún”, añadió.
Los temores aumentaron luego de que el ultraderechista Partido Nacional
Británico divulgó un comunicado con duras expresiones contra los
musulmanes, condenando el ”ataque terrorista islámico” del jueves.
”La masacre de Londres ha hecho entender trágicamente a todo el país
el precio terrible que las personas comunes tienen que pagar por la
combinación de un experimento multicultural fracasado, al que se le añade
la decisión del primer ministro Tony Blair de involucrar a Gran Bretaña
en una guerra que no tiene nada que ver con nosotros”, señaló.
Piratas informáticos que estarían vinculados con la ultraderecha
bloquearon el sitio en Internet del MCB, que, por otra parte, recibió
unos 30.000 mensajes electrónicos con expresiones de odio hacia el Islam.
El MCB no respondió estos mensajes e intentó seguir con su trabajo
habitual. ”No podemos contestar al odio ultraderechista”, dijo Inayat.
La policía aumentó la vigilancia en las zonas musulmanas y colocó
agentes en las puertas de varias mezquitas el fin de semana.
Los temores de los musulmanes también fueron alimentados por las
declaraciones del ex jefe de la Scotland Yard (policía londinense) Lord
Stevens, quien afirmó que más de 3.000 personas nacidas o radicadas en
Gran Bretaña han pasado por campamentos de entrenamiento de Al Qaeda.
El comentario pareció aludir a miles de musulmanes, ahora vistos como
potenciales terroristas.
En los últimos días, varios líderes británicos, uno tras otro,
remarcaron que no tenían dudas de que ”la vasta mayoría” de los
musulmanes en Gran Bretaña no apoyan el terrorismo. Pero esa observación
pareció dejar lugar a la existencia de una significativa minoría que sí
lo hace.
Entre los dos millones de musulmanes de Gran Bretaña hay un gran número
de originarios de Pakistán. Muchos jóvenes paquistaníes han sido
especial objeto de campañas de reclutamiento por parte de grupos
radicales islámicos que libran la ”jihad” o guerra santa.
Jóvenes paquistaníes de un centro islámico en Londres hablaron con IPS
sin dar sus nombres y con sus rostros cubiertos, y dijeron que ”miles”
de británicos van a Afganistán y otros países para entrenarse en
campamentos de la jihad.
Hasta ahora no ha habido en Gran Bretaña un endurecimiento de las medidas
de seguridad y de la vigilancia hacia los musulmanes como ocurrió en
Estados Unidos luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en
Nueva York y Washington. No obstante, se fortaleció la percepción
general de que el terrorismo internacional está vinculado con las
creencias islámicas.
”Las personas hacen cosas en nombre del Islam que están totalmente en
contra del Islam”, subrayó en un comunicado el presidente del Consejo
de Mezquitas e Imanes de Gran Bretaña, Zaki Badawi.
Pero este tipo de declaraciones no convencen a todos y tampoco han logrado
apaciguar los temores entre la comunidad musulmana.
”Estos ataques provocaron una gran incertidumbre y preocupación”,
dijo a IPS Tim Ripley, del Centro de Estudios de Defensa y Seguridad
Internacional.
”La atención de la policía estará concentrada en la comunidad
musulmana, lo que derivará en acusaciones y en la victimización de sus
miembros, y ése es el primer paso en un espiral peligroso”, añadió.
Ripley señaló que no hay duda de que muchos jóvenes musulmanes han sido
reclutados en Gran Bretaña para entrenarse en campamentos terroristas en
otros países.
”Nosotros conocemos el caso de Richard Reid, el 'terrorista de los
zapatos', quien estuvo en campamentos de Afganistán y Pakistán”, señaló.
Reid, autodeclarado miembro de Al Qaeda, fue detenido cuando intentaba
hacer estallar un vuelo transatlántico a Estados Unidos con explosivos
ocultos en sus zapatos.
”Hay pruebas de que varios otros estuvieron allí también. Eso
claramente muestra una tendencia”, señaló Ripley, aunque sostuvo que
eso no debería causar una ”paranoia pensando que el enemigo está entre
nosotros”. (FIN)
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