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En
el recuento de los daños
Dedicado
a Juan Jacobo Hernández y Rafael Manríquez
Por su
Cataloquitzima Majesty Doña Juana
En el recuento
de los daños / lo material todo lo perdí, / perdí mi casa y mis
amigas, / todo lo mío te lo di...
–El recuento
de los daños de Gloria Trevi-

Su jotitzima les habrá comentado
que la historia de México es una historia en espiral, aunque todavía no
sabe si es ascendente o descendente. por lo que si sabe es que muchas
cosas se repiten, aunque otras son significativas de recordar. Doña Juana
hará un pequeño recuento histérico, pues debemos tener cierta idea de
que es lo que esta pasando hoy en día en el movimiento LGBT en México.
El movimiento LGBT no algo que se
construyó de la noche a la mañana, viene desde los años 70 y entre 1982
a 1984, el sueño de la Liberación Homosexual se había derrumbado la
pandemia del VIH/SIDA y una creciente colectiva en el movimiento lanzó
durante la 6ª Marcha del Orgullo Gay, una bomba llamada “eutanasia al
movimiento lilo”, tríptico distribuido entre los y las asistentes donde
hace un análisis que a estas fechas parece haberse cumplido y que desde
el título señala sobre algunos de los motivos que, desde su perspectiva,
llevaron a la crisis del movimiento y que hoy siguen resultando vigentes
Este documento lanzado en 1984 por
Juan Jacobo Hernández menciona algunas fallas tales como: la asimilación
de algunos grupos gays “fresas y decentes” a la “sociedad opresiva”;
la posición “quejumbrosa” de los grupos en torno al “discurso de la
opresión”; las pugnas internas por el poder en los grupos; la
desvinculación con la base; la pretensión de representatividad nacional
de los grupos chilangos; la ineficiente organización bajo el modelo
partidista; el machismo de algunas lesbianas; la denuncia “lacrimógena”
de la persecución; la carencia de una “plataforma sexopolítica
atractiva” que generara cohesión; la falta del apoyo inicial de los
artistas e intelectuales que derivó en “falta de sustento teórico”;
el ninguneo y la descalificación entre los y las militantes; la pretensión
de unidad por la mera identidad homosexual sin considerar diferencias
ideológicas; y la falta de demandas y el uso propagandístico de las
muertes debidas al SIDA
¿Les suena algo parecido? ¿les
recuerda lo que se esta viviendo al interior del movimiento? Pues eso fue
hace como 20 años. Pues bien durante los años 80’s el colectivo gay,
con el fin de evitar agresiones por parte de la sociedad empieza una campaña
de des sidificaciòn (apartar la asociación del SIDA con la gente gay)
varios grupos gays se dedicaron a trabajar el VIH/SIDA y solo algunos como
el Círculo Cultural Gay y el Grupo Guerrilla Gay mantuvieron vigentes la
lucha por los derechos sexuales y la conformación de una identidad gay.
Pues para los años 90 ya después
de haber trabajado toda una década el problema del VIH/SIDA llega
1994 y con ello una primer propuesta seria para unificar los
criterios y las demandas gays o por lo menos eso pensó Juan Jacobo Hernández,
Arturo Vázquez Barrón y Alberto Vaqueiro ¿Cuál se preguntarán ustedes?
¡Pues el voto rosa mijas! Si el voto unificado a partir de nuestras
carencias e intereses y que todavía ¡no logramos! Ese año fue muy político
y decepcionante, pues mientras las activistas querían que se conformara
una comunidad en base a la política, la gente gay prefería la disco, el
nivel económico y ¡El PAN!
Como ven ustedes parece que vamos
en distintos caminos, algunas activistas en contra de los discursos hegemónicos,
otras tratando de mediar entra la integración y la asimilación, las
personas que no les interesa más que coger y todas que sufrimos al no
tener una agenda política clara y somos presas de partidos, diputados y
pseudos representantes. Bueno ¿y en el año pasado (2004)? ¿Qué patzo?,
mana; pues paso lo que tenía que pasar Los discursos de comieron el
movimiento y con ello el discurso empresarial-consumista.
Pues si manta, por nuestra apatía,
por nuestra borreguez hoy estamos igual que en 1984 con la diferencia que
como creemos que al tener antros, revistas, marchas, centros comerciales,
programas de televisión y películas la lucha se ha ganado ¡Y no! Porque
sencillamente sigues siendo un bicho despreciado por tus jefes, un
animalito de colección para tus amigos los bugas tolerantes, un hijo
“raro” para tus padres, un hermano “incomodo” para tus hermanos ¿o
dime, porque sigues siendo esclavo de los demàs? ¿por qué no te haz
liberado? ¿por qué respiras solo en los antros gays?
¡Ay mis hijas! Grita Doña Juana,
todas las noches cuando se entera que, si bien manejan el discurso de la
diversidad y se dan un beso, permiten todavía que la policía los
chantajee cuanto dentro del 1er artículo de la Constitución se señala
que no te pueden discriminar por tu preferencia. En el 2004 vemos una
marcha capturada por un grupo llamado COMAC que día a día presenta visos
de una dictadura hegemónica; que desconoce a sus integrantes y prefiere
pagar a Letra S con trabajo que respetar el trabajo de su Comisión de
Prensa.
Esta la apatía de nosotros al
negarnos a movilizarnos o a cuestionar a las autoridades cuando se nos
niegan los derechos civiles y políticos que vienen con una sociedad de
convivencia. Dejamos que los colectivos sigan hablando por nosotros y no
participamos a la hora de plantear una agenda en común. Doña Juana no
sabe que será del 2005, pues nos esperan muchos retos y cree que los días
de los grupos están contados y no porque el trabajo no sea necesario,
sino porque con la presente devaluación –igual que en 1994- mucha gente
se seguirá escapando en la disco y en el consumismo.
Doña Juana ve con preocupación el
descontento al interior y al exterior de la COMAC por la falta de un
liderazgo fuerte, ve también la transparentaciòn que ha hecho el Museo
del Chopo con respecto a la Semana Cultural, ve con tristeza que grupos y
prensa dejan a merced de Carmen Soler y sus secuaces a los pacientes de la
Clínica Condesa, ve con tristeza que en el Estado de México, Querétaro,
Nuevo León, Guadalajara y otros más los bandos municipales sigan
violando los derechos de personas gays y lesbianas.
Doña Juana no sabe si es tiempo de
jubilarse, pero en el fondo cree que existe la esperanza de que en algún
momento despertemos por lo pronto no le queda más remedio que esperar las
próximas asambleas y juntas para agendar puntos del movimiento, checar la
transparencia y rectitud de COMAC, ver la caída de Soler y sus secuaces y
tal vez llegar a leer a alguno de sus lectores proponiendo cosas nuevas
para salvar de la eutanasia a este movimiento.
Su Gordita le envía saludos a Juan
Jacobo Hernández y con tristeza le dice ¡cuanta razón, tenias mana! Y
mientras se le ocurre que hacer se despide cantando su canción de hoy:
El recuento de los daños /del
holocausto de tu amor...
son incalculables e irreparables,/hay
demasiada destrucción.../Lágrimas que no consiguen/apagar el fuego que
hay en mí;/hay ilusiones muertas por doquiera
solo quedan ruinas de mí.../En
el recuento de los daños del terrible choque
entre los dos.../del firme impacto de tus manos/no sobrevivió mi
precaución...
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