|
©
Rey
David
Ruvalcaba/Enkidu
Yo
temprano acudí, un poco antes llegue al lugar
No
supe distinguir y sin ver empezaron a arribar
Ahí
estaban ellos dos, quienes he de admirar
Y
al fin de la noche a una mujer comencé a alabar
Morgan
Alexander una fotógrafa que retrata lo que no se puede olvidar
Los
estragos de una enfermedad que tanto ha de perdurar
Caras
plasmadas tristes, otras caras molestas pero daban a mostrar
Que
la esperanza en sus corazones no habría de acabar
Yo
la impresión que recibí fue fuerte, mi animo quiso llorar
No
supe como tanta emoción podría yo liberar
Ahí
las fotos para profundamente observar
Y para
que al hacer algo recordemos que hay que pensar
Minuciosos
detalles en cada representación que nos hacen recordar
Que
si hay algo que no sabe hacer esa enfermedad es discriminar
Entre
sombras y obscuridad cada persona podía expresar
Que
tenían valor para su vida terminar
Retratos
que van desde la esencia del ser humano al empezar
Pasando
por cada una de esas edades que uno debe de pasar
Infantes
ancianos negros blancos gordos delgados que se vieron infectar
Pero
no por eso se deben menospreciar
6
de diciembre del 2005, un día totalmente maravilloso. La mañana un tanto
monótona. Una tarde emocionante con un bello examen de estequiometría en
la materia de química, y la noche, ah, la noche totalmente plena, bella,
perfecta. Salir de mi hogar a sonrisa abierta por el simple hecho de que
yo sabía de que hora y diez minutos más tarde estaría con personas
fabulosas. Al transcurrir esa hora y diez minutos, llegué al lugar de la
cita. En ese momento me percate de que, como de costumbre, había llegado
temprano, en esta vez treinta minutos antes. Entonces, para el tiempo
pasar fui a una tienda de discos. Cerca de las 20:30 horas salí y llegue
nuevamente a la calle de Londres numero 104, en donde, aun no había
muchos alrededor.
En
el momento menos pensado, al voltear, miré a quien reconocí como Agustín,
y enseguida note que estaba Lars. Ahí estaban dos de las personas que mas
admiro. Me quedé y me impacté al ver a una mujer, que enseguida supuse
que era la artista, y así fue. Vaya dama, pero la sorpresa estaba esperándome
para chocar en contra de mi, pues dentro del lugar se encontraba el tesoro,
que hasta ese momento yo no había admirado y hubiera sido una lástima no
hacerlo. Cuando entré, miré la sorpresa que estaba aguardando para
golpearme, lo hizo cuando mi atención en las fotos postre (en ese momento
fue mayor mi impresión, que sentí al ver que el nuevo álbum de Madonna
está en segundo lugar y no en primero, en la tienda de discos).
Mis
ojos, afectados por el sol, rayos UV y contaminación, quedaron saturados
de imágenes, que mi cerebro no tardó en codificar para acarrearme una
serie de emociones tan desencadenadas que al final olvidé cuál había
sido su origen. Eran personas en las fotografías, personas portadoras del
VIH, algunas con SIDA, hombres, mujeres, niños; rostros tomados de Cuba,
de EUA, de México, de la vida real. Rostros humanos con sufrimiento,
madres con tristeza inmensa por traer en sus entrañas a otro humano
inocente pero ya, posiblemente, infectado. Caras humanas con
arrepentimiento de no haberse prevenido en el pasado, o enojo por alguna
negligencia que los dejó sentenciados; rostros humanos con la esperanza
de que el presente siga latente, ya que simboliza el futuro de toda esa
gente, que quizás sí tienen una enfermedad que los llevará a la muerte,
pero más enfermo está quien es discriminante, quien no entiende que son
humanos y que cada uno de esos corazones late muy fuertemente porque la
lucha que emprenden día a día es tan impresionante, que sólo una gran
artista como Morgan Alexander puede dejarlos impresos. Ella hace lo que es
imposible: Dejarlos Vivos Eternamente.

Morgan
Alexander con Agustín Villalpando en El Auditorio Municipal de la
Ciudad de Papantla, el 9 de diciembre de 2005, durante Sida y Cultura II
(Fotos ©
Angel de Velasco/Enkidu)
©
Rey
David
Ruvalcaba/Enkidu
| Exhibición
en Cabaretito VIP: |
|
El SIDA nos Afecta a
TODO$ NO$OTRO$
-
AIDS Affects U.$ ALL
La fotografía de Morgan Alexander
|
|
Entre
el jueves 1° de diciembre y el 8 de diciembre, una selección de las
fotografías de Morgan Alexander estaba expuesta en la
Galería de la discoteca "Cabaretito VIP" en
Ciudad de México (Londres 104, Zona Rosa) |
|
|
|

|
| |
|

|
| |
|

|
| |
|