La Confianza: Clave de la Felicidad
por José F. Colón
 
Estandarte Del Simbolo De La Paz
 
"El signo de la tríada puede encontrarse por todo el mundo con una variedad de significados. Algunos lo interpretan como un símbolo del pasado, presente y futuro, rodeados por el círculo de la Eternidad; otros consideran que se refiere a la religión, ciencia y arte, agrupados en el círculo de la Cultura. Pero independientemente de la interpretación, el signo en sí posee unas características universales sumamente representativas."
 
 
Espionaje, secuestros, asesinatos, envidia, celos, pasiones desmedidas: todas son signos de los tiempos que vivimos, situaciones que agravan el que una persona pueda vivir en paz y tranquilidad, aun con sus mas queridos allegados. De toda esta maraña que la humanidad ha desatado se desenvuelve una tormenta donde las ilusiones se truncan y poco a poco se pierde la confianza.
 
Resulta insólito pensar que un fiscal pueda dejar a su infante en el automóvil en pleno sol, y que el niño muera por el olvido de su padre, quien supuestamente representa la ley. Es peor aun pensar que una jauría de perros realengos devore a un niño y le quite la vida, por la incapacidad de una comunidad de ponerle un freno a la procreación desmedida de animales que sueltan a la calle para que Dios reparta suerte. Este tipo de acción conlleva repercusiones graves que retratan en lo que se ha convertido nuestra sociedad. Eso, tristemente ha ocurrido recientemente en Puerto Rico...
 
Sin embargo, y esto hay que verlo con la mayor de las aperturas, de una forma u otra situaciones semejantes se repiten en diferentes estados y países de nuestro hemisferio y en el Mundo. La solidaridad que necesitamos esta siendo opacada por la distancia creada por el materialismo y el neo liberalismo desmedido. Un cáncer socava la salud mundial y tenemos que extirparlo...
 
Debemos analizar profundamente nuestros roles individuales y colectivos para tratar de sanear y cambiar el curso que llevamos. La crisis política que nos ha amenazado por décadas, aun después del supuesto fin de la guerra fría permite que sigan los conflictos, el terrorismo y la guerra.
 
Ha sido impresionante ver como el sepelio del Papa Giovanni Paolo II pudo reunir y concentrar en un mismo lugar a personas y gobernantes de pensamientos encontrados, distintos. Este, pienso, es el mejor legado que nos ha dejado el Papa pasado. Ahora debemos, como si fuéramos el conclave de Cardenales, tratar de elegir el rumbo que va a seguir nuestra humanidad; o seguimos por el derrotero de la desconfianza y las trabas que ella conlleva, o tratamos de sentarnos unidos a establecer mejores diálogos, mas abrazos y mejores alianzas...
 
Sabemos, de una manera u otra, que el Mundo necesita un cambio drástico para lograr una humanidad feliz y balanceada, donde ni el estigma, el discrimen o los prejuicios de clase, sexo, preferencia sexual, estado económico, raza o religión puedan ser inconvenientes que desafíen la unidad deseada.
 
Para lograr este estado de felicidad y paz necesitamos afianzar los vínculos a través de la confianza, sin secretos o agendas escondidas. Para la humanidad ha llegado la hora de la verdad. Nada más, simple y sencillamente es un paso a la auto-aniquilación y sobrevivencia de nuestra especie...
 
La desconfianza y la intriga son enemigos de la paz y debemos de eliminarlos totalmente de nuestras vidas... 
 
 
Gracias.
 
Nota: El autor es defensor de los derechos de las PVVIH/SIDA, los derechos de la comunidad GLBTT y los derechos humanos en general en San Juan, Puerto Rico. Para comentarios puede escribirle a jfcolon062@aol.com