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Jóvenes de Brazil realizan cruzada a favor de los matrimonios
civiles gay.
Taubate,
Brazil : Asignado por el gobierno brazileño a un pueblo remoto, Joao
Gilberto Goncalves, fiscal de 27 años de edad, ha convertido ese puesto
obscuro en el primer lugar del país donde se realiza un esfuerzo serio
para legalizar el matrimonio gay. Mientras que el caso de alto-perfil que
inició en enero y busca legalizar el matrimonio gay ha ultrajado a la
iglesia Católica, en este país que es el más grande en feligreses de
esta denominación cristiana, Golcalves asegura que su caso es muy directo.
“Los
gays merecen igualdad de derechos, no más derechos o menos derechos. Esto
es algo que debe ser discutido de manera objetivo, sin interferencia del
estándar moral de la iglesia sobre el matrimonio,” dijo en una
entrevista en Taubate, un pueblito somnoliento de granjas e industrias a
unas 80 millas al noreste de Sao Paulo.
Desde
que se unió a la clase élite de fiscales federales de Brazil, hace dos años
–él no tiene un jefe y no puede ser despedido– Goncalves se ha hecho
de una reputación con mucha rapidez. El ganó un caso requiriendo que el
gobierno diera a conocer algunos archivos secretos de la dictadura del país
(1964-1985), y planea iniciar un caso legal que legalizaría la
investigación de células madre [stem-cell research].
Corpulento
y portando lentes, Goncalves trabaja desde una casa rediseñada en una área
residencial tranquila. Su interés en los derechos gay creció luego de
leer un artículo por un académico que mostró, acorde con la información
de 1997, que un gay es golpeado hasta la muerte cada tres días en Brazil.
“A pesar de las apariencias de ser tolerante, Brazil es un lugar donde
los gays son asesinados de manera violenta. Yo soy 100% heterosexual y
nunca antes había tenido relación con el movimiento por los derechos
gay,” afirma Golcalves.
Su
interés en probar los límites de la constitución de Brazil de 1988 y
una creencia de que la legalización del matrimonio civil gay combatiría
el prejuicio social, lo ha convencido de iniciar el caso legal.
Su
demanda administrativa solicita al poder judicial federal que interprete
de manera amplia una norma constitucional a fin de extender los derechos
del matrimonio a todas las parejas, incluyendo las del mismo género. Se
espera una decisión de la corte a fines de este año; sin embargo, es muy
probable que el fallo sea revisado por una corte mayor. Si el fallo
persiste, permitiría que los gays en el quinto país más poblado del
planeta puedan casarse.
Condena y Apoyo
Si
bien líderes de la iglesia católica de Brazil han denunciado la demanda
de 97 páginas; el oficial de la oficina de derechos humanos del
presidente, así como promotores de la población gay del país –esta
población se estima es de unos 18 millones de habitantes– han aplaudido
a Golcalves. Cabe apuntar que la Constitución de Brazil prohíbe la
discriminación con base en la orientación sexual. Las parejas bugas [straight-heterosexuales] actualmente tienen una
ventaja injusta pues se les permite casarse, lo que implica que ganan
derechos de herencia y pensiones que dejen sus cónyuges, aseguró
Golcalves.
Goncalves,
quien fue bautizado católico pero está en contra de muchas de las enseñanzas
de la iglesia afirma que ésta ha estado en lo incorrecto con anterioridad.
“Hace mucho tiempo, era considerado inadecuado hablar sobre derechos
iguales para mujeres y para negros. La iglesia solía enseñar que los
negros no tenían almas. Ahora sabemos que esa es una idea enteramente
absurda. Creo que el futuro voltearemos a nuestros días y nos
sorprenderemos de cuán pobre [poorly]
tratábamos a los homosexuales,” dijo el abogado a Reuters, mientas
afirmaba que los gays ganarán derechos sociales del mismo modo en que las
mujeres lo hicieron hace algunas décadas.
La
sociedad de Brazil se está moviendo en la dirección que indica Goncalves.
El año pasado, el estado de Río Grande do Sul, al sur del país, aprobó
las uniones civiles. Mediante éstas, las parejas gay reciben algunos
derechos derivados del matrimonio, como el acceso a la seguridad social de
su pareja, pero no el derecho a los beneficios de pensión ni herencia.
A diferencia de Estados Unidos, donde los
matrimonios gay en San Francisco y Nueva York causaron encabezados de
primera plana en los periódicos, las ceremonias de unión civil en Brazil
no han levantado tal controversia. La mayoría de la gente ni siquiera
sabe lo que está sucediendo, y las parejas gay de otros estados no han
viajado a Rio Grande do Sul para entrar en las denominadas Uniones Civiles.
La
homosexualidad es aceptada en las grandes ciudades del país, donde existe
una vida nocturna gay próspera, pero con frecuencia en estigmatizada en
las áreas rurales. Los anuncios de salud del gobierno discuten con
franqueza la sexualidad aun cuando pocas celebridades o políticos son
abiertamente gay.
Fuera
de Brazil, Canadá ha presentado una iniciativa de ley para legalizar el
matrimonio y podría convertirse en el tercer país, luego de Bélgica y
los Países Bajos en permitir el matrimonio entre personas del mismo género.
Si
la demanda de Goncalvez sobrevive las numerosas apelaciones y retos, como
se espera, el caso de Brazil sería escuchado en tres cortes federales
diferentes antes de llegar a la Corte Suprema. Goncalvez piensa que podría
ser un proceso de unos 10 años hasta que se otorgue un veredicto final,
pero tiene confianza en ganar. “El tiempo está de mi lado pues la
sociedad evolucionará para rechazar el prejuicio contra los gays.”
“Young
Brazilian crusades for gay marriage,” Terry Wade, Reuters.co.uk, Feb 28,
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