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El Vaticano divulga Instrucción que prohíbe la
ordenación de homosexuales
CIUDAD DEL VATICANO 30/11/2005(AFP) - El Vaticano prohibió
oficialmente este martes (29 de noviembre de 2005) la ordenación de
homosexuales al considerarlos no aptos para el sacerdocio en una "Instrucción"
aprobada por el Papa Benedicto XVI y divulgada por el diario de la Santa
Sede al término de diez años de reflexiones y polémicas.
La publicación confirma la versión divulgada con antelación por la
agencia católica italiana Adista bajo el polémico título "limpieza
étnica", con lo que se denunciaba también el malestar que existe
dentro de la misma Iglesia sobre un tema tan delicado y actual.
La Iglesia católica decidió cerrar definitivamente las puertas de
los seminarios y de las órdenes religiosas a todos aquellos que "practican
la homosexualidad", presentan "tendencias homosexuales
profundamente radicales" o sostienen la llamada "cultura
gay".
El documento, aprobado por el Papa Benedicto XVI el pasado 31 de
agosto, fue enviado a los obispos y dirigentes de los seminarios de todo
el mundo tras haber sido preparado por la Congregación para la
Educación Católica, dirigida por el prefecto polaco, cardenal Zenon
Grocholewski.
De nueve páginas y con cerca veinte notas al margen, el texto lleva
el título "Instrucción sobre los criterios de discernimiento
vocacional en relación con las personas de tendencias homosexuales
antes de su admisión al seminario y a las órdenes sagradas".
La aprobación de la Instrucción resulta "más urgente debido a
la situación actual", sostiene la breve introducción al referirse
indirectamente a los escándalos y denuncias hechos en numerosos países
contra sacerdotes pedófilos y homosexuales.
La Instrucción reitera la doctrina tradicional de la Iglesia sobre
la homosexualidad, considerada un comportamiento "intrínsecamente
malo" y pone en entredicho la "madurez afectiva" de los
homosexuales, incapaces de mantener "una correcta relación con
hombres y mujeres", sostiene el párrafo clave del documento.
"La madurez afectiva lo capacitará para establecer una
relación correcta con hombres y mujeres, desarrollando un verdadero
sentimiento paterno espiritual hacia la comunidad eclesial que le ha
sido confiada", sostiene el texto.
En el documento se hace la distinción entre "actos homosexuales",
considerados por los católicos "pecados graves, inmorales y
contrarios a la leyes de la naturaleza" y tendencias homosexuales,
calificadas como inclinaciones "objetivamente desordenadas".
Pese a que el texto precisa que la Iglesia debe acoger "con
respeto y delicadeza" a los homosexuales evitando "toda
injusta discriminación", numerosas asociaciones católicas que
defienden el reconocimiento de los "curas gays" y
organizaciones de defensa de los homosexuales han protestado contra un
texto que califican de "racista y homofóbico".
"Las tendencias que fueran sólo expresión de un problema
transitorio, como el de la adolescencia aún no cumplida, deben ser
claramente superadas al menos tres años antes de la ordenación
diaconal", establece el documento vaticano.
"El simple deseo de ser sacerdote no es suficiente y no existe
el derecho de recibir la ordenación", advierte la Iglesia, que
invita a los obispos a aplicar las normas de discernimiento para acceder
al seminario y de verificar, tras la admisión, "que tengan la
madurez afectiva" indispensable.
El Vaticano previene que "sería gravemente deshonesto que el
candidato ocultara la propia homosexualidad para acceder, a pesar de
todo, a la ordenación".
"Tal falta de rectitud no corresponde al espíritu de verdad, de
lealtad y disponibilidad que debe caracterizar la personalidad de quien
cree que ha sido llamado a servir a Cristo y a su Iglesia en el
ministerio sacerdotal", concluye la Instrucción.
La divulgación oficial de las normas vaticanas desató una serie de
reacciones en todo el mundo.
La asociación francesa "David y Jonathan", integrada por
católicos homosexuales, consideró tales normas "inaplicables y
peligrosas".
New Ways Ministry, una asociación norteamericana de sacerdotes
activos en la comunidad homosexual, teme que los sacerdotes y
seminaristas gays "tengan que ocultarse aún más", mientras
el italiano Franco Grillini, presidente honorario de la asociación
Arcigay, la calificó de "casi racista".
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