
El poder
sobre la muerte
por
José F. Colón
Los países, las
naciones y la humanidad en general tienen que hacer sacrificios para
adelantar aquellas cosas justas, deteniendo las trabas que sectores llenos
de egoísmo y egolatría imponen sobre el bienestar de los pobres, los
menesterosos, los ancianos, los niños y los enfermos.
En Puerto Rico se ha
desatado una guerra tribal que amenaza las bases mismas de nuestro
bienestar colectivo, simple y sencillamente porque aquellos que dicen
llamarse líderes se han otorgado el derecho de decidir sobre la vida de
los demás. Me refiero específicamente a la situación que está
ocurriendo con el tranque entre la Rama Legislativa y la Rama Ejecutiva,
donde ni siquiera el diálogo ha sido posible debido a la negación
rampante de dirigentes que se niegan a sentarse a dialogar. Indudablemente
estas luchas de poder ocurren en cada rincón del Mundo.
Mientras tanto siguen
pasando los días y los servicios básicos, como aquellos concernientes a
la salud de personas enfermas, se están poniendo en peligro, impulsando
una crisis innecesaria, inválida e inmoral.
Hablo como una persona
que utiliza dichos servicios para sobrellevar mis condiciones de salud:
SIDA, diabetes, ostopenia, osteoporosis, dos discos herniados en las
cervicales 3 y 4, además de asma crónica y condiciones en la piel que
van desde cáncer hasta dermatitis atopica crónica. Quiero extender mis
palabras e incluir a los miles de seres humanos de todas las edades que
necesitan cuido y servicios que están amenazados en la coyuntura en la
cual nos encontramos.
El pueblo de Puerto
Rico dió un mandato en las pasadas elecciones, pero se que en ningún
momento dió un mandato para que se ponga en peligro la vida de aquellos
que padecemos de enfermedades crónicas y terminales. Nadie tiene el
derecho de poner en jaque el bienestar físico y emocional de todo un
pueblo, menos cuando la razón se basa en meras diferencias de carácter
político partidista.
Acuso a aquellos
llamados lideres de perpetuar un crimen en contra de nuestra comunidad
cuando no se aprueban medidas que van dirigidas a la salud del pueblo.
Hace unos días las
Secretarias de Salud y de la Familia indicaron que de no aprobarse el
presupuesto los servicios se iban a ver afectados, entre ellos aquellos
que recibimos las personas que sufrimos de VIH/SIDA. Esto es inaguantable
y tiene que cesar de inmediato, permitiendo que los recursos que se
utilizan para salvar vidas lleguen lo antes posible a sus destinos: los
pacientes que vivimos con las condiciones que pueden causarnos la muerte.
Nadie tiene el derecho
de hacernos pasar por esta angustia y temor, que duplica las que ya
tenemos sufriendo nuestras enfermedades. Esto nos es dañino.
Hay que nombrar con
nombre y apellidos a aquellos que entorpecen los procesos, diligenciando a
como de lugar el que sean expulsados de sus puestos, ya que atentan, como
cualquier otro tipo de genocidio, contra el bienestar de la gente enferma.
Por cuanto hagamos como
pueblo una advertencia contundente y firme de que nadie tiene el poder de
directa o indirectamente, por maldad u omisión, de atentar contra miles
de vidas que se encuentran al borde de la sima, por los caprichos y poca
visión de quienes o nos les importa el bienestar del pueblo, o son tan
ignorantes que no se dan cuenta del efecto de sus acciones.
Pedimos urgentemente se
establezca el diálogo que permita que las aguas bajen a su nivel y que
nosotros, los enfermos, podamos sentirnos seguros, en un clima de altura y
bajo la protección de aquellos que por ley debieran estar protegiéndonos,
no poniéndonos en peligro.
Sepa cada una de los
miembros de la legislatura que la comunidad no se va a quedar con los
brazos cruzados. Si tenemos que morir de hambre para detener este trato
cruel, pues que así sea. Las acciones que lleven a cabo en los próximos
días determinarán el curso que llevemos, el cual sin duda va a poner fin
a esta tragedia que corroe las bases mismas de nuestra convivencia democrática.
Muchas gracias.
Nota: El autor es defensor de las PVVIH/SIDA,
los derechos de la comunidad GLBTT y los derechos humanos en general en
San Juan, Puerto Rico.
Para comentarios puede escribirle a: jfcolon062@aol.com. La gráfica es
de http://www.yuyimorales.com/muerte_foto_paleta.htm
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