Primer Oscar a una canción en
español
Raúl Pierri
MONTEVIDEO, 28 feb (IPS) - La lengua española
se anotó un importante y sorpresivo triunfo en el ambiente musical y
cinematográfico de Estados Unidos cuando el uruguayo Jorge Drexler recibió
un Oscar de Hollywood por su canción ”Al otro lado del río”, parte
de la banda sonora del filme ”Diarios de motocicleta”.
Es la primera vez, desde que se creó esa categoría
en 1934, que una canción completamente en castellano recibe el galardón
y es interpretada en la misma ceremonia.
El actor español Antonio Banderas y el guitarrista mexicano Carlos
Santana fueron quienes tocaron el tema de Drexler en el Kodak Theatre de
Los Ángeles, ya que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de
Hollywood consideró que éste no era suficientemente conocido en Estados
Unidos como para estar dos minutos en el escenario.
Drexler, quien dialogó con IPS por vía telefónica desde Los Ángeles en
vísperas de la ceremonia, había expresado su malestar por la decisión
de los organizadores.
”Los productores no respetaron los más mínimos códigos de elegancia.
Nunca me preguntaron nada. Jamás se comunicaron conmigo para decirme su
decisión”, afirmó el músico, quien sólo recibió de la Academia un
DVD en el que se pide a los candidatos no dar discursos largos en caso de
que ganen.
De todas formas, cuando le tocó (contra todos los pronósticos) recibir
su premio el domingo, el músico uruguayo no dio un discurso: se limitó a
entonar una estrofa de su canción y a dar las gracias.
”Yo no disfruto la venganza. A mí me gusta cantar y por eso lo hice en
el escenario”, dijo luego a la prensa.
En protesta por la decisión de la Academia de excluir a Drexler del
espectáculo, el actor mexicano Gael García Bernal, protagonista de
”Diarios de motocicleta”, no asistió a la ceremonia del domingo, en
la que debía presentar a Banderas y a Santana.
Fue la también mexicana Salma Hayek quien tomó su lugar. En un claro
gesto de solidaridad, tradujo parte de la canción de Drexler, la elogió
varias veces y subrayó que el tema era obra del músico uruguayo,
mientras las cámaras lo enfocaban a él.
Su canción compitió con ”Accidentally In Love”, del filme animado
”Shrek 2”, ”Believe”, del también animado ”El expreso polar”,
”Look To Your Path”, de la película francesa ”Los coristas”, y
”Learn To Be Lonely”, del musical ”El fantasma de la Ópera”.
El Oscar sin duda impulsará la carrera de Drexler en Estados Unidos,
donde ya editó su disco ”Eco”, que incluye el tema premiado.
”Diarios de motocicleta” es la historia de un viaje que realizó el líder
revolucionario argentino-cubano Ernesto ”Ché” Guevara por América
del Sur cuando tenía 23 años, junto a su amigo Alberto Granado, un bioquímico
de 29. En la travesía la pobreza lo tocó de cerca y su pensamiento político
comenzó a madurar.
”Es una metáfora de todo viaje personal en el que uno se enfrenta ante
determinadas opciones éticas. Es un viaje en el que uno cambia, y tiene
que arriesgarse”, explicó Drexler a IPS.
”Lo que más me atrapó de la película es que se concentra en el ser
humano (Guevara) y no en lo político. En las decisiones que tenemos que
tomar en la vida”, añadió
Otros latinoamericanos que estaban nominados pero no pudieron llevarse la
estatuilla fueron el escritor puertorriqueño José Rivera, autor del guión
de la misma película, y la colombiana Catalina Sandina Moreno, nominada a
mejor actriz por ”María, llena eres de gracia”, sobre una joven usada
como ”mula” para traficar droga a Estados Unidos.
El gran triunfador de la noche fue Clint Eastwood, quien se llevó un
Oscar a mejor director por ”Million Dollar Baby”, también elegida
mejor película del año.
La lengua española volvió a ser protagonista cuando la película ”Mar
adentro”, del chileno-español Alejandro Amenábar, recibió el premio a
mejor filme extranjero.
En cambio, la elogiada ”Diarios de motocicleta”, una producción
estadounidense, argentina, peruana y chilena, fue la gran ausente en esa
categoría.
Con la producción ejecutiva del actor y director estadounidense Robert
Redford, el filme fue dirigido por el brasileño Walter Salles, elogiado
por ”Estación Central” (1998), y el montaje estuvo a cargo del también
brasileño Daniel Rezende, destacado en ”Ciudad de Dios” (2002).
La banda sonora original está a cargo del compositor argentino Gustavo
Santaolalla, ganador de dos premios Grammy Latino y productor de Bajo
Fondo Tango Club, una fusión de tango, música electrónica, pop y rock.
El puertorriqueño Rivera elaboró el guión basándose en el diario de
notas del propio Guevara y de los respectivos apuntes de Granado. Su
trabajo fue nominado al Oscar a Mejor Guión Adaptado, aunque perdió ante
el filme ”Sideways” (traducida al mercado hispano como ”Entre copas”).
”Diarios de motocicleta” recibió semanas atrás dos premios BAFTA, de
la Academia de Cine Británica, a mejor película extranjera y mejor banda
sonora. Estaba nominada en siete categorías, incluyendo a mejor película
del año.
El filme, además de haber sido elogiado en Cannes, aplaudido de pie en el
festival Sundance y calificado de ”obra maestra” por el diario The New
York Times, se convirtió en la película en español más taquillera en
Estados Unidos, con una recaudación de casi 14 millones de dólares desde
su estreno a comienzos de este año en ese país.
La historia tiene constantes toques de humor y se centra en la incipiente
evolución del pensamiento de Guevara, un estudiante de Medicina que, a
pesar de la inicial resistencia de sus padres, decide en 1952 recorrer
junto a Granado América del Sur, con el único fin de la aventura.
Con una vieja motocicleta, a la que llaman ”La Poderosa”, y la ropa
esencial, inician desde Buenos Aires una odisea en la que afrontan nieve y
lluvia, se hacen pasar por afamados científicos para obtener comida y
luchan contra los constantes ataques de asma de Guevara, por entonces
apodado ”Fúser”.
Pero los encuentros con ancianos pobres, indígenas desterrados por
grandes corporaciones, desempleados obligados a trabajar en las minas,
prostitutas y leprosos marginados convierten aquella aventura juvenil en
un baño de realidad latinoamericana.
De los labios de Guevara no sale pensamiento político alguno en el filme.
Apenas una mención al pasar a la lucha armada en una conversación con su
compañero de viaje.
Las reflexiones del futuro revolucionario se vislumbran en el rostro de
García Bernal cuando queda impactado por los testimonios de indígenas y
mineros, y algo más cuando da un discurso tímidamente ”americanista”
en un leprosario de Perú, donde celebra su cumpleaños.
Las fotografías de gente común tomadas en blanco y negro por el francés
Eric Gautier, intercaladas en el filme, impactan como la cruda realidad en
la conciencia de quien se convertiría en el máximo símbolo
revolucionario del siglo XX.
Una película que amenaza con cambiar al espectador. ”Empecé la película
considerándome un director brasileño, y la terminé sintiéndome brasileño,
pero también, y sobre todo, latinoamericano”, señaló Salles en una
presentación del filme. (FIN/2005)
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