Uruguay delinea su perfil
Diana Cariboni
MONTEVIDEO, 3/3/2005 (IPS) - El flamante
presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, dijo que su gobierno no es ”socialista”,
sino un proyecto nacional y democratizador, destinado a reducir las
desigualdades sociales y económicas.
Vázquez, el primer mandatario de izquierda en este
país sudamericano, pareció replicar así la retórica de su par
venezolano, Hugo Chávez, uno de los dignatarios que llegaron a Uruguay
esta semana para presenciar las ceremonias de cambio de gobierno cumplidas
el martes.
En un acto en la sede de la alcaldía de Montevideo en el que habló
durante más de dos horas, Chávez dijo el miércoles que ”no hay solución
dentro del capitalismo. El camino es el socialismo, pero tenemos que
inventarlo”.
Este jueves en una conferencia con medios de comunicación extranjeros (su
primer encuentro con la prensa desde que asumió su cargo), Vázquez afirmó
que ”América Latina es la región del mundo donde la riqueza, que no es
poca, sino que es mucha, se reparte con mayor desigualdad”.
”Y en este momento creemos muchos quienes estamos en el ejercicio de
gobierno en los países latinoamericanos” que la región ”necesita en
su conjunto elaborar un proyecto político que definitivamente atienda las
necesidades de los pueblos latinoamericanos”.
Así sintetizó el mandatario las sintonías y coincidencias de su nueva
administración con otros gobiernos de la región.
”Esto con respecto al proyecto político latinoamericano. Con respecto a
la región, Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, el propio Paraguay,
Bolivia, por hablar de la zona sur de Latinoamérica, está en este
momento transitando una situación realmente histórica de cambios”,
afirmó Vázquez.
Después de muchos años, hay coincidencias en aspectos vinculados a la
economía, a los derechos humanos y a la integración energética, dijo el
mandatario.
Vázquez recordó que cuando se fundó su partido (la coalición
izquierdista Frente Amplio), en 1971, obtuvo 18 por ciento de los votos,
contra más de 80 por ciento para los dos partidos tradicionales.
”Apenas 34 años después, nuestra fuerza política atrajo a más de 50
por ciento del electorado”.
”Nuestro crecimiento no puede atribuirse íntegramente a los errores de
los partidos tradicionales”, sino a que la izquierda fue una fuerza
responsable, democrática, que defendió la Constitución siempre,
inclusive en momentos dramáticos como la dictadura militar (1973-1985) y
la crisis financiera y social de 2002, dijo.
En sus intervenciones, subrayó muchas veces el carácter democrático y
reformista que piensa imprimir a su gestión.
”Los cambios que vamos a hacer tendrán que ser cambios a la uruguaya o
no serán. El cambio a la uruguaya es un cambio pacífico, un cambio
gradual, un cambio meditado”, añadió.
Si me preguntan ”si nuestro programa de gobierno es un programa
socialista, le voy a decir que no lo es”, dijo Vázquez. ”Es un
programa nacional, es un programa profundamente democratizador del país”,
añadió.
En apenas dos días de gestión, las nuevas autoridades uruguayas han dado
señales muy fuertes de la nueva inserción regional del país.
En medio del clima eufórico de Montevideo por el cambio de gobierno, los
mandatarios Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, Néstor Kirchner, de
Argentina, y Hugo Chávez, de Venezuela, acordaron en una reunión
unificar posiciones ante instituciones financieras internacionales y
avanzar en la integración energética e industrial.
Otro de los asuntos tratados en ese encuentro fue el respaldo que los
gobiernos vecinos podían prestar al proceso de canje de la abultada deuda
externa argentina, mediante la compra de bonos. Horas más tarde, Chávez
anunció que su país compraría 500 millones de dólares en papeles del
Estado argentino.
Uruguay y Venezuela firmaron un convenio para la venta de crudo venezolano
en condiciones ventajosas, y otros protocolos en los que Uruguay se sumó
como accionista minoritario a la cadena regional Televisión del Sur (Telesur),
y a una compañía petrolera regional que podría llamarse Petrosur, ambas
iniciativas de Chávez.
Además, el gigante estatal Petróleos de Venezuela colaborará con la
modernización de la también estatal Administración Nacional de
Combustibles, Alcohol y Portland, de Uruguay.
Por otra parte, Vázquez firmó con su par argentino Kirchner un acuerdo
para intercambiar información que permita esclarecer la suerte de
desaparecidos víctimas de los regímenes militares de los años 70 y 80 a
ambos lados del Río de la Plata.
Asimismo, el gobierno uruguayo reanudó relaciones diplomáticas con Cuba,
rotas por la administración del liberal Jorge Batlle (2000-2005), y
prometió estudiar el pedido cubano de asociación al Mercado Común del
Sur (Mercosur, que conforma con Brasil, Argentina y Paraguay).
Pero este jueves, la administración de Vázquez fue clara en delinear su
propio perfil en ese conjunto de coincidencias políticas y económicas.
Acerca de la posibilidad de negociar en forma conjunta la deuda externa de
los países, el ministro de Economía Danilo Astori afirmó que ”nunca
hay que renunciar a acordar caminos con los países de la región y
siempre es bueno buscar puntos de vista que puedan ser comunes”.
Pero la historia demuestra ”que nuestros países han venido siguiendo
caminos peculiares para el tratamiento de sus deudas” y de sus vínculos
con los organismos financieros multilaterales. ”Y eso también hay que
respetarlo”, observó.
Además, ”Uruguay es un país muy respetado por la conducta que ha
tenido y eso es un capital muy grande, muy importante, que debemos
preservar”, advirtió Astori.
A su juicio, esa imagen será muy valiosa en los próximos meses, cuando
el gobierno emitirá papeles de deuda pública para obtener financiación
destinada a ejecutar proyectos ajenos al presupuesto quinquenal (que rige
hasta fines de 2005).
Uno de esos proyectos es el Plan de Atención Nacional a la Emergencia
Social (Panes), destinado a unas 200.000 personas que viven en situación
de indigencia. ( (FIN/2005)
|