Montevideo de fiesta
Raúl Pierri
MONTEVIDEO, 1/3/2005 (IPS) - La capital
uruguaya vivió una gigantesca fiesta popular este martes, en la que
cientos de miles de personas celebraron en las calles la asunción del
nuevo presidente, el izquierdista Tabaré Vázquez.
Fuegos artificiales desde la madrugada y miles de
balcones adornados con los colores azul, rojo y blanco, del ahora
gobernante Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría, fueron
anticipando una imponente manifestación popular ante la llegada al poder
del primer gobierno de izquierda.
Desde temprano se organizaron concentraciones en distintos puntos de la
capital para hacer traslados gratuitos en ómnibus al lugar de la cita: la
puerta del Palacio Legislativo, donde Vázquez juró fidelidad a la
Constitución ante la Asamblea General legislativa.
”Vinimos con toda la familia y creo que nos vamos a quedar hasta las
tres de la madrugada festejando”, dijo a IPS Daniel, quien llegó en un
ómnibus del popular barrio del Cerro acompañado de sus siete hijos y su
esposa, cada uno con una bandera.
”Lo que yo quiero es un cambio de verdad, más oportunidades de trabajo
y posibilidades de educación para los chiquilines. Los políticos a veces
fallan, pero creo que éstos van a cumplir”, añadió este hombre de 37
años, que realiza trabajos zafrales para sobrevivir.
Otros se acercaron en sus propios medios de transporte, como Elisardo, un
clasificador de basura de 38 años. Llegó desde el barrio del Hipódromo
en su humilde carro, con sus 10 hijos y su compañera.
”Lo único que quiero es que este gobierno sea mejor. Hace 30 años que
estoy en la calle recolectando basura. Yo no tengo ningún oficio, y no
quiero que mis hijos sigan el mismo camino”, dijo a IPS, en tanto otros
periodistas fotografiaban su caballo, adornado con banderas uruguayas y
venezolanas.
Mientras diplomáticos y autoridades extranjeras iban ingresando a la sede
del parlamento, gente de todas edades y clases sociales se acercaban a la
Avenida del Libertador, que cruza el centro de la ciudad en diagonal para
desembocar en el bello edificio de mármol blanco, donde se montó un gran
escenario para un concierto nocturno.
Al Palacio Legislativo fueron llegando, entre otros, los presidentes Néstor
Kirchner, de Argentina, Carlos Mesa, de Bolivia, Luiz Inácio Lula da
Silva, de Brasil, Ricardo Lagos, de Chile, Alejandro Toledo, de Perú, y
Hugo Chávez, de Venezuela, así como los príncipes Felipe de España y
Eduardo de Inglaterra.
Afuera, un sinnúmero de banderas del Frente Amplio y de Uruguay, además
de algunas argentinas, chilenas, cubanas y del País Vasco, fueron
concentrándose lentamente, a la vez que se oían consignas de sindicatos
y se vendían camisetas con el rostro del líder revolucionario
argentino-cubano Ernesto ”Che” Guevara.
Un estruendo de gritos y chiflidos recibió a Vázquez, al que siguió un
silencio casi absoluto para dar lugar al himno nacional y luego a su
discurso ante los legisladores, reproducido por los parlantes instalados a
lo largo de la avenida.
Pronto la multitud se dividió en grupos alrededor de cada parlante.
Ancianos, niñas, niños, mujeres y jóvenes se detuvieron a escuchar,
ondeando despacio sus banderas y explotando en aplausos en varios pasajes
del discurso.
Algunos tenían los ojos en lágrimas, y otros, llenos de entusiasmo,
parecían repetir el discurso. ”¡Única!”, lanzó una señora con el
rostro pintado de rojo, azul y blanco, cuando Vázquez calificó de
”trascendente” la jornada de este martes.
Cuando las palabras terminaron, todos se formaron automáticamente en fila
a los lados de la avenida, apoyados en las vallas, para saludar a Vázquez
durante su traslado al Edificio Independencia, en el que recibió la banda
presidencial del jefe de Estado saliente, Jorge Batlle.
Detrás de una gran multitud se veía un abandonado cartel publicitario de
Jorge Larrañaga, el principal rival del líder izquierdista en las
elecciones de octubre.
Jóvenes usando camisetas con la frase ”Chau, Jorge” saludaron a Vázquez
justo frente a un grupo de ancianas que alzaban fotografías del general Líber
Seregni, líder histórico y fundador del Frente Amplio, fallecido el año
pasado.
En el recorrido, Vázquez pasó al lado de un grupo de familiares de
desaparecidos durante la última dictadura militar (1973-1985). Las
fotografías de las víctimas de la represión se entremezclaban con los
rostros alegres de los niños alzados en hombros de sus padres para ver al
nuevo presidente.
”Si estoy en tu memoria, soy parte de la historia”, rezaba un enorme
cartel de la organización Madres y Familiares de Uruguayos
Detenidos-Desaparecidos.
”El cambio ya se nota en la relación con la gente, en el trato incluso
de la policía. Yo estuve por aquí hace cinco años (cuando asumió
Batlle) y era una soledad”, dijo a IPS Mauricio, de 37 años, quien se
trasladó desde el nororiental departamento de Rivera para participar de
los festejos.
Cuando Vázquez llegó al Edificio Independencia, la plaza del mismo
nombre estaba repleta. Miles de personas alborozadas lo recibieron con cánticos
al pie de la estatua de José Artigas, el héroe nacional.
”Si esto no es el pueblo, el pueblo dónde está”, cantó la multitud
cuando el líder, ya como presidente, salió al balcón acompañado de sus
nuevos ministros, el más aplaudido de los cuales fue el de Ganadería,
Agricultura y Pesca, José Mujica, un ex guerrillero tupamaro.
Los festejos se extendieron hasta la noche. Vázquez volvió al Palacio
Legislativo para dar un nuevo discurso ante la población. Hasta avanzada
la madrugada continuaron los conciertos en distintos escenarios de la
ciudad. (FIN/2005)
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