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Serbios emprenden una
larga marcha
Por Vesna Peric Zimonjic
BELGRADO, 05/11/2005 (IPS) - Miles de serbios alojados en campamentos
de refugiados en Bosnia-Herzegovina y Croacia serán "adoptados"
por agricultores en Serbia a partir de este mes.
Las primeras ceremonias de repatriación se celebrarán en la
septentrional municipalidad serbia de Bac, en la provincia de Vojvodina.
Miles de serbios viven en Croacia y en Bosnia-Herzegovina en los
denominados "centros colectivos" --de hecho, campamentos de
refugiados--, muchos hace hasta 10 años, cuando esos países se separaron
de la antigua Yugoslavia, dominada por Serbia.
La iniciativa de la flamante Oficina Popular de la presidencia de Serbia
tiene en cuenta que, los refugiados necesitan un hogar en su patria y, al
mismo tiempo, muchos agricultores ancianos necesitan a alguien que se haga
cargo de sus predios y de su cuidado personal.
"Después de apreciar algunas estadísticas e investigaciones,
concluimos que la idea podría beneficiar a ambas partes: a los ancianos
campesinos que viven solos y necesitan cuidado, y a los refugiados serbios,
sin hogar y sin trabajo", dijo a IPS Vladimir Pesic, de la Oficina
Popular.
Unos 12.000 serbios, serbobosnios y serbocroatas viven en 130 centros
colectivos. Se trata de antiguos campamentos de refugiados en ruinas,
cuarteles o construcciones abandonadas y recintos deportivos de provincia.
"En los últimos 10 años, la población de los centros colectivos no
ha podido encontrar soluciones y sobrevivir por sus propios medios",
dijo a IPS Gordana Logar, de la agencia de investigaciones Strategic
Marketing, de Belgrado.
"Están desesperados. La mayoría de ellos dependen de una ayuda
estatal que nunca llega. Son muy vulnerables: madres y padres solos, niñas
y niños nacidos o criados en esos campamentos, viudos, huérfanos",
agregó.
Durante las guerras de secesión que fracturaron la antigua Yugoslavia en
los años 90, más de 600.000 miembros de la minoría serbia de Croacia y
Bosnia-Herzegovina huyeron a Serbia.
Pero el régimen del entonces hombre fuerte de Yugoslavia, Slobodan
Milosevic, arrastró a muchos serbios en esos territorios a la lucha
contra la secesión.
Después de la guerra, Belgrado no se preocupó por esos serbios. Muchos,
incluso, emigraron a terceros países porque no podían sobrevivir en las
condiciones en que quedaron luego de la guerra, encerrados en países
contra los que habían luchado.
La situación no mejoró mucho hace cinco años, cuando cayó el régimen
de Milosevic.
Pero la iniciativa de la Oficina Popular al menos busca una salida. La
mitad de los serbios en los campamentos de refugiados, muchos de los
cuales eran campesinos en Bosnia-Herzegovina y Croacia, aseguran que
quieren cultivar las tierras de los serbios ancianos.
Un estudio indica que 20 por ciento de los 600 hogares de ancianos en
poblados serbios encuestados estaban dispuestos a acoger a refugiados
serbios.
"No parece mucho, pero sería un paso en la dirección correcta",
dijo Logar a IPS. "Imagine cuántas madres solas, viudas, podrían
criar a sus hijos e hijas en un entorno normal y no en las condiciones
infrahumanas de los centros colectivos, donde hasta el agua escasea."
Según el censo de 2002, casi 28 por ciento de los 7,5 millones de
habitantes de Serbia tenían entonces más de 65 años. La mayoría de los
ancianos viven en localidades prácticamente despobladas. Y la mayoría de
los jóvenes que residían en esas áreas emigraron a las ciudades o al
exterior.
Después de las 250.000 muertes, la gran tragedia de las guerras en los
Balcanes fue la de millones de personas obligadas a huir de sus hogares.
Cuando acabó el conflicto, en 1995, casi tres millones no residían más
en los lugares donde vivían antes de su inicio. Entonces, Yugoslavia tenía
24 millones de habitantes.
Croacia, con 4,4 millones de habitantes, tiene el mejor rendimiento en
materia de reasentamiento de refugiados, al menos en los números.
La Cruz Roja de ese país informó el mes pasado que 374.347 refugiados y
desplazados internos habían regresado a los sitios donde vivían antes de
la guerra. De ese total, 240.726 eran croatas desalojados de áreas bajo
control serbio entre 1991 y 1995.
La Cruz Roja croata asegura que unos 133.000 de los 250.000 serbocroatas
que abandonaron el país regresaron luego del fin de la guerra en 1995.
Esa cifra ya es más discutible.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa (OSCE)
afirman que ese número corresponde a los serbobosnios que fueron a
Croacia para renovar sus documentos y regularizar sus propiedades.
Los restantes repatriados pertenecen, según la estadística de la Cruz
Roja croata, a grupos étnicos como húngaros y otras minorías, a quienes
las guerras desarraigaron.
La situación en Bosnia-Herzegovina es muy diferente. En cierto momento de
la guerra, 2,2 millones de sus 4,2 millones de habitantes de entonces habían
abandonado el país o se habían trasladado a áreas bajo control de sus
grupos étnicos (bosnios, serbobosnios o croatas).
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur)
calculó que apenas 800.000 retornaron a lugares a los que consideran
suyos. Y en la mayoría de los casos no son sus hogares originales, sino
el área en que los que cada etnia en cuestión prevaleció después de la
guerra.
Bosnia-Herzegovina es el único país de la antigua Yugoslavia donde no se
ha celebrado un censo después de las guerras. La población se estima
entre dos y tres millones de habitantes, más cerca de los dos millones
que de los tres millones.
"El censo es una cuestión controvertida", dijo a IPS un alto
funcionario bosnio. "Demostraría que Bosnia-Herzegovina no se ha
convertido en diez años en el país que prometimos." (FIN/2005)
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