Los Martes de Enkidu

pláticas, conferencias, debates

Cada martes a las 20:00

más información

Seminario de Creación Literaria Enkidu Junio 2007

¿Quieres afinar tus habilidades en la expresión escrita en TU ambiente?... más

Identidades en Transición

1° al 5 de junio de 2007

más información

Segunda Conferencia Internacional Chimalpahin sobre el Recuerdo y el Olvido Colonial y Post-colonial

15 al 18 de octubre de 2007

más información

SIDA y Cultura IV

Exploraciones en la Historia Cultural del SIDA

9 al 12 de Diciembre de 2007... más información

Simposio de Estudios Queer de la Pascua 2008

Semana de la Pascua 2008

Ciudad de México

más información

Google

Con Google, encuentra información en los archivos de Enkidu:


WWW Enkidu

 » EDITORIAL

Mundialización y tiempos afortunados

Vivimos tiempos afortunados, pues gracias a los avances científico-tecnológicos podemos entrar en contacto directo, justo en el momento en que ocurren los hechos o apenas unos instantes después, con las realidades más distantes y diversas. Esta sensación de lo inmediato nos abre las posibilidades hasta plantarnos en el medio del concepto mismo de Humanidad, tod@s viviendo en una casa llamada Tierra... más

" No es posible condenar lo externo sin antes llevar a cabo un examen de conciencia"

  "Una sociedad informada es una sociedad donde las diversidades son respetadas"

Cartas a nuestra redacción Esta Semana
 » Los Noticieros de Enkidu en Yahoo

Suscríbete a Esta Semana - El Noticiero de Enkidu

Esta Semana, es el noticiero de Enkidu y busca informar de forma gratuita sobre nuestras actividades, así como mantenerte al tanto de noticias y reportajes que están en Enkidu. 

 
 » Publicidad

 » Los Noticieros de Enkidu en Yahoo

Los Martes de Enkidu 

Comunidad Virtual 

Si deseas formar parte de la comunidad en yahoo que recibe e intercambia información específicamente sobre Los Martes de Enkidu, inscríbete a: losmartesdeenkidu

 
 

 

 » Secciones

» Portada - lo último

» Editorial

» Nunca en Martes

» Secciones Tematicas (mapa del sitio)

» Columnistas

 » Sobre Enkidu

» ¿Qué es Enkidu?

» Contácatanos

» ¿Quieres unirte a nuestro equipo?

» Publicidad en Enkidu

» Enkidu International Society for Cultural History and Cultural Studies (CHICS)

 

América Latina: Resaca Neoliberal

En América Latina, los países y las transnacionales negocian para lograr privatizaciones y desregulaciones.

El viernes 11 de marzo, dos días después de aumentar el precio de la gasolina en 3.5% y del diesel en 4.2%, Shell fue sorprendida por una convocatoria del presidente Néstor Kirchner a sus conciudadanos argentinos.

        Hagamos una causa nacional, no compremos nada, ni una lata de aceite. No hay mejor acción que este “boicot nacional” que el pueblo puede hacer a quienes están abusando. Gracias a Dios, Petrobrás y Repsol-YPF no han aumentado.

Una estatal brasileña y una empresa española, dígase la verdad, aceptarán a Kirchner menos por la intervención divina que por el hecho de extraer petróleo del suelo argentino, a un costo de entre $5 y $8 dólares de Estados Unidos por barril, lo que les permite lucrar con una gasolina relativamente barata.

Shell compra petróleo crudo a esas empresas con un valor de unos US$27.50 –menos que el precio internacional que se encuentra en torno a los US$50, gracias a una retención del 45% que el gobierno argentino impone a las exportaciones de combustible. Y lo mismo sucede con Esso, que acompañó la caída de la transnacional anglo-holandesa y, con esto, se convirtió en blanco de boicots y polos de discusión.

El nuevo gobierno de Montevideo, a pedido de Kircher, ha obligado a Sol Petroleo, filial argentina de la estatal uruguaya Ancap (ahora dirigida por Raúl Sendic, hijo del fundador de los tupamaros) a volver atrás en el anuncio de aumento que ya había realizado. Uruguay ha puesto a la venta Sol, que ha resultado con pérdidas por $26 millones de dólares de EUA en 2004.

Según encuestas de opinión, 74% de los argentinos apoyan a Kirchner. Las ventas de Shell, según la Federación de Empresarios de Combustibles (dueños de puestos [donos de postos]), han caído 60%.

Desde la privatización de YPF, la producción, el refinamiento y la comercialización del petróleo fueron desreguladas. De acuerdo con el pensamiento neoliberal, eso estimularía una concurrencia y la eficacia de las operaciones, al tiempo que favorecería al consumidor.

En la vida real, los precios internos han empezado a acompañar a los internacionales que, desde 1999, volvieron a subir. El potencial desestabilizador de ese efecto fue multiplicado por la devaluación del peso en 2001.

En 2005, debido al alza en el precio internacional del petróleo todavía es menos tolerable, pues amenaza con re-alimentar otra elevación en los mismos, que de por sí se encuentran ya presionados para una recuperación espectacular de la economía y el consumo (el crecimiento de 8.8 % en 2003 y 2004 y probablemente del 7.5 % en 2005), y para la igualación de los precios internos de los productos agrícolas con los productos internacionales

Ya se esperaba un aumento en la inflación, de 6 % el año pasado, hasta un 10 % este año. En este país traumatizado por la hiperinflación, aumentar los precios sin consultar el gobierno fue, literalmente, iniciar un incendio con base en la gasolina.

Otro factor para incrementar la irritación de Kirchner. Shell, que había anunciado la salida de Argentina como parte de su reestructuración internacional, exigió a la estatal venezolana PDVSA un billón de dólares de Estados Unidos por una vieja refinería y una red de puestos [rede de postos] que difícilmente sería válido por más de los $200 millones de dólares estadounidenses ofrecidos. Acorde con el periódico Página/12, el gobierno atribuye esta actitud a una “sugerencia” [“sugestão”] de Washington, a quien cabe aún la última palabra sobre los intereses de la anglo-nederlandesa en Irak.

El gobierno de Kirchner continúa interesado en atraer a los venezolanos y en dar una impronta al nuevo papel de la estatal petrolífera argentina Enarsa. Ya sea por la compra de Sol, ya sea por la asociación con PDVSA o Petrobra´s en una hipotética multiestatal sudamericana denominada PetroAmérica. Con esto, el Estado volvería a conservar una herramienta para regular los precios inflacionarios del combustible y controlar las amenazas inflacionarias.

La caída de brazos entre Buenos Aires y las “hermanas” transnacionales del petróleo, no debe ser vista como una mera reedición tardía de los “fiscales de Sarney.” Manifiesta una insatisfacción mucho más profunda con las consecuencias de las privatizaciones y las desregulaciones de los años 90, y también la necesidad de recuperar la capacidad del Estado nacional para intervenir en la economía.

El mismo Kirchner detuvo otra batalla con las compañías privatizadas de servicios públicos, que han llamado al Centro Internacional de Arbitraje de Disputas sobre Inversiones del Banco Mundial (Ciadi).

Estos concesionarios exigen indemnizaciones por las medidas de emergencia que convirtieron en pesos devaluados y congelaron las tarifas antes cobradas en dólares y reajustadas acuerdo con la inflación de Estados Unidos. En los años 90, el gobierno argentino aceptó el Ciadi como una instancia de arbitrio para proteger a los inversionistas de las expropiaciones. Ahora esas empresas alegan que han sido expropiadas de contratos de concesión, por lo que tales medidas las han dejado sin valor.

Buenos Aires responde que dichas medidas no constituyen expropiaciones ni discriminación, ya que son parte de una política económica soberana y aplicada a todos, nacionales y extranjeros. Se le recordó a Ciadi el precedente de Nixon: cuando el dólar abandonó el patrón oro en 1973, esta medida no fue interpretada como una forma de expropiación para los inversionistas extranjeros y para demandar indemnizaciones.

Kircher amenazó con anular las decisiones de Ciadi en la justicia local, si es necesario. Los procesos que ya se encuentran en progreso suman $ 17 billones de dólares de Estados Unidos y, si todos los concesionarios siguen el mismo camino, podrá llegar a los $80 billones de dólares estadounidenses – valor equivalente a la reestructuración de la recién concluida deuda.

Las mismas contradicciones se manifiestan en otras maneras en Bolivia y Brazil, donde también han sido enfrentadas en formas diferentes.

En el país andino, los problemas comenzaron en el gobierno de Hugo Bánzer, con una campaña, en enero de 2000, contra las transnacionales Bechtel (estadounidense) y Abengoa (española) a quienes se había otorgado la concesión de aguas y drenaje [esgotos] en Cochabamba, e inmediatamente elevaron sus tarifas en 35 % con apoyo del Banco Mundial, que también prohibió al gobierno boliviano la subvención de estas empresas. Las familias con un ingreso inferior a US$ 100 terminan pagando más por el agua que por la comida.

Cuatro meses de huelgas y bloqueos, encabezados por Oscar Olivera, forzaron a Bánzer a cancelar la concesión. Las empresas que habían invertido menos de un millón de dólares de Estados Unidos en Bolivia, han acudido a Ciadi para exigir indemnizaciones por $25 millones de dólares estadounidenses por ganancias perdidas. El proceso continúa, sin que los representantes de la gente de Cochabamba puedan seguir sus sesiones.

Eso era apenas el comienzo. En octubre de 2003, revueltas populares en contra de una de las consecuencias de las privatizaciones en el área de energía (un proyecto de exportaciones de gas a precios irrisorios, a través de Chile) pusieron en aprietos al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada quien, en su primer mandato (1993-1997), había privatizado el sector, dando garantías a los inversionistas y bajando las tarifas del petróleo de 50% al 18%.

Su sucesor, Carlos Mesa, intentó lidiar con otro conflicto, en torno a la concesión del servicio de agua de El Alto, donde el líder popular Abel Mamani, intenta reeditar la victoria de Olivera. Él solicitó a la francesa Lyonnaise des Eaux, una revisión de las tarifas. El gerente local respondió por medio de una carta furibunda, diciendo que la pasividad de las autoridades ante la agilización social de El Alto constituiría una violación al convenio y que la solicitud contravenía el marco legal y las obligaciones de Bolivia que, según él, debe “asegurar la protección y seguridad plenas, en su territorio, a los inversionistas franceses.”

[“assegurar proteção e segurança plenas, em seu território, aos investimentos franceses”.]

Mamani, a su vez, no retira las exigencias de la expulsión inmediata de la transnacional –Mesa dice que eso puede costar al país una multa por $17 millones de dólares de Estados Unidos, a ser pagada automáticamente al Banco Mundial, más un proceso en el Ciadi de $50 millones de dólares estadounidenses.

Ahora, la radicalización de las calles, parece dar un paso mayor hacia exigir todo al mismo tiempo. El presidente amenazó con renunciar y entonces forzó a la mayoría en el Parlamento a rechazar la renuncia y a ratificar su autoridad; fortaleciendo su popularidad en una llamada “mayoría silenciosa.” Pero la rebelión y los bloqueos han continuado. El Parlamento aprobó una propuesta mucho más dura para el gas y el petróleo de lo que Mesa deseaba: mantuvo las comisiones [royalties] en 18%  y creó nuevos impuestos por 32%. Mesa colocó de nuevo el cargo en la mesa: propuso anticipar las elecciones presidenciales de 2007 para agosto.

En Brazil, el gobierno y la sociedad siguen la tradición de evitar confrontaciones abiertas. La frustración con las promesas de crecimiento del Consenso de Washington y del Plano Real, la devaluación de 1999 y la crisis energética de 2001, redujeron de manera significativa, las ganancias esperadas por las empresas desnacionalizadas.

En la mayoría de los casos, el problema ha sido cuidadosamente acomodado bajo el tapete: las empresas privadas dejan de cumplir con sus metas y el gobierno deja de cobrarlas. Las agencias reguladoras dejan de aplicar multas por deficiencias en los servicios o si las realizan, éstas no son cobradas, mientras que el BNDES desembolsa billones en financiamientos y capitalizaciones nuevas, para evitar que las empresas privatizadas dejen de funcionar, en lugar de destinar esos recursos a nuevas inversiones urgentes (leer “Sobrou a Costa”, CartaCapital n° 332).

En el caso del sector eléctrico, la acumulación bajo el tapete ya se ha dado ver. Desde 2001, sus clientes han sido obligados a indemnizar al sector por consumir menos energía que la prevista. Los ciudadanos fueron obligados a economizarla, es claro, porque el sector ha gastado con la devaluación del Real, ya que no invirtió lo suficiente para prevenir la crisis de energía.

Del mismo modo, varias empresas privatizadas, muchas de las cuales fueron adquiridas por grupos extranjeros de los cuales el BNDES es un fondo de pensiones estatal, continúa haciendo uso de recursos públicos.

El grupo Neoenergía acaba de recibir de BNDES R$ 856 millones. Light pide más de R$ 650 millones, mientras que Eletropaulo R$ 550 millones y el grupo Rede R$ 300 millones. A fines de 2004, Ferronorte recibió más de R$ 654 millones y el resto del sector ferroviario demandó otro R$ 1,8 billón. Brazil jamás aceptó someter sus concesiones al arbitraje de Ciadi, pero teme una parálisis de los sectores vitales. Privatizados en lo que se dijo entonces, tenía como objetivo mejorar la calidad de los servicios y evitar que el Tesoro desperdiciase recursos con empresas deficitarias.

En los tres países, con diferentes grados de gravedad, la premisa de que los intereses transnacionales serían colocados por encima de los pueblos y los países, crearon falsos derechos adquiridos y ahora es difícil ajustar las políticas más equilibradas y las expectativas más realistas. Los gobiernos necesitan desesperadamente recuperar parte del poder regulador perdido.

Pero las instituciones multilaterales no dudan en tomar partido. El martes 15 de marzo, Rodrigo Rato condicionó un nuevo acuerdo con Argentina para terminar el boicot a Shell y Esso: “Al FMI le parece imprescindible que haya reglas claras y respetuosas de inversión respecto al funcionamiento de la iniciativa privada” [“Ao FMI parece imprescindível que haja regras de investimento claras e respeitosas para com o funcionamento da iniciativa privada”].

Esto, claro, refuerza el apoyo de la opinión pública a las actitudes de Kirchner, sancionado por el éxito de la reestructuración de la deuda. La disposición del FMI y del Banco Mundial, de tomar abiertamente el papel de abogados y negociadores de lobby de las transnacionales, sin abrir la mano en el juego, puede radicalizar aún más un conflicto en el cual sus protegidos deberían saber ya que tendrán que ceder anillos para no perder los dedos [terão de ceder anéis para não perder os dedos].

La indicación de Paul Wolfowitz para el Banco Mundial, por Bush Jr., muestra como siempre, que es posible empeorar. El estratega de sillón que condujo al Pentágono al nuevo atolladero, al garantizar que la invasión de Irak se pagaría a sí misma, pues sería recibida de manera entusiasta por el pueblo iraquí, lo que reduciría los precios del petróleo y crearía un paraíso neoliberal en Medio Oriente, es el hombre ideal para complicar las situaciones que de por sí, son ya delicadas en los países pobres, ante todo por los excesos de la globalización.

“A RESSACA NEOLIBERAL,” Antonio Luiz Monteiro Coelho da Costa, Carta Capital [Brazil], Ano XI - Número 335, 30 de Marzo, Traducción al castellano © Enkidu.