Sida en voz baja
Por Kudzai Makombe
HARARE, 29/03/2005 (IPS) - La primera novela
de la escritora zimbabwense Lutanga Shaba deja al descubierto algunas de
las causas por las cuales las niñas y mujeres de África subsahariana son
tan vulnerables al sida.
”Secrets of a Woman's Soul” (”Secretos del
alma de una mujer”) relata la historia de Beata, una mujer que luchó
por asegurarle el futuro a su hija Linga. La novela se basa sobre la vida
real de Shaba y su madre, en la vieja Salisbury, como se llamaba Harare
durante la era colonial.
En el libro, Lunga --alter ego de Shaba-- se prepara para enterrar a Beata,
mientras recuerda su niñez y los sacrificios de su madre, quien no vaciló
en tener relaciones sexuales con un hombre inescrupuloso para asegurarse
un trabajo con que solventar la educación de su hija.
Beata contrae el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del
sida. Pero la novela no tiene ni una pizca de moralina, e incluso apela a
toques de humor negro.
El libro de Shaba sugiere que la exhortación a la abstinencia o al uso
del condón, clave en la lucha contra el sida, significa, con frecuencia,
muy poco para las mujeres y niñas que sufren la pobreza y una extrema
debilidad social.
El Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de las Mujeres (Unifem)
calculó que 55 por ciento de los adultos portadores de VIH en África
subsahariana son mujeres, y que las adolescentes tienen cinco veces más
posibilidades de contagiarse que los varones de su misma edad.
Las campañas contra el sida deberían cubrir las necesidades reales de
mujeres y niñas, que con frecuencia carecen del poder para imponer a sus
parejas fidelidad o el uso del condón, advirtió el año pasado la jefa
del Fondo de las Naciones Unidas para la Población, Thoraya Obaid.
El hecho de que la comunidad internacional no haya afrontado esos
problemas enfurece a la novelista Shaba, para quien la falta de discusión
sobre los problemas reales de las mujeres aumenta los peligros del sida.
También la enoja la estigmatización de los portadores de VIH y enfermos
de sida, a la que considera un palo en la rueda de la lucha contra la
enfermedad.
”Escribí la novela a causa de mi propia ira. Mi madre no debió morir
cuando murió, y me ponía furiosa el modo en que la estigmatización de
su enfermedad la silenció, las dificultades para acceder a los
medicamentos y el modo en que el mundo empeora todo al moralizar sobre el
sida”, dijo Shaba.
Su novela también arroja luz sobre el hecho de que la sexualidad de las
personas que viven con VIH es tabú. También afronta el miedo de las
personas a someterse a las pruebas médicas para detectar el virus.
”Los seres humanos son seres sexuales. El mensaje que trasunta el
silencio es que mejor no saber, mejor incluso que saber y tener relaciones
sexuales protegidas”, ironizó Shaba.
”La cultura del silencio grita”, coincidió Hope Chigudu, fundadora
del Centro de Recursos Femeninos de Zimbabwe.
El manuscrito de Shaba fue recibido con tanta frialdad por las editoriales
que la escritora decidió publicar la novela por sus propios medios. Hoy,
el libro puede incluso adquirirse en Internet.
Gracias a los esfuerzos de su madre, Shaba se graduó de abogada y luego
obtuvo un posgrado en política. Hoy dirige el Instituto de Liderazgo y
Gobernanza Femenina, organización no gubernamental dedicada a la
capacitación de las mujeres.
Las ventas de su novela se utilizarán para crear el Fondo de Becas Mama
Milazi, destinado a financiar los estudios de mujeres jóvenes de Zimbabwe
huérfanas por el sida.
El fondo llevará el nombre de la abuela de Shaba, una mujer que desafió
las convenciones sociales al abandonar a su marido porque quería contraer
matrimonio con una segunda esposa. (FIN/2005)
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