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Sexo en Lugares Públicos
II
Por
José F. Colón
“Ver para creer”: en medio del
escándalo creado por los arrestos de dieciocho hombres en un baño público
de un establecimiento del centro comercial más grande en
Puerto Rico surge la noticia de que en un pueblo de la isla un grupo de niñas
de edades entre diez y once años forzaron aun niño de once años a tener
sexo oral con ellas, es decir, lo violaron. Mientras unas llevaban a cabo
el acto, otras velaban la puerta para que nadie se percatase de lo que
estaba sucediendo…
Mientras la prensa le dio un matiz
amarillista a lo sucedido en el baño de los hombres, (con la excepción
de unos cuantos programas radiales), fueron muy pocos los que cubrieron lo
sucedido en la violación del niño por el grupo de jovencitas. Imagínense
ustedes si en vez de haber sido niñas las violadoras, hubiese sido un
grupo de varones el que hubiese hecho el acto a una menor…
Traigo este tema a colación porque
definitivamente tenemos la necesidad urgente de establecer justicia
equitativa cuando de asuntos relativos a este tema se trata. Pienso además
que hay que hacer estudios extensos sobre la sexualidad humana y los
cambios que están ocurriendo vertiginosamente…
Es lamentable que después de tanto
mensaje de prevención sobre las enfermedades de trasmisión sexual y el
VIH/SIDA, sin olvidar la Hepatitis C, sucedan estas situaciones
inexplicables. Igualmente lamentable es el hecho de que existan diferentes
varas para medir el concepto de culpa en diferentes perspectivas hacia
diferentes grupos, ejemplo de lo cual es el dado sobre el escándalo de
los estudiantes de escuela elemental antes mencionado vis a vis lo
sucedido en el baño de los hombres.
Peor aun es el hecho de que las
enfermedades no discriminan: atacan a todos por igual. Esto me lleva a
pensar que tenemos que analizar la metodología de prevención que se ha
estado llevando en el cuarto de siglo pasado. Tenemos, si queremos ser
efectivos y más agresivos en el mensaje de prevención, llegar a toda la
comunidad, aun la más inmersa en estados de negación.
Hablar exclusivamente de abstinencia es un
disparate. Hay que hablar de los condones, del sexo seguro, de la
repartición de jeringuillas y de la decriminalizacion de las drogas,
tratando el problema desde una perspectiva médica.
No podemos permitir que el tiempo nos gane
la batalla de la vida sobre la muerte. La memoria colectiva es sumamente
corta y la juventud que se levanta no tiene la más mínima idea de lo
ocurrido en la década de los ochenta, principio de los noventas. Tenemos
que hacernos responsables de no permitir que la gente olvide…
Desde las edades de escuela elemental,
hasta las égidas y los hogares de convalecencia de ancianos tenemos que
seguir enviando mensajes contundentes de lo que esta sucediendo. Y sobre
todo, tenemos que llamar a capitulo a nuestra comunidad GLBTT para que se
deje de monerías y se ponga a trabajar como debe, igual que lo hicieron
nuestros predecesores, muchos ya muertos…
Muchas gracias.
Nota: El autor es Educador y Facilitador
de la organización Pacientes de SIDA pro Política Sana en San Juan,
Puerto Rico. Defiende los derechos de las PVVIH/SIDA y los de la
comunidad GLBTT, además de abogar por los derechos humanos en general.
Para comentarios puede escribirle a: jfcolon062@aol.com
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