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1 DE MAYO-CUBA:
Integración latinoamericana es protagonista
Por Patricia Grogg
LA HABANA, 30/04/2005 (IPS) - La defensa del
proyecto de integración latinoamericana propuesto por Venezuela será uno
de los principales lemas de los festejos en Cuba por el Día Internacional
de los Trabajadores, este domingo 1 de mayo.
La jornada, que se conmemorará en La Habana con un
masivo desfile en la Plaza de la Revolución, también incluirá
manifestaciones populares en todas las provincias del país, en las que
“la lucha a favor de la Alternativa Bolivariana para las Américas
(ALBA)” será uno de sus objetivos centrales, según fuentes sindicales.
Se prevé que en los festejos participen también delegados de más de 40
países que asistieron hasta este sábado a la IV edición del Encuentro
Hemisférico de Lucha contra el Área de Libre Comercio para las Américas
(ALCA), que propone Estados Unidos.
El ALBA es una iniciativa que el presidente venezolano Hugo Chávez lanzó
como alternativa de integración opuesta al ALCA y en la cual tendría
cabida inclusive Estados Unidos, porque, según su promotor, “no excluye
a nadie”. La propuesta dio lugar a un abarcador programa de colaboración
entre Venezuela y Cuba.
Chávez encabezó el pasado jueves en La Habana, junto a su par cubano
Fidel Castro, la suscripción de 49 acuerdos bilaterales con los que ambos
gobernantes esperan demostrar las ventajas de una integración basada en
la solidaridad y no en las leyes del mercado.
El ALBA “no se hará realidad con criterios mercantilistas ni intereses
egoístas de ganancia empresarial o beneficio nacional en perjuicio de
otros pueblos”, afirmó una declaración conjunta sobre el tema. Los
convenios abarcan áreas tan vitales para la economía cubana como el
energético y las finanzas, con la apertura en La Habana de una oficina de
Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y una filial del Banco Industrial de
ese país.
PDVSA-Cuba respaldará a esta nación caribeña en la exploración,
explotación, exportación, importación y comercialización de
hidrocarburos y sus derivados, así como en el transporte y el
almacenamiento del crudo.
Chávez defendió a la nueva empresa, de capital totalmente venezolano,
como “una de las propuestas estratégicas del ALBA”, pues no sólo
funcionará para Cuba, sino para todo el Caribe.
Venezuela es el quinto exportador mundial de crudo, miembro fundador de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y cuarto
abastecedor de petróleo de Estados Unidos, cuyo gobierno ve con
preocupación las estrechas relaciones de Chávez y Castro. El crudo
proporciona 80 por ciento de las divisas que recibe Venezuela y cerca de
la mitad de su presupuesto nacional. Un convenio vigente desde 2000
permite el suministro diario de 53.000 barriles a Cuba.
Ese total se elevó, a partir de una fecha no precisada, a unos 90.000
barriles diarios, de acuerdo a informes de autoridades de los dos países.
Cuba produce la mitad del petróleo que consume, que alcanza a unos
180.000 barriles diarios.
Otro acuerdo considerado capital para el desarrollo del intercambio
comercial es la apertura de una filial del Banco Industrial de Venezuela
en La Habana y de una oficina del Banco Exterior de Cuba en Venezuela.
Según Chávez, la entidad financiera apoyará con créditos no sólo las
importaciones de Cuba a Venezuela, sino también a ramas productivas de la
isla para ayudar, “hasta donde podamos” al proceso de recuperación de
la economía cubana.
Al hablar este viernes ante los asistentes al encuentro sobre el ALCA, el
gobernante venezolano defendió el ALBA como un proyecto de cooperación
que puede llegar inclusive a gobiernos locales (alcaldías) de los países.
“Estamos convencidos de que de la pobreza, del subdesarrollo, o salimos
todos o no sale nadie. Sólo unidos podemos lograrlo”, señaló Chávez,
quien esta semana realizó el undécimo viaje a Cuba como presidente del
país sudamericano. La primera vez, en diciembre de 1994, viajó como
dirigente de un movimiento político de su país y también fue recibido
por el presidente Castro, quien lo considera un “hermano” y
“compatriota latinoamericano”.
Para algunos economistas, la iniciativa venezolana es ya un proyecto
consolidado y un “camino abierto” que cada país podrá aplicar de
acuerdo a sus necesidades y conveniencias.
“El ALBA no es un manual para la integración (...) Es un proyecto que
está planteado en sus líneas esenciales, pero que hay que llenarlo de
contenido concreto”, dijo a la prensa Osvaldo Martínez, director del
Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM). El directivo
mencionó como esquemas de integración también prometedores la
constitución reciente de la Comunidad Sudamericana de Naciones, que
aglutina a 12 países latinoamericanos.
“Tengo esperanzas también en que el Mercosur (Mercado Común del Sur),
que ahora recibe un refuerzo con la llegada al gobierno de Tabaré Vázquez
en Uruguay (del izquierdista Frente Amplio), siga consolidándose”,
expresó Martínez en una entrevista publicada en Internet. (FIN/2005)
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