MADRID
02/07/2005 (AFP) - Cientos de miles de personas celebraron el sábado en
Madrid una "histórica" Marcha del Orgullo Gay, un día antes de
que entre en vigor la ley de matrimonio homosexual con derecho de adopción,
duramente atacada por la Iglesia Católica, de la que no se olvidaron los
participantes.
Bajo el lema
"Avanzamos. Avancem. Avanzamos. Aurrera Goaz" ¡Ahora las/los
transexuales!", dos millones de personas, según la convocante
Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT) y 97.000 según
la policía nacional, participaron bajo un sol implacable en una colorida
manifestación en la que no faltaron los disfraces, los atrevidos y los
cuerpos esculturales, pero tampoco una alegría infinita y la emoción de
un derecho conquistado.
"Lo de
hoy es un reflejo de la España de hoy y del siglo XXI, es una manifestación
de alegría", afirmó Beatriz Gimeno, presidenta de la FELGT, minutos
antes de iniciar la marcha.
A las 18H00
locales (16H00 GMT), el estruendo de petardos seguidos por un cerrado
aplauso marcaba el inicio de la marcha encabezada por dirigentes del
gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y del propio
ejecutivo, de Izquierda Unida -Verts (IU-ICV, comunista-ecologista), otras
formaciones nacionalistas de Cataluña, País Vasco, Canarias, Aragón y
Galicia -que el jueves aprobaron la ley en el Parlamento- y los
principales sindicatos españoles.
Detrás les
seguían la FELGT y Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y
Bisexuales de Madrid (COGAM) con otra pancarta que decía "Se trata
de tus derechos", celebrando el avance que supone la ley aprobada y más
lejos marchaban entidades cristianas de gays y lesbianas y organizaciones
de base.
Música tecno
pero también batucada sonaban en la veintena de camiones que iban en la
cola de la marcha, decorados para la ocasión en rosa, amarillo, azul,
plateado y rojo, con altavoces gigantes a bordo y decenas de bailarines
improvisados, como el autobús socialista que a sus lados llevaba una
enorme inscripción "Orgullo 2005 - Año de la Igualdad".
Vestidos de
cuero, plumas de colores y algunos tacones que exigen riguroso sentido del
equilibrio, los gays, lesbianas, transexuales y heterosexuales que
participaron en la marcha o simplemente miraban pasar la columna desde las
aceras y bailaban al ritmo de las carrozas, no se olvidaron del episcopado
español, que en los últimos meses atacó ferozmente la iniciativa
socialista.
"Los
obispos no quieren entender que la igualdad es un derecho", afirmaba
una enorme pancarta, una de las más visibles en respuesta a la posición
de la Iglesia Católica, para la cual el matrimonio entre personas del
mismo sexo es un "virus", "moneda falsa" y "ficción
legal".
La ley entrará
en vigor el domingo, pues este sábado fue publicada en el Boletín
Oficial del Estado (BOE), tras ser firmada por el rey Juan Carlos, como
manda la legislación española.
"Vaticano
anticristiano", "Clericalismo agresivo ¡No!", eran algunas
de las leyendas inscritas en pequeñas pancartas. Otros prefirieron jugar
con la ironía.
"Sauna el
Vaticano", decían unas toallas que dos jóvenes musculosos llevaban
anudadas en la cintura paseándose muy orondos por la calle de Alcalá, a
metros de un camión hidrante que echaba agua para refrescar a la multitud.
"En España
somos más de cuatro millones de gays, lesbianas y transexuales cristianos
y no nos pueden robar eso", afirmó en el escenario montado en la
Plaza de Colón, Carla Antonelli, destacada militante por los derechos
homosexuales y transexuales.
Muchas otras
pancartas y carteles defendían la familia, atacada estos días por el
conservador Foro Español de la Familia (FEF) que reclama un referéndum
sobre el matrimonio homosexual, que según una encuesta apoyan más del
60% de los españoles.
"Asociación
de padres y madres de gays y lesbianas" o "Por todas las
familias" eran otros carteles que surgían medio de la marcha.
"Tenemos
el apoyo de la sociedad, de nuestras familias, padres y amigos y estamos
en una sociedad democrática en la cual queremos ser felices", se
congratuló Carmen Hernández, presidenta de una asociación de gays,
lesbianas y transexuales en Valencia que vino a Madrid, vestida el sábado
con los colores de arcoiris.
A partir de
ahora, los gays, lesbianas y transexuales inician otra batalla, la de
conseguir una ley de identidad de género.
"Sólo
entonces sabremos que hemos conquistado, al fin, la libertad y justicia
que nuestra dignidad merece y reclama", afirmó el manifiesto que
cerró la Marcha del Orgullo Gay.